26 de julio de 2010

Tres años de feliz lactancia

Por Ileana Medina Hernández

"¿Hasta cuándo amamantar?
La respuesta es bien sencilla:
hasta que usted pueda permitirse el inmenso lujo."
Jesús Castro Rodríguez, psicólogo infantil.



Mi hija acaba de cumplir ayer 25 de julio tres añitos. Tres añitos de luz y felicidad, que además de ser una experiencia vital arrolladora, se ha convertido para mí en una oportunidad única de conocimiento (hacia dentro y hacia afuera) que no puedo desperdiciar. Todavía no salgo de mi sorpresa.

Aprovecho la excelente idea de la convocatoria del blog Familia Libre, para sumarme a la Fiesta Bloguera de la Lactancia, que coincide con la fiesta de nuestro tercer cumpleaños, y  con la celebración de la Semana Internacional de la Lactancia Materna, del 1 al 7 de agosto, para hablar de nuestra lactancia, de nuestra teta.

Este no es un blog maternal al uso, en el sentido de que hablo poco de mi vida privada y de mis propias experiencias, pues lo utilizo para canalizar mi vocación teórica y docente, y para compartir mis "descubrimientos" -vamos a decir pretenciosamente- en torno a una cierta "sociología" (de andar por casa) del feminismo y la crianza.

Pero hoy estamos de fiesta. Mi hija ha cumplido tres años y en el "mundillo" de los blogs maternales estamos celebrando fiesta de lactancia. Feliz coincidencia. Hace justamente tres años, en una de las salas de parto del HUC, mi hija se enganchó a la teta, y aún no la ha soltado. La "teti" sigue siendo para ella su consuelo, su alegría, su regulación emocional, su vínculo fundamental con la tierra.

Si alguien me lo llega a decir entonces, no lo hubiera creído. No tuve que hacer especial esfuerzo por lograr la lactancia, desde el primer día todo fluyó como la seda. Tuve a mi marido y también a mis padres conmigo en mi casa, que me apoyaron en todo para que yo sólo tuviera que ocuparme de permanecer junto a mi pequeña.

Cuando tenía dos meses, pensé como todo el mundo que se destetaría cuando tuviera unos 6 meses o así, y yo me reincorporara al trabajo. Pero no se destetó. Luchó con uñas y sin-dientes para no probar jamás un biberón, y no lo probó. Fue, pobrecita mía, a la guardería con 7 meses, y allí comía papillas, pero cuando volvíamos a casa, se resarcía de teta a demanda todo el tiempo.

Cuando tenía un añito, pensé que no llegaría a los dos. Cuando cumplió los dos, pensé que no llegaría a los tres. Ahora ha cumplido los tres, y pienso que no debe llegar a los cuatro, pero ya no digo nada :-). No seguí los dictados de ningún manual de la liga de la leche, no me apunté a ninguna secta, no hice ninguna apuesta, ni siquiera conozco a nadie a mi alrededor que haya amamantado tanto tiempo. Simplemente ha sido mi hija la que así lo ha decidido, y yo he respetado sus necesidades y su ritmo.

Supongo que los niveles de prolactina y los chutes de oxitocina que suponen cada tetada, me han ayudado a permanecer disponible todo este tiempo para mi hija, además de algunas convicciones personales. Pero las convicciones personales han nacido y crecido tiradas por mi hija. No sabía nada de crianza antes de que ella me pusiera en la evidencia, y me hiciera crecer junto con ella. Maternar es crecer, para intentar llegar a la altura que nuestros hijos merecen.

He dado de mamar tres años porque sí: porque es lo mejor para ella, tanto física como psicológicamente; porque es lo que ella ha necesitado y deseado; porque es fácil, limpio y natural; porque surgió y surge espontáneamente; porque es hermoso; porque es placentero; porque es relajante; porque nos regala cada día preciosos momentos de calma, amor y compenetración; porque nos compensa las largas horas de separación por motivos laborales; porque es un plus de calidad en la crianza; porque es una inversión de amor concentrado. Porque es revolucionario, porque es ancestral, porque me conecta con mi esencia femenina y maternal, porque sólo yo puedo hacerlo, porque es la última fase de mi ciclo reproductivo, porque escucho a mi cuerpo y a mi hija.  Hay mil razones para amamantar, y cada día se descubren nuevos argumentos a favor de la lactancia, pero pienso que cada madre lo hace sin saber muy bien por qué. Amamantar no es racional.

Amamantar es dirigir tu libido hacia el bebé. No hay lactancia sin libido, sin química, sin la acción de esas hormonas del amor que hace que te sea fácil, que fluya, que te salgas del tiempo y del espacio, que puedas entregar tu cuerpo al bebé sin pensarlo.

Ahora que tiene 3 años, algunas veces ya sus pedidos de teta me agobian, y a veces le hago "pequeños rechazos", cual osa gruñona que empieza a dar a sus oseznos pequeños empujoncitos hacia la libertad. No son rechazos racionales. Es que ya, a veces, no me apetece. Es pura sexualidad. Igual que hay parejas en que muere el deseo sexual, aunque se amen mucho. Supongo que en eso consiste el proceso de destete: para uno de los miembros de la díada ese "deseo" desaparece.

Lo ideal sería que partiera del niño. Pienso que son los niños los que deben marcar la pauta de su propio crecimiento. Las madres somos como la tierra: solo tenemos que estar disponibles y bien nutridas (material, intelectual y emocionalmente) y dejar que ellos absorban lo que necesiten, progresivamente, hasta que son adultos y ya se han nutrido lo suficiente para volar solos.

Pero quizás las condiciones culturales en que vivimos las madres hoy en día pueden hacer que nuestra "libido maternal" se apague pronto, o incluso que nunca exista en muchos casos (las cesáreas, los chupetes, los biberones, las separaciones, el estrés, los miedos... atentan contra ella). Por eso hay tan pocos destetes naturales, todos son inducidos: en la mayoría de los casos, con pocos meses, por la intrusión del biberón; más adelante, porque poco a poco las madres nos vamos "retirando" consciente o inconscientemente, por mil razones cotidianas de nuestra forma de vida, que todos conocemos.

Pienso que la lactancia va indisolublemente unida al puerperio. La relación puerperio-lactancia-vínculo-apego es evidente. Laura Gutman dice que el puerperio no son esos días de "cuarentena" como cree la mentalidad popular, sino que es todo ese tiempo en que la criatura y su madre permanecen unidas por un vínculo insustituible. Ella lo sitúa en torno a los 2 años, cuando se produce el surgimiento del "yo" y la separación psíquica del bebé de su madre, que hasta ese momento formaron un único "ente" psíquico. En nuestro caso, creo que el fin del puerperio ha llegado ahora a los tres.

Pienso, como Irene, que ahora estoy en el comienzo del fin de nuestro puerperio y de nuestra lactancia. Hasta ahora, no ha habido una sola noche en que ella no se haya dormido con su tetita, que le es imprescindible. Me quiero lo bastante como para saber que mi pecho es bastante más cálido que un chupete y un peluche, y que la compañía humana es mucho mejor para desarrollar su futura socialización y capacidad de amar al prójimo. Hasta ahora no he sentido la necesidad de separarme de ella, ni para ir a un cine, ni a una cena, ni a una noche de fiesta. Sólo para el trabajo, con una angustia de separación bastante grande. Supongo que es el efecto de la "droga" prolactina :-).

Ahora, empiezo a temer que el destete ya puede estar próximo. Es más, empiezo a desearlo, lo que viene a ser el principio del fin. Pero estos tres años de simbiosis, de vínculo insustituible, gracias en todo o en parte a la teta, no los cambio por nada. Y siento, desde lo más profundo de mi corazón, que es lo mejor que he podido hacer por mi hija.

37 comentarios:

  1. Feliz Cumpleaños para tu hijita =)
    Me siento muy identificada con esta nota en particular... Mi hijo tiene 3 años y 4 meses y si bien hace un tiempo largo que solo toma la teta un par de veces al dia (si o si para dormir, o en cuando esta enfermo...) no lo veo con muchas intenciones de destetarse.. =) Y si, hay veces que tengo menos ganas de amantarlo...pero... no se si no llegamos a los 4 años =)
    Un abrazo
    Ivana

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  2. Me ha gustado muchísimo lo de ancestral :)
    A Ana le di teta hasta los tres años y medio, y la desteté yo cuando me quedé embarazada. Me dolía. Siento que era una señal de mi cuerpo.
    También siento que gracias a la simbiosis es posible que también fuera una necesidad para ella, una necesidad que no sabía identificar.

    Un beso gordo

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  3. Hala ya me has hecho llorar otra vez !

    Qué precioso! Os felicito por esos tres años tan felices, y que dure lo que tenga que durar, pero desde luego que os quiten lo mamao !

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  4. Precioso Ileana, me ha encantado. Y me encanta que resaltes la lactancia como acto sexual en el que entra a jugar la líbido (pero no coital ni falocéntrico). Me da la sensación de que hay un fuerte tabú a admitir esto.
    Felicidades a tu pequeña!!! Y a tí también

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  5. Otra llorona!!!!!!!!
    Feliz Cumpleaños para tu nena!
    Felices 3 años de Maternidad para tí!
    Enhorabuena por todo tu sentir y lo recioso que escribes!

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  6. ¡Felicidades por todo Ileana!
    Besos.

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  7. Hola Ileana, precioso el post! Felicidades a tí y tu familia por disfrutar y vivir la maternidad como habéis querido...

    Yo estoy en el mismo punto que tú, pero mi niño va a cumplir ahora los dos... yo también estoy en plan osa gruñona, pero además, he de reconocer, que me siento algo presionada por el exterior, por la sociedad, por la familia: "este niño ya es muy grande para eso"... pero bueno, ahí seguimos...

    No cambio por nada la cara de mi niño diciendo muy bajito "tetaaaaaaaaa", con tono complice, con la intención de hacer ver que "tú y yo", mamá y bebé, somos los que nos entendemos para este tema, que nadie se meta aquí... y su expresión de felicidad cuando se acerco la teta y la agarra con ganas... es insuperable.

    Bueno, pues eso, besos a todos y feliz latancia :-)

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  8. Muchísimas gracias, corazones!!!

    Ivana, yo también me veo llegando a los cuatro años, jejeje...

    María, cierto que hay un fuerte tabú que yo misma he tenido. Tengo un borrador de un post sobre lactancia materna y sexualidad desde hace más de un año, que no acabo de meterle mano por no encontrar el tono adecuado, aunque creo que ahora ya estoy preparada para hacerlo :-)

    Gracias, Esther, Janet, Mari!!!

    Begoña, yo no he sufrido mucha presión exterior, quizás porque mis amigos son "hippies" y mis padres unos santos, y tampoco tengo demasiado "entorno exterior", jejeje...

    La única ha sido mi suegra, que lleva años que cada vez que ve a la niña en la teta le dice: ¿no te da vergüenza, muchacha? Yo callo. Y el otro día, la misma niña la llamó cuando fue a mamar, y le dijo "ven, ven, ven para que nos veas!!! Ven para que veas mi vergüenza!!!" Nos quedamos mi madre y yo pasmadas. La dejó KO, jajajaja...

    Mi madre me ha apoyado muchísimo, a pesar de que ella tuvo tres hijos y a ninguno nos dio pecho más de 45 días.

    Besos a todas!!!

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  9. ¡Felicidades a las dos! La lactancia es un proceso de pareja y si una de las dos partes la rechaza, la otra lo tiene difícil. Por desgracia, en esta sociedad nuestra tan desnaturalizada muchas madres mal informadas o desinformadas "pasan" de la LM por miles de causas peregrinas. Gracias a tu niña y a su fuerza de voluntad, y gracias al apoyo que encontró en ti, muchas personas tenemos la suerte de haberos encontrado en este maravilloso blog. Me gusta porque desde luego, no es un blog al uso. Me gustan tus escritos por su fuerza, por su convicción, porque no tienes pelos en la lengua. Seguiremos aprendiendo con vosotras si nos dejas acompañaros en vuestro proceso de destete, de madurez, de crecimiento. Un abrazo enorme.
    Elena

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  10. Enhorabuena por esos tres años de lactancia! y por ese post tan intenso, como siempre :)
    A mi hija mayor "sólo" le pude dar siste meses el pecho, aunque para mi entorno eso es mucho tiempos, jeje
    Ahora con mi bebé de 5 meses no me planteo nada, ya veremos lo que pasa y cuanto duramos las dos :)
    Besos!
    Pilar

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  11. Insuperable tu forma de escribir, parece que redactas mis pensamientos (y los de muchas mujeres) gracias. con tu permiso, adjunto tu página a mi madre y otras personas para por fin poder explicarles lo que siento. a mi no me hubieran salido las palabras. Soy de Las Palmas, espero conocerte alguna vez. Un saludo

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  12. Muchas gracias, Elena. Lo de no tener pelos en la lengua es un defecto que tengo desde pequeñita, jejeje...

    Hola, Pilar!!! Bienvenida!!! Que os dure mucho la lactancia y la disfrutéis!!!.

    Anónima de Las Palmas, me has emocionado. Que mis palabras sirvan para que otras mujeres puedan ponerle palabras a sus sentimientos, es lo mejor que puede pasarme. Un abrazo y estamos cerquita!!!

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  13. Muchas felicidades Ileana por estos tres años!!!
    Espero con ansias ese post sobre Lactancia y sexualidad.

    Cuando le di la teta a mi hija lo disfrute muchísimo, e internamente(aunque no me lo terminaba de admitir) era un disfrute "sexual" y aunque decirlo choque no deja de ser cierto. El problema no es que sea un hecho más de nuestra vida sexual sino nuestro concepto de sexualidad.
    Cuando nací, fines de los setenta, una época donde la teta no se fomentaba, tuve la fortuna de tomarla hasta los 8 meses. Claro que no recuerdo ese placer, pero si el rito del biberón que me lo permitieron hasta los 5 años(también un privilegio)No puedo dejar de asociar el placer de la leche tibia(seguramente con reminiscencias de la leche materna...)que burbujeaba hacia arriba con el biberón empinado- con el placer de mi hija al pecho. Placer de niños, placer de grandes, fusión, reminiscencias de la infancia, sexualidad, tantas cosas que se conjugan en un hecho tan maravilloso que siendo tan rico en emociones no es de extrañar que nos provoquen tanto, a nosotros y a quienes nos rodean!!!
    un beso grande,
    María

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  14. Precioso post Ileana.
    ¡Qué bien lo has descrito!
    Felicidades a tu hija por estos tres añitos y enhorabuena por esta prolongada lactancia.
    Yo tampoco veo el fin del destete con mi hija pequeña, el 14 de este mes hemos cumplido los dos años y medio y seguimos disfrutando las dos. No tenemos ninguuuuna prisa ;)

    Un abrazo grande,

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  15. Felicidades, amiga :) un cumpleaños se felicita al cumpleañero y a su mamá, que hizo una ardua tarea también ese día :)

    Y felicidades de nuevo por esa lactancia que tan feliz os ha hecho a las dos. Si el final se va presintiendo, bueno, pues es algo que tiene que llegar tarde o temprano. Mientras las dos lo viváis con naturalidad, no hay por lo que sufrir. Curiosamente, estoy 'rodeada' por alguna diada más en la misma situación :) mucho de lo que aprender, sin duda.

    Besos grandes, a la princesa y a la mamá ;)

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  16. Increible Ileana,se me han puesto los pelos de punta y por supuesto me caen las lagriamas, FELICIDADES a ti y a tu peque, espero que mi teteo lleque a la cima que tu ya estas tocando.
    un abrazo Miriam

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  17. Felicidades por esos 3 años de LM. Yo ya voy camino de los 3 años, mi idea era destetar este verano, pero mi hija es cabezona y creo que al final me he "rendido" y dejaré que se destete ella sola cuando quiera.

    saludos

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  18. Enhorabuena a las dos!

    Me llevo esta entrada al resumen semanal de Bebés y más, con tu permiso...

    Besos!

    Armando

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  19. Tengo que publicar otro comentario para agradecer de nuevo a todos: Armando, Misteriosa, Miriam, Caro, Cueta, María...

    Muchísimas gracias a todos por acompañarnos en este camino, lo más parecido que he encontrado a la verdad.

    Un abrazo y gracias por visitarnos, y por dejar vuestras aportaciones, siempre!!!

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  20. Hola, me identifiqué mucho con tu artículo, mi niña tiene 1 año y 6 meses y "socialmente" me dicen que estan "muy grande" para no haberla destetado, después de leer tu post y de informarme de lo que dice la OMS, he decidido seguir por un tiempo más esta etapa tan bella de amor y entrega que es la lactancia materna....un abrazo desde Costa Rica!

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  21. Muchas gracias a Armando de BebesyMas por traerme hasta aquí.

    Ileana, gracias por poner en palabras tanto sentimiento, tantas sensaciones...

    Estoy por imprimir el texto y llevarlo en el bolso, así, cada vez que me hagan un comentario (ya es mayor, mira qué listo ahora quiere porque le interesa, etc.) se lo daría para que lo leyera y supiera lo que representa para mí y mi niño.

    Mi niño y yo no sabemos tampoco hasta cuándo durará esto, pero mientras dura, 17 meses ahora (los mejores de mi vida)lo disfrutamos con intensidad...

    De hecho lo voy a imprimir, ¿tengo tu permiso?

    Gracias de nuevo!
    Gloria
    PD: muy bonita la música de fondo :)

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  22. Muchas gracias, Gloria. Claro que lo puedes imprimir, compartir y hacer lo que quieras: eso es lo bueno que tiene la red!!! Me emociona saber que mis palabras pueden servir para que otras madres puedan explicar lo que les sucede. Muchísimas gracias.

    GRacias también a la mamá anónima de Costa Rica, enhorabuena por tu lactancia y a disfrutar mientras los dos queráis.

    Un abrazo y gracias por visitarnos y dejar vuestras aportaciones. Aquí estamos!!!

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  23. que lindo! al leerte senti que contabas mi historia. Tengo un bebe recien naido de 2 meses y mi hija mamo hasta los 3 años 8 meses cuando yo estaba ya embarazada de 4 meses y lo suspendimos porque me dolia mucho, lo hablamos con ella y quedamos en retomarlo cuando tuviera leche y lo compartiria con su hermano, era una excusa de negociacion pero llegado el dia no volvio al pecho. Esa noche llore muchisimo, desconsoladamente y un poco menos los dias siguientes. Les cuento que nosotras sufrimos mas. Igual ella seguia durmiendo abrazando mi pecho como en una larga despedida. Fueron unos años preciosos, y 5 meses despues todo volvio a comenzar, para felicidad mia! felicidades a todas las mamas cluecas. Elva. Asuncion-Paraguay

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  24. Me encantó este post Ileana! Felicidades a tu hija por su cumple, y felicidades a vos por 3 años de lactancia!

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  25. No me lo tomen a mal, pero difiero completamente de lo que piensas con respecto a amamantar por tanto tiempo a tu niña; es cierto que necesitan tener esa conexión y ese lazo afectivo, pero también que madurar y hacerse libres es parte de la naturaleza; biológicamente la lactancia fue hecha para ser interrumpida mucho antes y eso es tanto por la degradación de la leche materna, que disminuye su calidad poco a poco después de los primeros 9 meses, como por la aparición de la dentición. Ningún mamífero amamanta a sus crías una vez que estas tienen dientes y son capaces de ingerir alimentos sólidos. Es cierto que una de las razones por las que amamantamos es esa unión espiritual, ese lazo materno que nos da seguridad y confianza, pero si por nuestros hijos fuera, ellos se mantedrían pegados al pezón toda la vida. Ayudarlos a crecer y encontrar nuevas formas de mantener los lazos y de darles confianza es nuestra más importante misión. El destete es sin duda un paso múy difícil, pero también es un primer paso a decirles a nuestros hijos: "te amo tanto, que no te quiero para mi, no eres de mi propiedad, no te convierto en depósito de mis sentimientos; te amo tanto que sé que eres una persona en construcción, en crecimiento, que algún día deberá ser independiente y aprender a ser feliz por sí mismo, y yo te voy a ayudar como pueda". Nos cuesta mucho trabajo aceptar que si nuestros hijos crecen, se alejarán paulatinamente de nosotros para vivir su propias vidas. No digo que los alejemos prematuramente, pero siempre hay nuevas formas de mantener los vínculos adecuados y sanos.
    Yo desteté a mi hijo a los 18 meses, cuando él fue completamente capaz de entender el destete; me costó demasiado trabajo porque el usaba el pecho para dormirse y por supuesto para mí era mucho más sencillo acostarlo junto a mi a que tomara su leche y se quedara dormido, sin embargo, como acto de amor, decidí prepararlo por una semana para que aceptar dormirse sin el pezón y las noches que tuvimos que desvelarnos, fueron para mi una sensación de estar haciendo un gran acto de amor, porque pasaba largo rato arrullándolo y acariciándolo para que no se perdiera el momento y la sensación de conexión entre los dos.
    Creo que muchas veces es tan aterrador par nosotras como madres el destete, que es más sencillo prolongarlo por tiempo indefinido, pero más por miedo, por pereza, por otras razones que no son realmente amor. Para mi lo más importante es lograr que mi hijo en un futuro sea un niño muy feliz y un hombre de bien que sepa encontrar su propia felicidad, cuya independencia no signifique que esté lejos de mi, sino que sea capaz de salir adelante por si mismo. Sé que una de las cosas más importantes para lograrlo es que le demos seguridad desde muy pequeños y algo que le dices cuando lo acompañas en cada etapa del crecimiento y en cada cambio aunque le parezca difícil, es: "Creo en ti, confío en ti y entiendo que estás creciendo y que eres capaz de hacer esto". Mi hijo ahora tiene dos años y sé que está más que seguro de que lo amamos profundamente y me gusta verlo ser independiente y feliz y agradecer el cariño que le brindamos siempre. Yo creo que no hay muestra de amor más grande que darle las herramientas para encontrar su propia felicidad.

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  26. Hola, Xunaxinodita, muchas gracias por visitar el blog y dejar tu opinión.

    No te lo tomo a mal, simplemente es tu opinión y yo tengo una diferente: no pasa absolutamente nada.

    Tenemos dos visiones diferentes: yo creo que son los hijos los que marcan las pautas de su independencia. Confío en ella, sé que está creciendo, y que cuando necesite independizarse de la teta, lo hará por sí sola (si yo no me agoto antes,que es lo que he explicado).

    Creo que todas las personas nacemos con las herramientas para encontrar la felicidad, y que lo que no hay que hacer es perturbar ese proceso.

    Sé que no estoy amamantantando a mi hija por miedo ni por pereza, sé lo que estoy sintiendo, sé lo que siente ella, y también he leído y estudiado sobre destetes: en la mayoría de las culturas donde pueden producirse espontáneamente, no se producen nunca antes de los 2 años y medio y es normal que se produzcan en torno a los 4 años, o incluso en algunas culturas hasta los 7.

    Enhorabuena por realizar tu maternidad como tú crees que es lo mejor para tu hijo.

    Saludos!!!

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  27. Felicidades Ileana!! Voy a publicar esta página en mi grupo de facebook "Que viva la teta", con tu permiso!! Llevo diez meses de LM con mi pequeña, y pienso dejarla cuando ella así lo decida.
    Un abrazo desde Venezuela!
    Ivonne

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  28. Me parece que has explicado de una maravilloso vuestros tres años de lactancia. Veo que ha sido una experiencia enriquecedora, feliz, estable y de la que guardaréis un gran recuerdo toda vuestra vida. Sí que creo que existe un Efecto-Prolactina o algo similar...yo recuerdo que había un vínculo fuertísimo, una necesidad de ambas (pero sobre todo mía) de estar juntas, de exprimir cada segundo, de no delegar en nadie, de no preocuparme por mis necesidades...Ahora, con un destete natural ya efectuado y otro que creo que en unos cuantos meses se producirá, mi forma de ser, de actuar, de disfrutar de la maternidad ha cambiado sustancialmente. Les he dado alas y ellas a mí, porque las tres ya estamos preparadas para volar. Verás cómo todo llega: las noches en las que no se despiertan nada, la inducción al sueño sin teta, los días en que no te sentirás mal por salir de fiesta o ir a una boda sin tu hija, cómo disfrutarás de una amena conversación con tus amigos sentada, sin correr detrás de tu peque observando y vigilando atentamente cada movimiento...Disfruta de ella ahora que es pequeña y que tanto te necesita, porque aunque ahora haya momentos que puedan resultar agobiantes y demandantes, descubrirás cómo más adelante añorarás ese estrecho vínculo y todas las emociones vividas. Un abrazo y felicidades.

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  29. Por cierto, Xunaxidonita, eso que dices de que los mamíferos destetan con la aparición de la dentición es totalmente falso.

    El estudio más importante que se ha hecho al respecto, el de la antropologa Katherine Dettwyler, de la Universidad de Texas, estudiando los primates, evidenció que las distintas especies de primates destetan en distintos momentos:

    -Con la aparición de los primeros molares PERMANENTES, lo que en los humanos sería entre los 5 y los 6 años.

    -Al cuadruplicar el peso al nacer: en los humanos sería entre los 2.5 y los 3.5 años.

    -Al alcanzar 1/3 del peso de la edad adulta: en los humanos sería entre los 5-7 años de edad.

    -Cuando el sistema inmunológico esté maduro: en los humanos sería en torno a los 6 años.

    Puedes consultar los resultados del estudio en castellano aquí:

    La edad natural del destete

    En inglés aquí:

    A Natural Age of Weaning

    Otro artículo anterior mío sobre la duración de la lactancia, aquí:

    Cuánto ha de durar la lactancia materna

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  30. Muchas gracias, Ivonne, claro que puedes publicarla y compartirla donde gustes. ¡Y que viva la teta!!!

    Muchas gracias, Desirée, tu ejemplo es inspirador para muchísimas madres.

    Un abrazo muy fuerte!!!

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  31. ¿Qué es eso de que la leche materna se degrada a partir de los nueve meses? En mi vida lo había oído. Lo único que he oído con respecto a la leche materna a partir de cierta edad es que contiene poco hierro, lo que a veces me resulta chocante porque no sé con qué se compara para asegurar que es poco, pero en fin. Aunque a partir de cierta edad la leche materna tuviera una diferente composición, cosa que no sé si es cierta una vez que se alcanza la leche definitiva después del calostro y de la de transición (que por algo se llama así) ¿quién te dice que no es esa exactamente la composición adecuada para las necesidades de tu hijo? Has de saber que el mecanismo de fabricación de leche es tan bueno que las madres de bebés prematuros fabricamos una leche totalmente diferente a las madres de los bebés nacidos a término, precisamente adaptada a sus necesidades especiales.

    Lo que no se ha visto en la naturaleza jamás es a un mamífero cuestionándose racionalmente la necesidad de destetar a sus hijos. Sí que creo que llega un momento en que señales físicas te empujan a hacerlo, pero son señales físicas, no pensamientos racionales relacionados ni con la independencia ni con nada. Y seguramente aún así estén muy condicionadas por la sociedad en la que vivimos.

    La independencia por otra parte está sobrevalorada. El ser humano no es independiente, es interpedendiente. Un mamífero carnívoro sin uñas ni dientes ni pelo que sólo ha llegado hasta aquí precisamente por eso, porque es interdependiente, gregario.

    Saludos

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  32. Hola. A mi este tema me pilla de cerquita. Les cuento: tengo tres hijas y un hijo. La tercera estuvo mamando tres años y unos diez meses, y le tuvo que dejar sitio a la cuarta que ahora lleva unos siete meses. Todos mis hijos mamaron el que menos, un año y medio. Son crios tremendamente autónomos, que no independientes, sanos como rocas, hasta el punto que no recuerdo ningún dia que tuvieramos que dejar de hacer algo por estar alguno enfermo, en definitiva, unos soletes (¿será amor de padre?).
    El cuestionar los beneficios de la lactancia materna me parece una ridiculez. Otra cosa es que como todo, se pueda sobrevalorar y convertir en una especie de panacéa y en un pecado el no optar por esta forma de alimentar a los hijos.
    ¿Que pienso yo?. Pues que el hecho de amamantar a un hijo se ha convertido en un acto antisistema, en un acto de rebeldia, en un acto incompatible con el tan cacareado estado de bienestar donde una madre no puede tener tiempo para algo que es lento, y poco eficiente a primera vista. Luego si se piensa en los beneficios que reporta a medio y largo plazo, cae uno en la cuenta de que es lo contrario, de que es un tratamiento que necesita una sociedad que funciona como los adictos a los que pare. Pan para hoy, hambre para mañana, y en el pasado mañana ya veremos que se hace.
    Saludos.

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  33. Muchas gracias, Jesús, por aportar tu experiencia. ¡¡¡4 hijos hoy en día, y amamantados prolongadamente, es un verdadero lujo!!! Enhorabuena!!!

    Y sí, coincido contigo en que amamantar es un acto anti-sistema, para mí lo es, no sólo la lactancia, sino en general la llamada crianza natural o con apego.

    El sistema evidentemente necesita corrección. La corrección ya sabemos que no va a venir ni de las revoluciones marxistas, ni de la autorregulación del mercado, ni de la (escasa) inteligencia de nuestros políticos.

    Así que quizás pueda consistir en HACER LAS COSAS MEJOR DESDE EL PRINCIPIO: DESDE EL PRINCIPIO MISMO DE LA VIDA: EL EMBARAZO, EL PARTO Y EL NACIMIENTO. Empezar la casa por los cimientos.

    Un abrazo!!

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  34. Acabo de llegar a tu blog y me ha encantado. Lo que dices, cómo lo dices y cómo lo trasmites.
    Mi hija también toma teta, ahora estamos en Tandem (y sí siempre tengo la necesidad de ponerlo en mayúsculas :P) desde hace un año... ella hico los tres en Mayo... y un día pasó un día entero sin mamar (yo sé que el destete aún está lejos) y fue un día que sentí tantas cosas juntas que le escribí una carta a ella, para cuando tenga la edad de comprenderlo... ahora disfrutamos, ella, yo, su padre, su hermano...
    ha dormido fuera de casa por decisión propia y se duerme más de una vez pegada a mí y con mimitos y sin tomar teta, pero ahora mientras escribo está pegada a mí y mamando, lista para su siesta...
    es amor. punto.
    Gracias por este post. :D

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  35. No me lo tomen a mal, pero yo fui una niña que decidió su propio destete, yo soy un perfecto y claro ejemplo de esa unión maternal y de como se le deja a los niños decidir su propio momento de crecer, sus "pautas de independencia"; no quiero contradecir a nadie, pero si digo que la burra es parda es porque tengo los pelos en la mano. Yo fui destetada a los 4 años.
    Bien, ahora tengo 24 y debo decir que mi apego hacia mi madre ha sido tal y tan fuerte, que mi "superyo", (que es la parte del cerebro que nos induce a los seres humanos a seguir las reglas y vivir bajo ellas, que nos ayuda a evitar quebrantarlas y que es la parte más fuerte del inconsciente mientras somos niños pero que debe dar lugar a otra parte cuando llegamos a la adolescencia y la juventud y comenzamos a vivir bajo nuestras propias reglas) estaba demasiado desarrollado. Supongo que no es la razón primordial, es muy seguro que muchos factores hayan influido en quien soy ahora, pero sí estoy segura de que hoy en día, con 24 años de edad, casada y con un pequeño de dos años y otro por venir, no puedo pasar por alto que tengo una especial adicción por los lacteos, por la leche particularmente, fue tan fuerte el vínculo afectivo que generé en mi cerebro mientras tomé pecho, que un efecto psicológico tranquilizante y hermoso que me provocaba la lactancia se lo transferí a la leche, para mi el día de hoy, tomar leche es un placer, uno tan fuerte y grande que no importa la hora del día, si hay a la mano un poco de leche yo me tomo uno o dos vasos (aunque sé muy bien que a estas alturas y de vaca, la leche es más perjuduicial que saludable y sobretodo en grandes cantidades). Yo creo que no tengo autoridad para decir lo que está correcto o incorrecto de la lactancia humana. Pero hay algo en mi que me asegura que estoy haciendolo bien, solo es una sensación; y sobre la flojera, también sé que de haber continuado lactando a mi hijo mayor, hubiera sido por comodidad para mi, por no tener que lidiar con el destete que es tan difícil. Sobre lo de los simios....la verdad nunca he sabido de alguien (familiar o conocido) que amamante a sus hijos hasta los 6 años; creo que necesitamos más estudios sobre nosotros mismos.
    Ahora supongo que además de todo yo provengo de una cultura muy distinta a la de la mayoría de ustedes, para los Españoles, los europeos en general y los norteamericanos, la lactancia prolongada, la crianza natural o con apego, y el estrechamiento de la relación madre-hijo debe ser algo relativamente nuevo. Para mi no lo es, las madres mexicanas (en su mayoría) siempre han amamantado a sus hijos hasta que el cuerpo aguante, los cargan a todos lados con ellas junto a su pecho (o espalda cuando pasan de los 3 años) hasta que son demasiado grandes para aguantarlos. Y donde es tal el apego a las madres, que son la persona más venerada dentro de la familia. Supongo que hasta es raro que piense como lo hago rodeada de una cultura como esta; pero tal vez es porque huyo de los extremos, supongo que todos en la vida vamos buscando el justo medio, sobretodo con nuestros hijos; queremos siempre lo mejor para ellos, nos esforzamos mucho, aunque siendo humanos, teniendo errores y prejuicios, sabiendo que siempre seremos parciales aunque tratemos de evitarlo, creo que siempre será difícil encontrarlo. Nunca imposible.

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  36. Qué bonito lo que has escrito. Me siento identificada en la gran mayoría de las cosas.
    Tengo dos hijos. Mi niño mayor decidio dejar de mamar en cuanto probó los primeros purés, y me cambió por la cuchara, para gran disgusto mío, pero no fue duro para él, así que me sentí feliz por él. Tomó teta hasta los 7 meses y medio. La lactancia durante ese tiempo fue preciosa, y no hubo ningún problema.
    Sin embargo con mi niña pequeña, que pronto hará los tres años, haciendo las mismas cosas, a día de hoy seguimos tomando teta. Es cierto que no tan amenudo como cuando era chiquitina. Si estoy con ella por la tarde, después de comer (ahora en verano) pues queire su ración de teta, su postre, y prara irse a dormir siempre. Y se duerme a la teta o no, depende. Cada vez que le ofreces y le apetece, se le ilumina la cara, y dice tetaaa, le encanta. Es su momento en exclusiva para ella. Y gracias a Dios, mi hijo mayor jamás ha tenido celos porque esos minutos esté dedicada a ella. Como he leído en algún sitio, mi hija estando a la teta, se le pasan todos los males, se parte de la risa, me toca, me acaricia, y me coge la mano para que se la pase por el pelo o por la cara. Cualquiera que nos ve en ese momento, no se atreve ni a decir nada, ni a respirar, porque es como una magia que nos envuelve a las dos. Dejaré de darle de mamar cuando ella quiera. A veces pienso y me río, que cuando se case, me vendrá antes a pedir el ultimo chupito jajaja. A veces piesno en su edad y que sigue con teta y digo madre mía, a lo mejor la tendría que quitar... pero me dura un segudno el pensamiento, porque me apetece tanto como a ella el dejar de darle de mamar. Y aun viéndolo normal el que un día llegue el día, me entristece, y aún sabiendo que podré acunarle de la misma manera que ahora pero sin teta, pero no puedo otra cosa que sentir tristeza. Así que haré lo que me dicte mi corazón, o más bien el suyo, y seguiré igual que ahora hasta que ella quiera.
    Para los que dicen que les hacemos dependientes, me gustaría añadir que nada más lejos de la realidad. Siguiendo mi hija con pecho y habiéndose desenganchado mi hijo tan pronto, la nena es mucho más independiente que el niño, pero de lejos, quizás es cosa de confianza, o de ser mujer jaja, quién sabe.
    Mil gracias por artículos así, que nos hacen dejar de cuestionar lo que hacemos con gusto y nadie entiende (menos los que están muy cerca; a mi marido le encanta ver a la niña con su teta)

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