11 de abril de 2009

Por qué amamantar no es una elección igual a la de elegir partido político

Se ha dicho que amamanta la madre que quiera, y que el biberón o la teta es una elección libre, como la de votar a un partido político o practicar una religión determinada.

Parece una verdad como un templo.

Sin embargo, hay un detalle que se nos escapa. En este caso los organismos internacionales, los ministerios de sanidad, la comunidad científica, las mismas madres y padres, todos están de acuerdo en que la leche materna es lo mejor para el niño. Y además una buena mayoría de las madres quieren amamantar, pero sienten o creen que no pueden. Si la mayoría de las personas quieren votar o pertenecer a un partido o religión determinado, nada se los impide en los países democráticos.

Muchas madres queremos amamantar, y no podemos. Y parece a causa de una limitación biológica, que somos minusválidas, que nuestras tetas han dejado de funcionar, que "no tenemos leche", o que "nuestra leche no es buena".

Como he dicho en otra ocasión, si nuestras tetas verdaderamente hubieran dejado de tener leche, una catástrofe biológica muy grande tiene que haber sucedido.

Sí tenemos leche, y nuestra leche sí es buena. Lo que pasa que hemos olvidado cómo se amamanta.

Las mujeres amamantaban hasta principios del siglo XX, y todas tenían leche. (Las mujeres de clase alta nunca han criado a sus hijos y contrataban lactancia mercenaria -nodrizas- que tenían "buena leche" precisamente porque amamantaban mucho. ¿Será otra de las causas por las que hemos dejado de amamantar, porque "los ricos no amamantan"?).

Todas las mujeres amamantaban porque era lo "normal", lo que veían hacer a sus madres, hermanas, tías, vecinas... y sabían instintivamente lo que tenían que hacer y lo que tenían que esperar de sus bebés.

Muchos coinciden en que una de las principales causas por la que fracasa la lactancia materna es por "falta de información". ¿Dónde está la información? ¿Por qué es tan difícil acceder a ella?

Hoy, las mujeres necesitamos hacer un "máster" para saber cómo amamantar. Tenemos que leernos libros, artículos en internet, entrar a foros, saber diferenciar cuál es la buena información de la mala, sufrir a pediatras y enfermeras desinformados, luchar contra la publicidad constante de leches y biberones, buscar grupos de apoyo a la lactancia escasos y lejanos de nuestro domicilio... ¿todo eso para poder dar la teta? Se ha "intelectualizado" la lactancia.

Pero en el fondo, en el fondo de nuestras almas de madres, en el fondo de nuestro instinto de mamíferas, en el fondo de nuestra esencia femenina, sigue estando el deseo -y la capacidad- de amamantar.

9 comentarios:

  1. Ese es el problema, se ha degradado a la lactancia como otra opción (igual de válida) para alimentar a nuestros hijos. Así la madre que no "puede" (y lo pongo entre comillas porque en la mayoría de los casos, si puede, aunque está claro que siempre hay excepciones) o no quiere amamantar se siente bien, no pasa nada, se crían igual de sanos.
    Pero lo diré hasta la saciedad, no da igual, no es lo mismo, ni nutricionalmente, ni por supuesto, emocionalmente. Por favor, tomemos la LA como una opción a agradecer para los casos en que, realmente, el pecho sea imposible. Pero no tomemos la lactancia materna como una opción, es mucho, pero mucho más que eso.
    Un besito cielo.
    Laura, mami de Candela.

    ResponderEliminar
  2. buenas, no estoy del todo deacuerdo, por lo menos no en mi caso, tengo 28 años y soy madre de dos hermosos hijos criados con teta hasta que el cuerpo aguante, mi hija tiene 5 años y mi hijo 7 meses pesa 10 kg y medio !VIVA LA TETA!, yo no tube que leer ningún libro ni buscar información para la lactancia de ambos, siempre he sabido en todo momento lo que he tenido que hacer y que esperar de ellos, doy teta donde sea siempre y cuando mi hijo la reclame, nunca me ha invadido la duda de si mi leche es buena mala. Seguiré dando teta hasta que sea posible.

    Saludos Nayra

    ResponderEliminar
  3. Hola, Nayra, muchas gracias por visitar el blog y dejar tu opinión.
    ¡¡La verdad que eres una mami muy afortunada!!! Ojalá todo el mundo tuviera las ideas tan claras como tú sin necesidad de leer ningún libro, y siendo una madre joven como tú. Sería lo ideal.
    Enhorabuena por tus niños, y por tu lactancia exitosa!!! Un abrazo!!!

    ResponderEliminar
  4. Hola, mi pregunta es: todas las mujeres tienen leche para poder amamantar a su hijo?,pues siempre he oido que hay que no tienen suficiente ¿es verdad?

    ResponderEliminar
  5. Hola, anónimo!!!

    Muchas gracias por visitarnos.

    Evidentemente, la mayoría de las mujeres tenemos leche para amamantar a nuestros hijos. Por lo menos, la misma proporción de mujeres que tenemos saliva en la boca, orina en los riñones, o bilis en el estómago.

    Si nos funcionan el corazón, los pulmones y el hígado, ¿por qué no nos iban a funcionar las tetas?

    El problema está en que las prácticas hospitalarias, neonatales y pediátricas que se han establecido en el siglo XX han atentado contra la lactancia.

    Los niños que son separados de sus madres en los hospitales al momento de nacer (llevándoselos al nido, a veces todo un día con su noche) tienen problemas luego para succionar bien.

    Luego, se ha querido que la lactancia materna sea como los biberones: cada 3 horas. La lactancia materna es un proceso continuo, los bebés no saben de horarios. La succión continua del bebé es la que garantiza la producción de leche. Mientras más succione el bebé, más leche tendrás.

    Los percentiles de peso de los bebés se han calculado a partir de niños cebados con biberones, y se nos hace creer a las madres que amamantamos que nuestros niños no engordan lo suficiente.

    Nos han dicho que los bebés tienen que estar tranquilitos y dormir toda la noche, con la barriga llena de una leche de otra especie, alergénica y difícil de digerir. Los bebés necesitan estar en contacto con su madre, y es normal que se despierten de noche.

    Y por último, las industrias lácteas, las farmacias, todos nos venden los biberones como la panacea, lo más fácil, y cada vez que se da un biberón a un niño la madre está dejando de producir leche.

    En fin, entre pediatras y comerciantes nos han convencido de que nuestra leche no es buena, o no es suficiente, pero es falso. La forma de medir es absolutamente errónea.

    La madre produce la leche que el niño necesita. Si necesita más, chupará más, y la madre producirá más. Es un mecanismo mágico y perfecto.

    Hay otros posts por aquí que abundan más sobre el tema. También te recomiendo el libro de Carlos González "Un regalo para toda la vida", lo explica extensa y maravillosamente.

    Un abrazo!!

    ResponderEliminar
  6. hola mi nombre s paola estoy a siendo una tarea del cole y pregunto por que algunas mujers no tiene leche en las lolaspara amamantar a los hijos

    ResponderEliminar
  7. ¡Esencialista!
    No tienes derecho a habler de todas las mujeres en general.Si es una elección , de el momento en que hay más opciones.

    ResponderEliminar
  8. Gracias, anónimo, por dejar tus calificativos sin siquiera presentarte :-) No hablto de todas las mujeres en general, hablo, si te fijas, de todos los bebés en general. Hablo de abandonar el enfoque adultocéntrico, para pensar en lo mejor para los bebés humanos. Y eso, sin ninguna duda, es la leche materna.
    En ese sentido, amamantar no es una elección igual a la de elegir partido político, PORQUE IMPLICA A UN TERCERO: EL BEBÉ.
    Un saludo, y gracias por leerme.

    ResponderEliminar
  9. Yo tambien pienso que es cambiar el chip. todas las mujeres tenemos leche y podemos amamantar ( un porcentaje muy minimo quizas un 5%) tendran problemas organicos que lo impidan) pero es obvio que si le decimos a la mente y al cuerpo que no, no habra produccion como se quisiera y se pudiera. Mira el solo hecho de comprar mamilas, teteros, y cuanta cosa inventada por la sociedad es un claro mensaje. Yo tengo 3 hijos y con los dos primeros cometi ese error, mas con el primogenito! con la nena mi segunda hija, tenia miedo y me compre un teterito y solo amamanté hasta los 10 meses. Con mi chiquito de 23 meses ya no compre ninguno y estoy amamantando felizmente ante miradas y comentarios no tan aprobados... jajaja.. pero no me importa. Y con respecto a que hay otras opciones.. si las hay... pero es un desperdicio para nosotras mismas y obviamente para nuestros bebés.

    ResponderEliminar