
Por Ileana Medina Hernández
No voy a dedicar un post al llevado y traído método conductista de adiestramiento para "enseñar a dormir" a los bebés, desarrollado inicialmente por un tal Dr. Ferber, y publicado en España por el Dr. Estivill y la periodista Silvia de Béjar (Si Ferber lo desarrolló y De Béjar escribió el libro, ¿por qué lo llamamos Estivill?)
Mejor pronuncio lo que este método NO ES:
No es compañía, no es afecto, no es presencia, no es comprensión, no es tolerancia, no es generosidad, no es complicidad, no es saber ponerse en lugar del otro, no es respeto, no es naturaleza, no es conocimiento, no es amor...
Así que ya sabemos de qué lado está el famoso método. No merece más comentarios.
No hay que demonizar el método, ni el libro, ni a sus autores. En todo caso tendríamos qué preguntarnos cuáles son las causas por las que tantos padres consideran que esa manera de hacer las cosas, encaja con sus necesidades y su forma de criar. Preguntarnos en qué tipo de sociedad triunfa un método como ese.
De todos modos, creo que hay razones para ser optimistas.
Ante un panorama histórico tan desolador, un método conductista para enseñar a los bebés a dormir solos porque su llanto no va a ser atendido, parece un mal menor. Parece que efectivamente, nos vamos acercando a una sociedad cada vez más respetuosa con los bebés, o sea, consigo misma.
6 comentarios: