9 de agosto de 2010

La adopción como alternativa ante un embarazo no deseado


"Existen mujeres embarazadas que no quieren ser madres
y yo quisiera que a estas mujeres se les presentara la adopción como otra alternativa válida
y no como una segunda alternativa, tras el aborto."

Comparto con los lectores la tercera entrega de las notas que María Berrozpe publica en su perfil de Facebook. Es una pena que estas reflexiones no lleguen a más personas.

Estemos o no de acuerdo con ella, maticemos o no algunos de sus comentarios, las reflexiones de María son lúcidas, inteligentes, provocativas, bien argumentadas, y llevan cuando menos a cuestionarnos, a pensar, sobre controvertidos y complejos problemas de actualidad que nos conciernen a todos; vistos desde el punto de vista de una mujer consciente, preparada, doctora en Ciencias Biológicas, madre de tres niños e hija adoptiva.

El debate sobre la adopción, el aborto y la planificación familiar, es arduo y complejo, tanto ética como legislativamente. Aunque no es el objetivo principal de Tenemos Tetas,  quiero agradecer de nuevo a María la posibilidad de publicar sus artículos.

REFLEXIONES SOBRE LA ADOPCIÓN III

Por María Berrozpe

Hace unos meses leí el siguiente artículo: “Aborto, adopción y la ceremonia de la confusión” en el que el autor se escandaliza de la campaña que ciertos grupos  están haciendo para ofrecer la adopción como alternativa al aborto. Me costó (y me cuesta) mucho entender sus argumentaciones. A mí no me extraña en absoluto que la adopción sea una alternativa válida frente a un embarazo no deseado, o ante el deseo de no ser madre de una mujer embarazada.


¿Por qué, entonces, resulta tan problemático, incluso escandaloso, defender esta opción? Creo que no es descabellado decir que hoy en día, ante un embarazo no deseado, la mujer embarazada encontrará mucho más apoyo y comprensión para abortar que para entregar a su hijo en adopción. ¿Por qué?

Leyendo en diferentes foros y artículos he ido viendo que los principales argumentos que esgrimen los defensores del aborto son estos dos:

- El dolor que supone para la madre llevar hasta el final un embarazo no deseado para parir al hijo y luego cederlo.

- El daño que se le inflinge al hijo al darlo en adopción

Cuando una mujer se enfrenta a un embarazo no deseado ya está en una situación dolorosa, incluso traumática, al margen de la solución final. Evidentemente, un aborto provocado en los primeros meses acaba con el problema rápidamente así que, en principio, parece la opción menos dolorosa para la madre. Pero abortar también puede acarrear mucho dolor. La manera en que la madre reaccione tras el mismo parece ser que depende de su convicción a la hora de realizarse la intervención: si tenía dudas, o se vio obligada por factores externos, es probable que desarrolle el “síndrome post aborto” con sentimientos de culpabilidad, depresión, ansiedad y toda una serie de síntomas que pueden marcarle de por vida.

Por el contrario, si abortó convencida de lo que hacia y sin dudas, es probable que no le pase nada. La insensibilidad de algunas mujeres llega al extremo de declarar públicamente que se han sometido a varios abortos y que no tendrían ningún problema para volver a hacerlo. Personalmente creo que sólo la ignorancia de lo que han hecho o van a hacer puede permitir a una mujer reaccionar de esta manera. Muchos políticos e incluso científicos, tratan de vender una versión “suavizada” argumentando que lo que se está matando es sólo un “conjunto de células” semejante a un tumor (hay que tener valor para decir algo así y llamarse científico) que ni siente ni padece. Evidentemente, cuando la mujer tiene la mínima duda sobre esta argumentación es imposible enfrentarse a este hecho sin sentir remordimientos. Los conocimientos científicos actuales, apoyados con la tecnología que permite enseñar al gran público lo que está ocurriendo dentro del vientre materno durante el desarrollo intrauterino, deberían ser suficientes para, al menos, sembrar la duda en cualquiera que se molestara en informarse minimamente. Desgraciadamente no todo el mundo está interesado en informarse y saber porque, cogiendo prestada la frase de Abraham Maslow: "El miedo a saber es, en el fondo, miedo a hacer, porque todo conocimiento entraña una responsabilidad".


En cuanto a que entregar a un hijo en adopción es doloroso, de eso no cabe la menor duda. En los últimos meses, en los que he podido conocer los testimonios de mujeres que entregaron a sus hijos, he aprendido que algo así puede marcar a una mujer para toda su vida. Muchas sienten remordimientos y arrepentimiento. Yo supongo que, de nuevo, como reaccione la madre dependerá también de las circunstancias en las que se ha producido está cesión del hijo: si ella estaba completamente convencida de que NO quería ser madre (al menos en ese momento) o se ha visto obligada a hacerlo por factores externos. En cualquier caso, y por lo que he leído en los testimonios de algunas de ellas, de lo que se arrepienten es de no haberse quedado con su hijo, pero no de no haberlo abortado. De momento ninguna me ha dicho que se arrepiente de no haberlo abortado.

Evidentemente lo más deseable es que ninguna madre se viera obligada a renunciar al hijo que ha engendrado. Pero si una mujer no desea ese hijo, no entiendo cómo puede ser menos doloroso abortarlo que cederlo. No me cabe en la cabeza. Desde luego abortarlo reduce considerablemente el tiempo en el que la madre se ve sumergida en el problema. Y también se puede aplicar el “ojos que no ven, corazón que no siente”. Un embarazo completo permite a la madre sentir a su hijo y ser más consciente de lo que ha ocurrido: el comienzo de una nueva vida. Pero, ¿no convierte esto al aborto en una solución “cobarde”? ¿No es más valiente enfrentarse al dolor de la separación para darle al hijo la oportunidad de vivir?

En cuanto a la argumentación del daño que se le hace al bebé al separarlo de su madre biológica, es cierto: está demostrada la herida primal que sufren los bebé separados de su madre (Nancy Verrier. The primal wound. Understanding the adopted child), y como bien dice pediatra Nils Bergman

“lo peor que le puede pasar a un recién nacido es que lo separen de su madre”


La herida primal que sufren los bebés al ser separados de sus madres no es exclusiva de los bebés dados en adopción. De hecho es aplicable a todos los bebés separados de sus madres, aunque sea temporalmente (Michel Odent. “El bebé es un mamífero” Ed OB STARE. 3ª Edición 2009). Incluso Nancy Verrier (en su libro “La herida primal. Entendiendo al niño adoptado”) reconoce que los bebés prematuros o con problemas de salud que son separados durante días o semanas pueden sufrir una herida similar a los bebés entregados en adopción. Pero seamos realistas: nadie, en su sano juicio, duda de la necesidad de separar a un recién nacido de su madre si se necesita intervenir médicamente para salvar su vida. Asumimos que lo peor es la muerte. Por lo tanto, por mucho que esté demostrado que separar al neonato de su madre produce heridas que pueden durar toda la vida (a pesar de ser una separación temporal) si para salvarle la vida hay que separarle, se le separa.

Siguiendo el mismo razonamiento, si para un ser humano la alternativa a ser dado en adopción es la muerte, evidentemente mejor ser dado en adopción. Por mucha herida primal que se produzca, el bebé tendrá la oportunidad de tener una vida. Por otro lado, creo que es evidente que el daño que produce la herida primal es muy relativo y hay que considerarlo en su justa medida. Creo que la gran mayoría hemos crecido perfectamente y tenemos una vida tan feliz como cualquiera. Beatriz tiene en su perfil de Facebook una frase que creo que representa perfectamente lo que sentimos casi todos los adoptados:

“GRACIAS A MI MADRE DE NACIMIENTO POR LA OPORTUNIDAD, GRACIAS A MIS PADRES POR LA VIDA”


Y en todo esto no nos podemos olvidar de que por cada bebé producto de un embarazo no deseado hay varias parejas deseosos de ser sus padres (Según el diario “La Razón” hay 15.000 familias en lista de espera para adoptar ). Ya sé que no son el factor principal de la ecuación. Ya sé que no se trata de conseguir un bebé para unos padres, sino unos padres para un bebé. Pero ellos están ahí, y personalmente, creo que para una mujer que ha parido un hijo del que no quiere (y subrayo “quiere” para no decir “puede”) ser madre no sólo debería ser gratificante haber traído al mundo un nuevo ser humano, sino también haber dado a una pareja la posibilidad de formar una familia, de tener un hijo, de ser más felices.

Me gustaría resaltar que la promoción de la adopción como alternativa a un embarazo no deseado no entra en controversia con la necesidad de ofrecer ayudas a las mujeres que sí quieren quedarse con sus bebés pero están en condiciones de riesgo de exclusión social. La prioridad ante una mujer embarazada que desea ser madre debería ser ayudarla para que pueda quedarse con su hijo y no quitarle el niño para dárselo a otros padres. Lo principal es el bien del menor y si su madre le ama y lo desea es evidente que lo mejor para él va a ser seguir con su madre.


Pero, si somos realistas tenemos que admitir que, incluso aunque tuviéramos una política de ayuda a las madres absolutamente perfecta (que no tenemos), no todas estarían realmente capacitadas para quedarse con sus hijos. Son casos terribles y creo que el bien del menor tiene que prevalecer ABSOLUTAMENTE. Pero repito que quitar un hijo a su madre es, evidentemente, la última opción y siempre se ha de tomar por el bien del menor. Ahora, eso sí, si se ha de tomar se toma. Creo que ahora las autoridades son demasiado cautas, por no decir endebles. El resultado son cientos de niños perdiendo su infancia, en el peor de los casos en manos de unos padres maltratadores, y en el mejor en instituciones o familias de acogida TEMPORALES, cuando podrían estar creciendo con su familia (adoptiva), amados por sus padres (adoptivos), como es derecho de todos los niños. En los casos más terribles la falta de actuación de la administración a tiempo termina con la dramática muerte del menor a manos de sus progenitores (biológicos). Cuando estos casos aparecen en los periódicos todo son críticas a la administración. Pero luego resulta que cuando ésta toma una decisión basándose en una situación familiar determinada en un momento determinado, al cabo de los años cualquier juez la puede cuestionar y obligar a pagar indemnizaciones escandalosas.


Hoy en día, incluso los bebés cedidos voluntariamente en el momento del nacimiento pasan semanas o meses en una familia de acogida antes de llegar a su familia definitiva. Esto es debido a que la madre tiene uno o más meses (dependiendo del país) para reclamar al bebé. Esto es positivo desde el punto de vista de la madre pero no del hijo. Creo que este caso es muy dramático para el bebé y la legislación debería hacer todo lo posible para que no sucediera. Si hablamos en términos de herida primal, esta ya se ha producido. ¿De verdad va a ser mejor para este menor pasarse x meses de mano en mano para retornar a una madre biológica que ya no reconoce? ¿De verdad no es mejor que CUANTO ANTES (y esto es, nada más nacer) esté en manos de su madre definitiva para que el proceso de vinculación empiece lo antes posible?


Sinceramente creo que se necesitan nuevas fórmulas de adopción que permitan que los bebés recién nacidos no deseados por sus madres estén INMEDIATAMENTE en los brazos de sus padres definitivos, precisamente para minimizar el efecto de la “herida primal”. Es un tema muy delicado porqué muchas veces una mujer embarazada que decide dar a su hijo en adopción cambia de idea tras el parto. Aunque Nancy Verrier (en su libro citado anteriormente) opina que, en caso de separación tras el nacimiento, el “encaje” entre madre biológica e hijo es mejor que entre madre adoptiva e hijo, personalmente creo que no hay pruebas para afirmarlo. Y desde luego, dudo mucho de la capacidad de un bebé separado uno, dos o seis meses de su madre biológica para reconocerla (No sé si hay estudios serios sobre este tema. Si alguno conoce le agradecería muchísimo que me informara).

Yo creo que una vez roto el vínculo con su madre biológica no tiene sentido darle prioridad a ésta frente a la madre adoptiva, con la que el bebé ha vuelto a construir un nuevo vínculo (con todo el esfuerzo que esto ha supuesto para ambos, especialmente para el bebé). Yo creo que la madre biológica y el hijo deberían tener la oportunidad de estar juntos después del parto. Juntos y a solas. Si después de unas horas la madre reafirma su intención no debería de haber marcha atrás, por el bien del hijo. Si la madre biológica no quiere ver al bebé, este debería pasar inmediatamente a sus padres. Y punto final. ¿Es muy drástico? Si, ciertamente lo es. Pero lo más importante aquí es el bien del menor y parece que eso se nos olvida a menudo.

Me cuestionaréis el hecho de que después de un parto no es el mejor momento para tomar una decisión tan importante. Lo cierto es que mi propia experiencia me dice lo contrario. Después de mis tres partos he estado extraordinariamente lúcida. Ciertamente he tenido partos respetados, al menos los dos últimos. Después del primero no sentí un “apego instintivo” por el bebé (que si sentí en los otros dos partos no intervenidos), aunque lo deseaba y amaba con locura, probablemente debido a la inhibición que me produjo la oxitocina sintética (más la epidural). Pero en los tres casos mi mente trabajaba perfectamente y era capaz de tomar decisiones. De hecho estaba más alerta de lo que nunca he estado, hasta el punto de no dormir nada de nada la primera noche tras el nacimiento. Basándome en mi experiencia, me atrevería a decir que una madre que ha parido de manera natural y sin intervenciones sentirá la necesidad física de no separarse de su bebé. Puedo imaginarme que pocas mujeres serán capaces de separarse de su hijo en esas condiciones, por muy seguras que estuvieran de su decisión antes de parir. Cuando el proceso hormonal se interrumpe debido a la medicalización del parto, la parte instintiva del apego desaparece, pero la mujer todavía está en condiciones de plantearse si quiere o no el bebé. Probablemente, entonces, su decisión sea más fría e intelectual y más acorde con la que tomó durante el embarazo. La hormonas producen una especie de “flechazo” romántico que te une irremediablemente al recién nacido y te nubla la razón (como todo enamoramiento). Así que si existe algún peligro para la madre de tomar una decisión equivocada, este sería el de decidir quedarse con el bebé cuando previamente no quería, y no el de cederlo. La naturaleza se encarga de que una madre desee a su hijo y, puedo aseguraros por mi propia experiencia, lo hace muy muy bien. En cualquier caso me parece innecesario que la madre se pase un mes o más reflexionando (ya tuvo nueve meses para reflexionar), mientras su hijo pasa por hogares temporales que no pueden darle lo que realmente necesita, por muy bien que le traten. Si antes del parto e inmediatamente después tenía decidido entregarlo ¿Qué hace pensar que un mes después va a cambiar de opinión? De hecho, precisamente, la necesidad de ratificar la adopción una o dos veces meses después del parto, fue una razón que me dieron una vez para convencerme de que abortar era lo más fácil: “¿Quién quiere estar meses pensando y repensando lo mismo? Abortas y ya está. Nada más que pensar”.

En resumen: Existen mujeres embarazadas que no quieren ser madres y yo quisiera que a estas mujeres se les presentara la adopción como una alternativa válida y no como una segunda alternativa, tras el aborto. Creo que hoy en día esto no se hace. Hoy en día se les “dirige” hacia el aborto. La entrega en adopción sigue considerándose una opción desprestigiada, llena de falsos tópicos que les hace sentir que están “abandonando” a su hijo y que su hijo crecerá traumatizado y sintiéndose “abandonado”. Eso no tiene porqué ser cierto y cuando la adopción se encara correctamente desde todos los frentes: madre biológica, hijos adoptados, padres adoptivos y leyes y organismos que controlan este proceso, estos sentimientos negativos no tienen porque producirse.

Por lo que he ido leyendo en los últimos meses, las personas que sí han desarrollado problemas por el hecho de ser adoptados suelen ser, o bien hijos a los que se les ha ocultado su adopción y se han enterado no por sus padres, sino por terceras personas, pasando épocas de su vida inmersos en un terrible conflicto entre lo que creían saber y lo que sus padres les decían; o bien cuando la adopción se realizó mediante procesos oscuros, poco claros que produce dudas terribles sobre si la madre cedió o no voluntariamente al bebé.

Pero si la adopción se encara correctamente - una madre que voluntaria y conscientemente deja a su hijo en otras manos (no abandona sino cede), unos padres sinceros, conscientes de lo que supone adoptar un hijo y respetuosos con la madre biológica, y unos intermediarios honestos y centrados SIEMPRE en el bien del menor (y no en los beneficios económicos o políticos) - el hijo adoptado no tiene porqué sufrir ninguna herida incurable y podrá crecer feliz, orgulloso de ser quien es y sintiéndose un hijo muy deseado.


Para terminar me gustaría traer aquí una frase de Patri Holmes que leí en una carta dirigida a su “madre biológica“ y me pareció preciosa: “…Porque yo nunca te olvidé... y tengo un gracias infinito por dejarme nacer que aún te pertenece”.

Creo que es algo que sentimos la gran mayoría de adoptados. Un “Gracias” que ojalá ellas puedan escuchar algún día, para que sepan que lo que hicieron estuvo bien, al menos para nosotros.


Artículos relacionados:

La "mala semilla", el falso yo y el periodo primal, Reflexiones sobre la adopción I.

¿Cuánto me quieres...? ¿Más que...? ¿Tanto como...? ¿Menos que...?, Reflexiones sobre la adopción II.

17 comentarios:

  1. Estoy absolutamente de acuerdo con María en este tema.

    A su pregunta de por qué defender esto resulta tan problemático o escandaloso, mi opinión personal es que, no sé en otros sitios, pero en España, no defender el aborto es visto como algo de fachas ultracatólicos defensores de la familia tradicional que no mezcla peras y manzanas. Si uno no entra en una de estas clasificaciones, como yo por ejemplo, se siente mal. Pero no por lo que la gente pueda pensar de mí, sino porque me cabrea que la defensa de la vida sea patrimonio exclusivo de la gente con creencias religiosas X o ideología política X (afín, como no, a sus creencias religiosas). Si yo digo que soy de izquierdas, que no me considero católica, y que soy feminista, nadie comprende que no defienda el aborto. Seguro que seré alguna facha encubierta, una loba con piel de cordera... Yo ya me expliqué también en mi blog en su momento.

    Yo no estoy en contra totalmente del aborto ni quisiera que se penalizara, porque sinceramente, hay casos que no puedo abarcar ni me considero quién para juzgar, como en los antiguos supuestos de violación y peligro real de muerte de la madre o del feto. Pero fuera de esto, hay mucha tela que cortar...

    ¿Por qué se prima el aborto frente a la adopción? Por parte de las autoridades,de todo signo político, sencillamente porque es más fácil y MÁS BARATO. Es como el cheque bebé. Siempre es más fácil soltar un dinero a todas luces insuficiente y facilón que quebrarse los cascos buscando soluciones coherentes a largo plazo (que ni rinden votantes ni ná de ná)

    ¿Por qué hay más mujeres que prefieren abortar que dar en adopción? Quiero pensar que la mayoría lo hacen por miedo justamente al dolor de la separación. Otras temerán el rechazo de sus familias, dependiendo de las cirscunstancias. Otrás temerán perder su trabajo si siguen adelante con un embarazo de un hijo que de cualquier forma no desean... Pero en cualquier caso, supongo que pensarán que es menos doloroso separarse de ellos cuando aún son asi de pequeños que una vez que los tengan en brazos y los hayan visto. El ojos que no ven, corazón que no siente. Algo que si atendemos a las experiencias de muchas mujeres que han abortado no es asi, pero bueno, sería lo lógico. Otras, sencillamente, las que no tendrán secuelas psicológicas porque están seguras de que lo que hacen es lo 'correcto', no ven la necesidad de pasar por todo el engorro de un embarazo y un parto. Cuanto antes acabemos, mejor.

    Creo que es el trago más duro por el que puede pasar una mujer, en el que más contra las cuerdas se ponen sus derechos frente a los del nuevo ser que anida en ella. Pero como las feministas 'de verdad' se supone que ante todo deben de defender sus derechos 'como mujeres',así que algunas (que no somos feministas de verdad, sino neomachistas, tócate los webs) entramos en contradicción. Porque las que creemos que 'lo que va dentro' también debe tener algún derecho, no lo vemos tan claro. Pero es por eso, porque en el fondo somos unas neomachistas de mierda. (si no se nota la ironía, esto va a quedar fatal...).

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  2. Llevo varios días dándole vueltas a este asunto.

    Creo que se me notó que no estoy 100% de acuerdo con María en este tema :-), aunque en el fondo, sí que estoy de acuerdo. O que por lo menos, me chirriaron en el momento algunas palabras de ella, con las que no sé si estoy de acuerdo o no, y tengo que pensar, jejeje... ¡¡¡ESAS SON PARA MÍ LAS BUENAS REFLEXIONES!!! Las que me hacen pensar en algo que yo misma no tengo muy claro, y por tanto, me obligan a repensarme y a aclarar mis ideas.

    La ley del aborto pasó (¿pasó? ni sé...) y yo no me di por aludida... ni me interesé en averiguar en qué términos está planteada...

    En primer lugar, ESTOY A FAVOR DE QUE EL ABORTO SEA LEGAL. (María también, no dice en ninguna parte que esté en contra de la legalización del aborto).

    En los países donde el aborto no es legal, las mujeres terminan metiéndose perchas en el útero o tomando brebajes, que ponen en peligro su salud y su vida.

    Así que, como mismo estoy a favor de la legalización de las drogas, estoy a favor de una regulación legal del aborto. Lo cual no quiere decir que me parezca bueno tomar drogas y abortar.

    Creo que ambas son cosas que deben evitarse, pero no convertirlas en delito. Y deben evitarse con FORMACIÓN e INFORMACIÓN, pero, sobre todo, con algo más profundo que la formación y la información: con la riqueza emocional de las personas, con la calidad afectiva que reciben desde niños, con el apoyo social a la maternidad y a la crianza...

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  3. (continúo)

    Creo que eso que la sociedad llama VALORES, no es algo que haya que enseñar a través de un curso de Educación Cívica, ni mucho menos imponer a través de un código moral estricto como ha hecho la Iglesia Católica durante siglos, sino que es algo que se MAMA en la familia desde el mismo momento del nacimiento, cuando el bebé es amado y respetado.

    Como bien sabemos, cuando el embarazo, el parto y la primera crianza transcurren bien, LA GENTE NACERÁ CON MAYOR CAPACIDAD DE AMAR A LOS DEMÁS, DE AMARSE A SÍ MISMO, CON MAYOR AUTOESTIMA, CON UN MEJOR ESQUELETO EMOCIONAL... Y POR TANTO, CON MEJORES VALORES. Sin necesidad de imposiciones morales.

    Por tanto, todo tiene su raíz en lo mismo. Una sociedad donde la maternidad y la crianza fueran más apoyadas y sostenidas, donde los principios femeninos de la vida estuvieran más presentes, donde viviéramos en armonía con la naturaleza y la vida, donde las mujeres libres, formadas e informadas supiéramos qué hacer con neustro cuerpo y nuestras vidas, EL ABORTO SE REDUCIRÍA muchísimo, sin necesidad de prohibirlo.

    Con respecto a la alternativa entre ABORTO Y ADOPCIÓN, entiendo que la inmensa mayoría de las mujeres prefiera el aborto.

    Las mujeres sabemos que si llevamos el embarazo a término, probablemente no tengamos valor para entregar luego a nuestro hijo.

    Además, el embarazo se notaría, y luego tendríamos que confesar ante el mundo que hemos cedido a nuestro bebé. El aborto, sin embargo, es anónimo, nadie tiene por qué enterarse. CREO QUE ESE FACTOR SOCIAL ES IMPORTANTÍSIMO.

    Así, que preferimos deshacernos de él cuando es "un puñado de células", lo que acalla de cierto modo nuestra conciencia. Para mí, es absolutamente comprensible. Sé que ese puñado de células es una vida humana, supongo que es una decisión y un trauma durísimo para quien lo decide, pero desde luego, parece un traumatismo mucho menor que ceder al niño después del parto, CON RESPECTO A LA MUJER, CLARO.

    En Cuba, el aborto está a la orden del día. La sexualidad libre, y la falta material de píldoras o preservativos, unido a la facilidad para abortar que da la sanidad pública, hace que las mujeres tomen el aborto casi como un método anticonceptivo. Eso sí me parece doloroso. La anticoncepción me parece fundamental, al menos en una sociedad donde la maternidad múltiple y la crianza se hacen tan difíciles.

    Casi todas mis amigas han abortado una o más veces. No he indagado bien en cuánto esto les ha afectado, pero no las juzgo, por supuesto. Y no son mujeres insensibles ni ignorantes, nada más lejos.

    Finalmente, pienso que apostar por la vida no es prohibir el aborto.

    Una sociedad que apueste por la vida es una sociedad que apoya a las madres y a la crianza, que piense en los niños y adapte los espacios públicos para ellos, que legisla a favor de la maternidad, que respeta los partos naturales, que transforma el mundo laboral en un mundo favorable a las madres y a las criaturas, que promueve la crianza con apego y con respeto, que trastrueca la lógica mercantil en lógica humana, que estimula el cuidado de los más débiles: niños, enfermos, ancianos; una sociedad donde el cuidado de los niños sea responsabilidad de toda la aldea; una sociedad donde se empodere a las mujeres y a las madres; una sociedad enfocada no solo en la producción de bienes materiales, sino sobre todo en la re-producción humana... esa sociedad diferente que todos imaginamos, sería también una sociedad donde el aborto espontáneamente se minimizaría a casos excepcionales.

    OJALÁ MI HIJA PUEDA VERLA.

    Besos a las dos!!!! Y muchísimas gracias por hacerme pensar.

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  4. Je,je, Ileana…. Como siempre a mí tu también me haces pasar unas horitas dale que te pego a la cabeza……..

    Precisamente tu frase: “apostar por la vida no es prohibir el aborto”. Me recuerda una corrección que una ciber-amiga me inspiró. Te explico. Al escribir las dos primeras notas sobre el aborto escribí que estaba”en contra del aborto”. Pero no acababa de estar satisfecha con mis conclusiones y lo escrito. Un día ella me dijo que lo que estaba es a favor de la vida y pensé: exacto, eso es. Por eso no estaba cómoda. Parece una tontería pero no lo es. ¿Significa eso que estoy a favor del aborto legal? Pues no. Tampoco estoy a favor de que un fulanito mate a menganito y no tenga ninguna repercusión por ello.
    Creo que la sociedad no puede permitir que un ser humano mate a otro impunemente.

    PEEEEROOOOO

    las cosas no son tan sencillas y directas. El aborto es algo INCOMPARABLE. Teresa Forcades me dio la clave: la relación entre la madre y el hijo intrauterino y el estado de desarrollo del hijo intrauterino son INCOMPARABLES con otras situaciones. Además, decir que para mi ninguna persona tiene derecho a matar a otra en cualquier circunstancia sería hipócrita. De hecho, si que acepto una circunstancia, y lo hago sin romperme la cabeza: una amenaza de muerte (o más bien una amenaza que A MI me parezca de muerte). Así que ¿En que quedamos? Un ser humano tiene derecho a matar a otro ¿si? ¿no? ¿según circustancias?.............

    Y otro factor que no podemos obviar: ilegalizar el aborto es alimentar la mafia de los abortos ilegales. Eso no se puede ignorar: tal cual están las cosas hoy en día muchas mujeres no ven otra salida y por lo tanto lo harán, sea legal o no. Esto me lleva a algo en lo que todas estamos de acuerdo: no deberíamos llegar a esta discusión, no debería ser necesario. En otro tipo de sociedad el aborto, posiblemente, no existiría, ya que no existiría la necesidad de él. Al menos el que es más mayoritario. Hay supuestos (algunos casos del terapéutico, concretamente) que desgraciadamente siempre podrían estar ahí, pero hoy en día son muy minoritarios.

    Yo no sé si legalizar el aborto aumenta o no el número de abortos porque las estadísticas que leo varían dependiendo del que las escribe. Pero si sé que el número de abortos disminuiría muchísimo si cambiáramos nuestra sociedad en múltiples aspectos relacionados con la maternidad. Así que mi conclusión final ha sido que si quiero acabar con el aborto no voy a gastar energía intentando destruir la punta del iceberg (aborto legal o ilegal?). Tengo que atacar por la base. Tengo que ayudar a cambiar las cosas: otra educación sexual, otro concepto de la (infravaloradísima) maternidad.
    Y ¿mientras tanto? Por que si las cosas cambian a ese nivel será a largo (largísimo) plazo. Mientras tanto……. No se….. no quiero que abortar sea legal, porque creo profundamente que lo que se está matando en un ser humano y quiero ser consecuente con esa creencia, pero tampoco quiero que mujeres desesperadas que, actualmente, no tienen otra opción (y sí, creo que hoy en día hay mujeres que no tienen otra opción), se pongan en manos de “mafiosos” y con ello pongan en riesgo su vida. Pero tampoco quiero que pase como en cuba: el aborto como método anticonceptivo y una absoluta desensibilización de la sociedad. …
    … así que no lo tengo nada fácil, Ileana…..

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  5. Caro, si que tienes razón: hay grupos de una cierta ideología apropiándose de la defensa de la vida. Me ha pasado en FB que me he unido alguna vez a alguna página que parecía exclusivamente sobre el aborto y a la larga he leído comentarios que nada tenían que ver Precisamente tuve una discusión “agria” en FB porque en uno de estos grupos que te digo, un tío puso algo en contra del matrimonio homosexual y yo le comenté que eso estaba fuera de lugar… y él me dijo que no, que todo era lo mismo……. Así que me largué del grupo. Me revienta que se utilice como pancarta al lado de otras ideas, como si fuera indisoluble.

    También creo que ayudar a las madres es muchísimo más caro que hacerlas abortar. Por eso ni la derecha ni la izquierda hacen nada realmente útil para reducir (o acabar) con el aborto. Porque seamos sinceros: pensemos como pensemos TODOS (excepto tal vez una minoría desensibilizada y, creo yo, mal informada) estaremos de acuerdo que lo mejor sería que no ocurriera, que no tuviera que ocurrir.

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  6. De acuerdo con María y para tí Caro estas palabras de Delibes que reflejan un poco lo que tú dices. Podría escribir tantassss cosas respecto a este tema pero...no lo voy a hacer. María tiene razón hija de todo hay en la viña del Señor, je,je...Hay defensores de la vida que dejan tanto que desear y que mezclan las churras con las merinas. Yo si soy creyente pero pienso que el hecho de defender la vida desde el principio y la lactancia materna prolongada y el parto natural y el colecho y.....no es exactamente debido a mis creencias o tal vez si, al fin y al cabo el Amor es el motor.....uf!!! complicado y terrible asunto este del aborto.
    Os dejo lo que leí el otro día de Delibes y muchos besos:

    Delibes habla del aborto

    «En nuestro tiempo es casi inconcebible un progresista antiabortista. Para éstos, todo aquel que se opone al aborto libre es un retrógrado, posición que, como suele decirse, deja a mucha gente socialmente avanzada con el culo al aire. Antaño el progresismo respondía a un esquema muy simple: apoyar al débil, pacifismo y no violencia. Pero surgió el problema del aborto y, ante él, el progresismo vaciló. (...) Para el progresista, eran recusables la guerra, la energía nuclear, la pena de muerte, cualquier forma de violencia. En consecuencia, había que oponerse a la carrera de armamentos, a la bomba atómica y al patíbulo. El ideario progresista estaba claro y resultaba bastante sugestivo seguirlo. La vida era lo primero, lo que procedía era procurar mejorar su calidad para los desheredados e indefensos. Había, pues, tarea por delante. Pero surgió el problema del aborto, el aborto en cadena, libre, y con él la polémica sobre si el feto era o no persona, y, ante él, el progresismo vaciló. El embrión era vida, sí, pero no persona, mientras que la presunta madre lo era ya y con capacidad de decisión. No se pensó que la vida del feto estaba más desprotegida que la del obrero o la del negro, quizá porque el embrión carecía de voz y voto y, políticamente, era irrelevante. Entonces se empezó a ceder en unos principios que parecían inmutables: la protección del débil y la no violencia. Contra el embrión, una vida desamparada e inerme, podía atentarse impunemente. Nada importaba su debilidad si su eliminación se efectuaba mediante una violencia indolora, científica y esterilizada».

    Autor:
    Miguel Delibes en una compilación de artículos, Pegar la hebra (Destino, 1990)

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  7. Muchísimas gracias, Paloma, por pasarte por aquí, y por traer estas palabras de Delibes, ciertamente muy pertinentes.

    Estoy absolutamente de acuerdo con él. Yo también me considero una persona progresista y de izquierdas, y también veo como muchos tópicos de la izquierda no me corresponden, para empezar por ejemplo, por ese apoyo a la Revolución Cubana, una dictadura totalitaria de más de 50 años.

    Creo de todos modos, que la división entre izquierdas y derechas es superable, pero superable hacia arriba, hacia una integración de valores en una ética universal, no hacia el populismo barato del que hacen ostentación nuestros partidos políticos.

    Con respecto al aborto, mi problema es que yo suelo ser contraria a la prohibición, más aún cuando esa prohibición no hay manera real de hacerla cumplir. El aborto no es algo "bueno", el hecho de abortar no puede ser bueno para nadie, pero la prohibición no es la solución.

    Los países en que el aborto está prohibido no son más respetuosos con la vida, que aquellos en los que sí lo está.

    Dejar a la mujer en manos de mafias inescrupulosas, abortando metiéndose un alambre en el baño de su casa, o tomándose un brebaje de hierbas, o las que lo pueden pagar, yéndose a una clínica de Londres, no es la solución.

    Es posible que la legalización aumente el número de abortos (el número VISIBLE), pero es el ùnico modo de evitar lo que pasa con la droga, con la inmigración, con la prostitución y con todo lo que es ILEGAL: las mafias, la corrupción, el crimen, la explotación, el empeoramiento de las condiciones de vida de las personas que deciden hacerlo.

    No estaré jamás del lado de la prohibición del aborto. Sí estoy al lado de construir una sociedad donde tener un hijo no sea una carga insoportable.

    Un abrazo a todas, es un lujo teneros por aquí!!!

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  8. :)))))))

    Claro que de todo hay en la viña del Señor! (y menos mal! xDDD)

    Sí, María, hay grupos muy interesados... ultimamente yo también he tenido la ocasión de unirme a una 'casa de madres', donde se presta apoyo, alojamiento, a madres embarazadas sin recursos... y la idea me encanta, pero está absolutamente dirigida por una agrupación política con la que no voy a contribuir.

    Paloma, muchas gracias por cita de Delibes, me ha gustado mucho y sí, expresa muy bien mi sentir ante esto. Me la copio y me la guardo :)

    Sobre ideologías y tópicos, tienes toda la razón, Ileana: yo tampoco entiendo que si eres un buen 'rojo' haya que defender la dictadura de Castro (o la de Chávez o la que se tercie...). Pero para eso, como tu dices, hay que superarse POR ARRIBA...

    Y como tú, no estoy por la prohibición del aborto, porque el escenario siempre sería aún peor. Y por supuesto llevo mi ladrillo preparado para construir contigo y con quien quiera unirse esa sociedad en la que los hijos no sean 'cargas insoportables'.

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  9. Ileana hace mucho tiempo que leo tu blog, sólo que tal vez nunca comenté, no se....Hace casi diez años que me convertí en madre y comencé con la lactancia que ya no abandoné pues en este tiempo he tenido cuatro cachorritos y estamos esperando al quinto. Por lo que lactancia durante el embarazo, en tándem etc....y lo que esta opción suele "acarrear", je,je..colecho, crianza con apego y finalmente un tipo de educación que es la "educación en familia" que es actualmente mi lucha, pues además en España se están poniendo difíciles las cosas, no para abortar pero si para decidir de una manera responsable que no quieres delegar la educación de tus hijos en terceros...
    El blog que has visitado es un trabajo para la parroquia pues quiero dar a conocer en otros ámbitos este tipo de crianza y educación, pero en realidad en el que trabajamos hace tres años y tratamos todo lo relativo a lactancia, parto natural y sobre todo homeschooling es "paideia en familia"
    Estoy de acuerdo con vosotras en que la solución es mucho más compleja que la prohibición o la legalización, y porque creo que es precisa una sociedad nueva, es por lo que me he decidido por la crianza respetuosa, con apego, con amor, la educación en familia (para evitar que sean adoctrinados por el Estado, entre otras muchas cuestiones...)Hay una cultura pragmática, anti vida, cómoda en la que no se acepta al que es diferente, al que puede ser un problema, en la que la vida no vale nada pues queremos tener todo bajo control, nos hemos convertido en dioses...
    Yo ahora mismo estoy sintiendo una "presión" tremenda pues en mi primera eco algo no estaba bien y no podían entender mi negativa a hacerme la amniocentesis...a dejar que la vida decida, a aceptar a mi hijo sea como sea. Por mucho que queramos nunca vamos a tener todo controlado, la amniocentesis puede descartar que mi hijo tenga S.Down pero no puede asegurarme que vaya a ser feliz cuando tenga 16 años, que no vaya a sufrir un accidente o a caer en las drogas. Los médicos, la medicina occidental, la ciencia creen ser omnipotentes.
    El aborto es tan antiguo como la humanidad pero también lo son el maltrato infantil o la esclavitud y no por ello la sociedad crea leyes para favorecer esto, sino que lo pone dificil. Cualquiera puede denunciarme si maltrato a mis hijos y me pueden quitar la custodia, pero a los más inocentes ¿quién los protege?
    No quería hablar sobre el tema pues al final es dar vueltas y más vueltas pero...
    Besitos.

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  10. Muchísimas felicidades, Paloma, por ese quinto retoño que está por llegar!!!

    Un abrazo muy grande, es un placer compartir contigo!!!

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  11. Que lujo de comentarios, chicas. Cuando se saca el tema del aborto en foros y debates el tono suele ser muy agresivo, en seguida se cae en la falta de respeto de unos y otros..... en cambio aquí hemos enfrentado nuestras ideas de una manera tan constructiva que estoy impresionada :o)

    Paloma, enhorabuena por tu quinto bebé. Yo tampoco me hice amnios, ni triple screenig siquira. Pienso como tu.

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  12. Yo me hice el triple screenig en el primer embarazo pues no sabía nada..luego me enteré de que falla más que una escopeta de ferias y además ¿de qué te sirve saber las posibilidades de que tu hijo tenga o no determinado sindrome? Si se pudieran cambiar las cosas pero en realidad solo vale para preocuparte y no dejarte disfrutar del embarazo.
    En este embarazo lo primero que me preguntaron fue si me iba a hacer la amnio y les dije rotundamente que no, aún así al hacerme la eco y ver un dato que estaba en el límite me insistieron tanto, tanto que de no haber tenido las ideas tan claras seguro me la había hecho. Se aprovechan de que estás en un estado muy vulnerable y en vez de acompañarte, te meten miedo...para curarse en salud. He hablado con tres mujeres que perdieron a sus bebés con la amniocentesis.
    Al salir de la consulta me quedé tan tristeeee y aún no he conseguido olvidarme de la maldita cifra. Casi con toda seguridad será mi último embarazo que podría haber sido tan placentero pero eso ¿a ellos que les importa? Se que se equivocan y mucho, pero el susto ya nadie te lo puede quitar..en fin..
    Siento estos comentarios tan largos pero me pilla en un momento uf!!!!

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  13. Ah!!! tienes razón con lo de los comentarios. Yo comencé a escribir en "paideia en familia" hace mas de tres años y puse moderación de comentarios ¿te puedes creer que nunca tuve que censurar ninguno? Luego creé un blog sobre educación clásica y menos todavía y el último que es para mi parroquia, me advirtieron que al ser temas espirituales hay mucha gente que se mete para crear mal ambiente etc...pues tampoco he tenido ningún comentario que no haya podido publicar...bueno el peor de todos era uno que decía que le dabamos "miedo" por no tener tele en casa, ja,ja...pero tampoco es muy grave..y no lo censuré. Tal vez ha sido suerte pero a pesar de haber tratado temas polémicos siempre ha sido con un clima de respeto increible.
    Besos.

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  14. Ay Palona, no te rompas la cabeza. Supongo que fue lo del pliegue nucal, porque es lo único que se ve en la eco que sirve para el cálculo de probabilidades..... al menos eso creo. Olvidaté porque no sirve PARA NADA!!! y te va a fastidiar tu embarazo por una tontería..... es el efecto nocevo del que habla Odent. DIces que salió al límite, lo que significa que no salio claramente y anormalmente grueso, así que lo dicho, no sirve para nada. Si te sirve deconsuelo, mis dos hijos mayores también al límite y no tienen ningún síndrome. Y una amiga un poco más alto que los mios (ya incluso en lo que ellos consideraban de "riesgo") y también le metieron el miedo.... total que se hizo la amnio pero por suerte todo bien. La nena como una manzana....... Si una mujer no quiere hacerse la amnio y lo tiene clarísimo, de este dato y otros semejantes los gines no deberían NI HABLAR. Son unos vocazas.
    Disfruta de tu embarazo guapa, que si es el último es una pena enorme que no lo hagas. Además, aunque viniera con el S de Down ¿No se merece un entorno uterino feliz y relajado como cualquier criatura? Y te repito: seguro que lo más probable es que esté bien y dentro de nueve meses tengas ganas de comerte al vocazas de tu gine :o)

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  15. Si María fue el pliegue nucal. En cada embarazo me entero de algo nuevo, nunca había reparado en esta medida y no se si es porque en otras ocasiones fui más tarde de la semana 12, o al estar bien no me dijeron nada. De "casualidad" que justo el día de la cita estaba en la semana que miran el pliegue, si lo llego a saber...
    Dio 2.5 y me dijeron que tenía mucho riesgo y me insistieron tanto, tanto, tanto que pensé que era seguro que el bebé no estaba bien. Al llegar a casa miré en internet y la cosa no me pareció tan grave, pero en la segunda cita al decirle al médico (era otro diferente) que me había relajado un poco al ver que había casos en los que como tú dices todo va bien, aunque la medida esté al límite...me volvió a insistir en que era "peligroso", debería haberme hecho la "amniocentesis" vamos la alegria de la huerta.
    Seguro que en este embarazo he de trabajarme la confianza y esto está sucediendo por algo. No deja de sorprenderme la debilidad humana, por mucho que estés a favor de la vida, de toda vida cuando las cosas se presentan diferentes a tus expectativas se agolpan las dudas, los miedos, las inseguridades, los sentimientos de culpa, de todo un poco...y además como telón de fondo una sociedad en la que lo "diferente" no tiene cabida.
    Gracias por tus palabras, la verdad es que rara es la mujer que por una u otra causa no sale preocupada de consulta y a la que no han dado un susto en uno u otro en sus embarazos. Con mi tercero también me llevé un buen disgusto, solo que ya practicamente había salido de cuentas, así que lo único fue que nació en la semana 42 y estuve quince días hecha un lío...pero claro esto me ha pillado justo al principio.

    Besos.

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  16. Pues el mio mayor tenia un pliegue igual de 2.5 y el mediano de 2.45 y mi amiga de 2.7.... ya ves. Leyendo en foros y así vi pliegues de 4, 5 y 6 así que ya ves la diferencia. Probablemente no te dijeron nada en los otros porque ya te hacias el triple screaning y te dieron la probabilidad total ya calculada, o porque eras más joven.

    Pero te entiendo muy bien. A mi me gustaria plantearme el 4 pero este año he llegado a los 40 y a veces me siento muy animada (ea, a por la nena!!) y otras me asusto (creo que ahora tengo un probabilidad de 1 caso en 40 de tener s.Down. Con mi primer hijo (por edad sólo) era de 1 caso entre 400 o así. Menudo aumento ¿no?. Sería más facil tirar adelante si estuviera dispuesta abortar y me da miedo que me fallen las convicciones si me tengo que enfrentar de verdad al problema.....

    ¿Estas en España? porque a mi en España querian OBLIGARME a hacerme el triple screaning con el segundo, precisamente porque el pliegue era de 2.45 (el mayor sólo me lo miraron en Suiza, donde vivo)Me libré porque les dije que ya lo haría en Suiza donde vivía. En Suiza la actitud de mi gine fue totalmetne diferente: le dije que no iba a abortar a un S de Down y por lo tanto nada de amnios ni TS y ella respetó. Cuando vió el pliegue nucal (en el informe de España) me dijo que estaba bien y sin problemas. ¿Porque en Suiza esta medida no era peligrosa y en España si????? ¿Tal vez tenga algo que ver una noticia que salió hace poco en El Pais donde cuentan que una pareja recibió unos resultados erróneos y tuvo un bebé Down. Y ahora hospital y labortorio tienen que pagar una cantidad importante..... o sea, van por lo seguro, a cubrirse las espaldas.... no vaya a ser que si tienes un niño Down, por improbable que sea, les vayas con una orden judicial y diciendo que no te dijeron que habia riesgo o bla,bla, bla.... así que te lo pintan negrísimo (aunque lo MAS PROBABLE es que todo vaya bien)y raro será que no te hagan firmar algo.......
    si te amargan este embarazo deberías demandarlos cuando, tras parir un niño sano, les digas que la ansiedad a podido hacer mucho daño a tu hijo...... (a ver si encuentran el equilibrio)..... pero claro, eso no lo vas a hacer.

    Ánimo Paloma, que no puedan contigo. Esos gines están aplicando unos protocolos que garantizan las mínimaSs pérdidas economicas para ellos o sus organismos (clínica u hospital), nada más.

    A lo mejor es una idea algo atrevida pero leí en uno de estos blogs de la gente que visita el de Ileana que en determinados estados de relajación o casi-hipnosis se puede producir una comunicación entre madre y bebé. Si encuentro otra vez donde lo leí te lo mando.

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  17. ¿O sea que tienes niños? Pues mira buscando la nena yo ya llevo cuatro chicos,je,je...
    Yo tengo 41 y me apetecía un montón volver a ser madre, al principio miraba en internet y al leer los riesgos me ponía mala, por lo que al final dejé a la vida y pensé si viene pues bienvenido y vino y parece que se quiere quedar.
    Todas tenemos como el límite en los cuarenta, pero yo siempre pienso que si somos fértiles hasta muchos años después por algo será.
    Yo vivo en España y me dejas alucinada con lo de que te querían obligar, eso no puede ser ¿no?
    Yo en cada embarazo hay pruebas que dejo de hacerme y sólo me hicieron firmar en una ocasión pues no me quería hacer el test de O'Sullivan, pero por lo demás no han considerado mi embarazo de riesgo ni nada (tal vez es porque son todos muy seguidos y me conocen y me dejan por imposible, je,je..). Solamente me presionaron para hacerme la amnio por lo del pliegue y la edad.
    Yo he tenido a mis cuatro hijos en casa en partos maravillosos, cada uno diferente como diferentes son ellos y lo de "controlarme" el embarazo en el hospital siempre fue un mero trámite. Las matronas que me atienden los partos necesitan saber que todo está bien, que solo hay uno, que está bien colocado etc...Y por eso yo nunca había prestado atención a datos como el del pliegue, además en este hospital sólo se dirigen a ti si algo está mal, si no ni te miran.
    Y respecto a lo que comentas de que te fallen las convicciones, yo creo que no, fíjate que yo no niego estar algo preocupada, tal vez triste, pero en ningún momento he dudado ni pensado en hacerme la amnio y muchísimo menos en abortar en el supuesto de que el bebé no fuese acorde a mis expectativas.
    Hace unos años leo un blog de una familia también numerosa, cuya cuarta o quinta hija es Síndrome de Down y siempre me animaba ver que habían vuelto a tener más hijos después de esa nena, en primer lugar porque ahora ya no tenían miedo, si el bebé era normal estupendo y si nacia otro con S.Down no importaba pues según dicen estos niños el único disgusto que te dan en la vida es su diagnóstico !!!
    María me está gustando mucho compartir en estos momentos contigo aunque tal vez Ileana piense que le estamos robando su espacio...PERDON, aunque quién sabe si algún día esto puede ayudar a alguna mujer que esté pasando por lo mismo. La mayoría de la información que encuentras en foros es absolutamente contraria a la vida, esa cuestión también me ha entristecido mucho...en fin...
    Y ya para terminar me interesó mucho tu idea atrevida de comunicarme con el bebé, me imagino para preguntarle si está bien....Lo he intentado alguna vez pero a mi me cuesta relajarme de manera natural, pero miraré por ahí a ver si encuentro la manera, sería magnífico. Le preguntaré a otra mamá de la blogosfera que es doula a ver si sabe..
    Muchísimas gracias por todo y si te animas a por la nena yo que tú eligiría muy bien antes que quieres que te digan y que no...desde luego a mi ya no me vuelven a pillar...Ellos tienen miedo de lo que tú dices, denuncias y demás, pero si te ven segura tal vez cambién su actitud.

    Besos.

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