13 de agosto de 2010

Niños carentes de mirada

Por Ileana Medina Hernández

No soy "mamá de parque todas las tardes", pero por supuesto alguno cae de vez en cuando. Me ha llamado la atención una escena que se repite casi todas las veces:

La niña, ahora con 3 años recién cumplidos, sube y baja del tobogán. Yo, de pie, la observo a corta distancia. La ayudo en algo si lo necesita; la animo si quiere mostrarme alguna de sus "proezas", de sus recién adquiridas habilidades; observo que no vaya a atropellar o hacer daño a otro niño; conversamos, jugamos, nos reímos.

El tobogán está vacío, otros niños hacen otras cosas. Inevitablemente, siempre, al ver que estamos mi hija y yo por allí, aparece otro niño o niña, casi siempre de mayor edad, 6, 7, 9 años. No saluda, no responde al saludo de mi hija ("¿por qué no me dice hola, mamá"?), le mete cañona, se le mete delante, se interpone literalmente entre mi hija y yo, y comienza a mostrarme lo que él sabe hacer. Si mi hija y yo nos marchamos, el niño se marcha también. Su padre, a lo lejos, ignora todo lo sucedido.

No era el tobogán lo que quería. Tampoco molestar a mi hija, como cualquiera podría pensar. Lo que ese niño necesita es simplemente la mirada del adulto. Que le mirara igual que miro a mi hija, que elogiara sus proezas, sentirse atendido, llamar la atención, demostrar su superioridad, alguien que le hiciera simplemente caso.

Los parques suelen estar llenos de niños que juegan solos, mientras sus padres a distancia hablan por teléfono, fuman, hacen deporte, o conversan con otros padres. Todos los días el mismo parque, todos los dias la misma soledad aparentemente acompañada.

Sus padres no comparten con ellos la tarde del parque, como tampoco compartieron la mañana en que estuvieron en el colegio mientras ellos trabajaban. Luego llegarán a casa, baño, cena, y a dormir probablemente también solos.

La independencia infantil está muy sobrevalorada en esta sociedad donde no conocemos al vecino de al lado. Es una maniobra de los adultos, muchas veces para disfrazar nuestro propio egoísmo y nuestra incapacidad de permanecer aunque sea un rato al día jugando con nuestros hijos. No tenemos ni siquiera que jugar con ellos, basta con que permanezcamos DISPONIBLES, con que les miremos.

La mirada nutre. Nutre de afecto, de compañía, de seguridad, de empatía. Siempre recuerdo que cuando fui a matricular a mi hija en la guardería, la psicóloga-directora me preguntó si era una niña independiente. Me quedé estupefacta. Con 6 meses que tenía, ¿cómo iba a ser una niña independiente?

La independencia es algo que, con buena suerte, los adultos maduros conquistamos. Estoy rodeada de millones de adultos nada independientes. Los seres humanos, en última instancia, no somos seres independientes, sino interdependientes, sólo en colectivo podemos sobrevivir.

He visto llegar a mi oficina, jóvenes de 20 años acompañados de su madre (o de un padre a todas luces inseguro y autoritario), que tiene a bien indicarles cómo rellenar un impreso. (¿Quizás el mismo que de pequeños los tuvo siempre solos en el parque?)

Creo que hacemos las cosas al revés. En todas las especies animales, los adultos permanecen junto a las crías todo el tiempo, hasta que éstas crecen y se marchan, la mayoría jamás vuelven a ver a sus padres después de adultos. (Se ve que la compañía de sus padres en su infancia no los incapacitó para la independencia).

Los humanos dejamos a nuestras crías 10 horas al día en una escuela desde los 4 meses de nacidos, los ponemos a dormir solos, los llevamos a un parque para que jueguen solos, y luego cuando son adolescentes y quieren independizarse, entonces se lo prohibimos, entonces ya no podemos confiar en que nuestros jóvenes hijos vayan a hacer las cosas bien por sí mismos, simplemente porque no los conocemos. Y los tenemos en casa hasta los 40 años lavándoles la ropa.

Los niños no se hacen más independientes ni más sociables porque los abandonemos o dejemos solos desde que nacen. Al revés. Es la seguridad que adquieran en nuestros brazos, es nuestra mirada, es el tiempo que les dediquemos, es la comunicación sincera que establezcamos con ellos, la que va a hacer que adquieran autoestima, que lleguen a ser adultos emocionalmente sanos, seguros de sí mismos.

La autoestima, la seguridad, la autonomía y la capacidad de socializar se forjan a partir del amor, protección y cuidados que recibimos en nuestra infancia. O sea, primero hay que invertir, para luego recoger.

Confundimos el amor con la sobreprotección. El amor no sobreprotege, el amor acompaña, el amor está disponible, el amor atiende a los reclamos, el amor no impone la soledad -ni la compañía-. Es muy probable que la misma madre o padre que sobreprotege por una parte, luego abandona por la otra. (Por ejemplo, aplica el Estivill a la vez que obliga a comer y sobreabriga en invierno).

Todo eso porque no actuamos según las necesidades del niño, sino según las nuestras, que luego inconsciente justificamos ("es por tu bien").

También hay quien piensa que los niños "tienen que aprender a no ser el centro de la atención". Los niños, cuando son niños, necesitan ser el centro de la casa, ser atendidos y mirados. Los adultos narcisistas, egoístas y vanidosos -que por cierto abarrotan las pasarelas políticas y los medios de comunicación, como "modelos a seguir"-  no fueron niños muy mirados, al revés. Se quedaron toda la vida buscando esa mirada que nunca recibieron. Primero hay que llenarse de amor, para después poder darlo.

El otro día lo comentábamos en el blog de Jesús Castro sobre el miedo:  hay distintas etapas y distintas necesidades en las vidas de nuestros hijos, y hacemos todo lo contrario a lo que hay que hacer:  cuando nuestro bebé de 9 meses pide compañía para dormir (lo que es fundamental para su seguridad) se la negamos. Y a la misma vez, cuando pide gatear y moverse, andar por la casa, explorar y tocar los objetos, lo regañamos.

Cuando son bebés, y no son capaces todavía de tener noción del tiempo, y aún necesitan la presencia permanente de su madre, los dejamos largas horas en manos ajenas. Cuando son adolescentes, y quieren quedarse en casa de los amigos, entonces se lo negamos. Como si insistiéramos en llevarles siempre la contraria.

Es la fórmula perfecta para criar seres inseguros, miedosos, adictos, manipulables (o manipuladores)... en contra de los procesos naturales de la vida. Vamos al revés de sus propias necesidades, primero les negamos la seguridad que necesitan y luego les cortamos las alas que también necesitan.

Es interesante por ejemplo, lo que expone Jean Liedloff en el libro El concepto de continuum: ahí cuenta cómo los bebés de cierta tribu del Amazonas con la que ella convivió, van todo el día colgados de su madre, y a la vez, por ejemplo, juegan solos a la orilla del río.

De ella es esta frase: "El alimento para sustentar el cuerpo y las caricias para alimentar el alma ni se ofrecen ni se niegan, sino que siempre están disponibles. Ofrecer a un niño más o menos ayuda de la que pide es perjudicial para su desarrollo."

36 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo... comprato todo lo que dices, pero lo que no entiendo es como algo tan sencillo de comprender (y tan bien explicado como lo has hecho tú) no es una máxima para todos los padres... es puro sentido común...

    Esa sensación del parque la tengo muy amenudo... de hecho me siento diferente al resto de madres, porque acabo jugando con todos los niños del parque o la piscina como uno más...

    Si no te importa, comparto este post en mi perfil de Facebook: Yo también soy mamá primeriza"... besos y gracias!

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  2. Ileana, me reconozco en tus palabras. Yo también soy esa madre a la que los niños se le quedan mirando extrañados y me da mucha pena. Ayer mismo después de una pequeña trifulca, no fue un día fácil,nos quedamos mirándonos la una a la otra, a,los ojitos, que por suerte, seguían brillando!

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  3. Que casualidad, Ileana, justo ahora estoy con este libro. Desde que empecé a leerlo pensé: a partir de ahora se lo regalaré a tooodas las embarazadas que se crucen en mi vida" porque, ¡Ojalá hubiera sabido todo esto antes de nacer mi primer hijo! También es posible que entonces no lo hubiera entendido. Es posible que haya necesitado pasarme horas, días y semanas con el único objetivo durante las 24 horas del día, de calmar un bebé insatisfecho para dejarlo en su cuna y "poder yo hacer algo". Así pude ver lo frustrante que resulta la maternidad así ejercida. Si no es por eso nunca me hubiera "tirado a la piscina" aplicando soluciones alternativas y más acordes con mi corazón. Libros como estos te abren la puerta del cambio. Porque todos queremos ser buenos padres, pero no sabemos como ni se nos ocurren alternativas así, al momento. Te acostumbras al la mediocridad y a la infelicidad y la llamas normalidad. Y lo peor es que los empujas a ellos (los hijos) en ese camino hacia ninguna parte.
    Y no, no se trata de imitar a los yecuanas y convertirnos en ellos. Cada cultura tiene sus adaptaciones, sus luces y sus sombras. Se trata de abrir los ojos y ver: querer ver. No mirarnos sólo el ombligo y pensar que todo está bien.

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  4. Que bonita entrada Ileana y cuanta razón tienes. Pensamos que por llevar a nuestros hijos al parque o a cualquier sitio en el que supuestamente deberian estar entretenidos,mientras nostros estamos a lo nuestro, es suficiente, cuando para ellos lo realmente importante es compartir ese rato con nosotros, mostrarnos sus avances y proezas. Y me incluyo yo misma que , aunque intento dedicarle a mi hijo toda mi atención, a veces me despisto, sobre todo ahora que el embarazo me tiene un pelin más cansada. Pero, cuando veo los gritos de alegria de mi hijo simplemente con que me bañe con él en la piscina o le demuestre que le miro mientras hace algo, me doy cuenta de lo importante que soy para él y de lo necesario que es que compartamos con ellos sus juegos y descubrimientos.
    En cuanto a los adolescentes, pues sí, es toda una contradiccion que nos pasemos la vida queriendo que de pequeños sean independientes y, cuando por fin alcanzan la edad en la que empiezan a querer serlo, se lo prohibamos. ES lo que hay en este mundo al revés
    Muchos besos

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  5. Justo de esto hablaba con mi madre, debido a que un día mi padre me dijo sobre mi hija de 2 años 9 meses "hija, ella camina tan bien, pero siempre en tus brazos", "claro papá, respondí, igual que fulano (mi hermano de casi 40 años que vive con ellos y le hacen todo!!!!!!)........ "Verdad hija" fue la respuesta que obtuve. Y a pesar de cambiar mi manera de maternar desde sus 6 semanas de vida, me era difícil colechar con ella, ahora me será difícil dejar de hacerlo....jiji
    Y es que erroneamente como dices queremos que sean independientes apenan nacen. Por suerte muchos padres buscan ayuda, se informan o dejan aflorar su instintos, a los últimos los admiro, porque yo de no haber sido porque me informé lo más probable es que hubiese criado a mi hija como lo hicieron conmigo.

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  6. solo puedo decirte, que me ha encantado tu post, totalmente de acuerdo contigo, y si cada dia nuestro mundo lo estamos volviendo mas al reves !! muchas gracias por permitirme leer algo tan maravilloso !! feliz fin de semana !!

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  7. ¡Brillante artículo, Ileana! Lamentablemente son muchos esos niños carentes de mirada, y creo que en gran parte el problema se debe a que no pensamos en los niños como niños sino como adultos en miniatura: les obligamos a adaptarse a nuestras necesidades desde que nacen, cuando somos nosotros quienes debemos adaptarnos a las suyas. Felicidades por exponerlo con tanta claridad.

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  8. OLÁ ILEANA,

    NO MEU BLOG DESTA SEMANA , ABORDO EXTAMENTE O ALEITAMENTO MATERNO, SOB O TÍTULO HUMORISTICO DE :”BOTA PRA MAMAR”.

    TENHO ATUALMENTE MAIS DE 930 SEGUIDORES E TENHO RECEBIDO COMENTÁRIOS EXCELENTES , INCLUISVE DEPOIMENTOS.

    ESCREVO ( PELO MENOS ME ESFORÇO, RS) CRÔNICAS DE HUMOR!

    E PEÇO PARA QUE TODOS ENTENDAM PORQUE A MULHER, ESTA SEMANA GANHOU DESTAQUE ESPECIAL NO MEU BLOG :

    “HUMOR EM TEXTO”.

    E COMPREENDAM PORQUE O FUTURO SERÁ BEM MELHOR SE SEGUIRMOS A SABEDORIA E A CERTEZA DO VELHO DITADO :

    ”É DANDO QUE RECEBEMOS”, AQUI SE APLICA COMO NUNCA!

    UMA CRÔNICA DE HUMOR, SOBRE O MAIS IMPORTANTE DOS RELACIONAMENTOS HUMANOS QUE PODEM SER OBSERVADOS: O ALEITAMENTO MATERNO, NUMA FORMA DE HUMOR E COM MUITAS FOTOS.

    E ISTO, SEM PALAVRAS CHULAS OU PORNOGRAFIA, POIS SOMOS UMA IMENSA FAMILIA DE SEGUIDORES O QUE VOCÊ IRÁ COMPROVAR FACILMENTE.

    ESTOU ESPERANDO PELA SUA VISITA E PRINCIPALMENTE, PELO SEU COMENTÁRIO QUE É O MAIS IMPORTANTE.

    UM ABRAÇÃO CARIOCA.

    BRASIL,

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  9. Sin lugar a dudas todos los parques del mundo están plagados de la misma historia donde el juego esta colmado de vacío y ausencia de mirada y donde los pocos padres atentos atraen a los pequeños como miel a las abejas. Un espacio que refleja la realidad de la crianza y que nos invita a pensar.
    He escuchado mucho esta frase que traes "los niños tienen que aprender a no ser el centro de la atención". Cuando los adultos podamos sanar nuestras heridas y dejar de ser el centro de la atención para nutrirnos de la mirada que nos falto(y que de todas formas no llena nuestro vacío) quizás podamos dejar a los niños recuperar ese lugar perdido...!!!
    beso grande,
    María

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  10. Que bonito eso que has escrito, es perfecto! No puedo añadir más. Sólo que yo cuando llevo a mis niñas al parque y a la piscina vuelvo reventada de nadar con ellas y empujar columpios (y algún domingo por la mañana en que no hay nadie de tirarme por el tobogán con ellas), y en cambio recuerdo poder dedicar muy poco tiempo (casi nada) a la cháchara con otras madres.

    besos

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  11. Lo has expresado perfectamente. Esa sensación en el parque la tenemos siempre, por eso tampoco somos muy amigos de ellos. El sostén emocional en forma de miradas, mimos, abrazos, teta, caricias, respiraciones conjuntas... son tan importantes y tan gratificantes. Te conectan tanto con tu hijo, y le hacen tanto bien que no entiendo cómo no es un principio básico para muchos padres.
    Gracias por el texto, es precioso

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  12. Ileana, como siempre, me encanta! Me pasan cosas similares en el parque, niños cuyos padres están lejos y ni los miran. Tampoco vamos diariamente, pero cuando vamos me siento con Sam en el suelo, y si el se aleja para jugar, bien, cuando levanta la mirada siempre estoy "disponible" como dices tú :) En cambio hay muchos cuyos hijos golpean a los demás, probablemente por llamar la atención... y sólo así logran una mirada (aunque de desaprobación, acompañada de gritos o halones). Es muy triste.

    Recuerdo una vez cuando tenía 18 años en la que viajé con mi familia. Hicimos escala en Londres un par de días. Tenía varios años viviendo en Caracas, donde la gente suele caminar en la calle con la mirada a la altura de los ojos, cruzando miradas con todos o la mayoría de transeuntes que atraviesan tu camino. Era para mí algo normal, mirar y que te miren, y ni siquiera me había percatado de ello, hasta luego de esos dos días que pasamos en Londres. Creo que no le vi los ojos a nadie, ni nadie cruzó la mirada conmigo, me sentí casi invisible; y estamos hablando en este caso de extraños en la calle... No me quiero imaginar lo que puede sentir un niño sin la mirada de sus padres :(

    Un abrazo, lo comparto en mi muro!

    Louma

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  13. Que quieres que te diga. Yo sí que soy de parque muchas tardes. Todas las que se puede, y veo a esos niños que empiezan así, desde bien pequeños con sus madres y padres pegados todo el rato mientras se suben al tobogán, todo el rato pendientes, jugando con ellos. También he visto como niños de 6, 7, u 8 años no quieren jugar con otros niños porque están acostumbrados a sus padres y es con sus padres o nada. No quieren relacionarse con los demás niños de su edad, y cuando lo hacen, no es de una manera natural, y al más mínimo conflicto, en vez de tratar de solucionarlo a su manera, hacen intervenir al padre o la madre. También me hace mucha gracia que nos comparemos con los animales, cuando interesa. Que si están toda la infancia pegados a sus padres. Normal, tienen que sobrevivir a los depredadores que los humanos no tenemos y si no es con la madre al lado, tienen los días contados. Pero luego resulta que no nos fijamos cuando no nos interesa. Los animales destetan a sus hijos cuando toca, cuando es natural. Y no los mantienen años amamantando como curiosamente se tiende a hacer ahora en algunos casos. Entonces no, la naturaleza no interesa como ejemplo... Para todo hay un término medio. Y mira, no creo que dejarles jugar solos, con niños de su edad tenga que hacer que terminen siendo peores personas que los otros. Para todo hay un término medio. A mi estas teorías sesgadas por el interés, la verdad es que me hacen un poco de gracia. Precisamente la naturaleza es lo más cruel que existe en cuanto a paternidad y maternidad. Me parece un mal ejemplo, qué quieres que te diga. No digo que les dejemos abandonados en el parque. Pero tampoco me parece lógico que tengamos que estar jugando con ellos toda la tarde porque no es sano para ellos. O no me lo parece a mi. Y no se nada de psicología infantil ni me baso en ninguna teoría que no sea mi propio sentido común.

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  14. No, anónimo, no quiero que me digas nada :-)
    Si tú estás convencida de que lo que haces es lo mejor para tu hijo, enhorabuena!!!
    No te hace falta leer este blog ni aprender nada sobre lactancia materna, ni sobre cómo funcionan los bebés humanos, ni sobre psicología infantil.
    Saludos!!!

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  15. Ileana, he descubierto tu blog hace poco y la verdad que me encanta, espero que no te importe que me quede por aquí y te animo si quieres a visitar el mio: www.disfrutandojuntos.blogspot.com

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  16. ¡Totalmente de acuerdo! Esta mañana mientras estábamos mi marido y yo jugando con nuestra niña en el parque, yo le comentaba: ¿Te has dado cuenta de que siempre somos nosotros los únicos padres que jugamos con los niños? Y como comentas Ileana, siempre se nos acercan otros niños para jugar con nosotros. Nos hemos sentido muy identificados en esta entrada. Aprovecho para felicitarte por este blog tan interesante que tienes.

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  17. Ay, Ileana, desde luego no me extraña de que te hartes, después de toooodo lo que has escrito y estás escribiendo sobre lactancia y crianza.... y es que no hay nada tan atrevido como la ignorancia. Lo que a mí me duele es que la escondan bajo el nombre de "sentido común".... no es la primera vez que veo utilizar esta estrategía cuando alguién no tiene en que apoyar su forma de actuar: resulta que actua según su "sentido común" (o sea, según su falta de conocimento, parece)

    Bueno, yo te he de confesar que mi actitud en el parque es un poco de todo. Lo que suelo hacer es ir al parque con mamis amigas y sus peques (que nos conocemos casi desde el primer embarazo, así que los crios se conocen "de toda la vida" lo que me encanta). Entonces es genial. Suele haber un buen ratito en el que ellos están a su bola (cuanto más mayores son más tiempo pasan jugando sin adultos) y nosotras charlamos y charlamos y charlamos..... y sí, necesito hablar con mis amigas un rato al menos cada día TANTO como comer y dormir. Otros ratos ellos nos reclaman. A veces acude sólo la madre del que reclama, otras acudimos todas..... a veces empezamos algo todos juntos..... A veces una o dos madres comienza algún juego con toda la tropa.... el resto seguimos la charleta....así que tenemos muchas alternativas. Reconozco que cuando estoy muy a gusto con las chicas me revienta un poco oir el "mamaaaaaaaaa" de uno de los míos, pero bueno..... no es para tanto.... otros ratos me divierto mucho jugando con ellos. Creo que si trabajara NECESITARÍA compartir estas actividades de recreo con ellos. Como me dedico a ellos en exclusiva, lo que se ha convertido en necesidad son dos cosas: tener un contacto mínimo al día con otros adultos y dedicar un ratito en exclusiva en solitario al desarrollo de alguna actividad "intelectual" (escribir, leer, estudiar, investigar sobre tal o cual tema....). Por eso, si tras estar toooda la mañana en casa haciendo cosas con ellos y para ellos, me encanta ir al parque con las amigas y sus peques y tener ratitos (más o menos largos) para conversar entre nosotras de nuestras cosas.

    Precisamente, haciendo referencia al libro "El concepto del continum" la autora deja muy claro que no es que las madres estén pendientes tooodo el día de los crios, con la mirada fija en ellos, esperando a hacer lo que ellos marquen.... nada más lejos. Las madres Yecuanas tiene mucho trabajo que hacer cada día para ellas, sus familias y la comunidad. Pero SIEMPRE estan al alcance de sus hijos. Desde que los crios reclaman suelo para gatear se les deja hacerlo libremente. Si necesitan a sus madres ellos vuelven y las madres lo reciben (deja muy claro este detalle: el bebé VA a la madre cuando lo necesita. Sólo en el caso de que el crío no pudiera´, por un accidente por ejemplo, va la madre hacia el bebé) A LA VEZ QUE SIGUEN CON SUS TAREAS. O sea, el niño tiene la dosis de mami que necesita porque se le da lo que reclama: ni más ni menos. Cuando explicabas tu actitud en el parque con tu hija yo me lo imaginaba así también: tu te quedas cerca: si te reclama ahí te tiene pero si le apetece ir por su cuenta tu no la agobias y la dejas hacer. No se trata de estar encima axfisiando sino de estar "a mano" para lo que necesiten.

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  18. Ganas tengo yo de que mi hija juegue sola en el parque, jejeje... soy la primera en tener muchas ganas de que juegue sola mientras yo me dedico, por ejemplo, a leer, para lo que suelo tener tan poco tiempo...

    Pero mientras me necesite ahí me tendrá. Y bueno, creo que con 3 años todavía es pequeña.

    Lo que no me gustaría es
    que necesite acercarse a otro padre para que la atienda, molestando de paso a los hijos de ese padre, porque yo no esté disponible.

    Me refería a esos niños, a esos niños concretos, que buscan a los adultos porque los necesitan, y que como he visto, por los comentarios aquí y por los comentarios del FB, son bastante habituales.

    Los que no necesitan nada, u obtienen lo que necesitan, sea a sus padres o sea a otros niños, pues nada, perfecto :-)

    Gracias a todos por sus aportaciones, bienvenidos a los que participan por primera vez, aquí estamos!!!

    Un abrazo!!!

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  19. Carlos L. Vázquez15 de agosto de 2010, 10:34

    Maravillosa sensibilidad la tuya....como de positivo y precioso seria el mundo si hubiera mas gente como tu.
    El amor se demuestra con esos pequeños gestos de cada dia al lado de tus hijos...
    Luego se preguntan porque hay mayores en las residencias y sus hijos no van a "jugar" con ellos....
    Mis bendiciones y gracias por tanto bien que haces con tus informaciones...

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  20. Me ha encantado la entrada. Siempre es enriquecedor entrar aquí.
    Bueno, yo estoy de acuerdo con María en el matiz de las circunstancias de los padres. Es diferente el comportamiento de las madres que están en casa con ellos y por las tardes el parque es un poco el alivio para hacer vida social, como dice María. En ese caso yo creo que los niños no te reclaman tanto, porque ya te han tenido, y también es su momento de relación con otros niños. Es muy diferente cuando llegas cansada de trabajar y bajas al niño al parque como un "deber". Escucho por aquí a menudo: "es que los niños son felices con otros niños" Y matamos 2 pájaros de un tiro: Nosotros nos relajamos del trabajo y los niños se cansan antes de ir a dormir.
    Una curiosidad que me ha pasado algunas veces es que cuando incluyes al niño en los juegos, le das conversación, o le empujas el columpio,... la atención del padre o de la madre salta como un resorte. Ponen cara de ¿Qué hace este/a jugando con MI hijo/a? Es como si se pusieran celosos... y la situación se vuelve más incómoda si el niño empieza a pasarlo visiblemente bien o va cogiendo confianza contigo. Es curioso.

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  21. No hay como escucharlos y observarlos. A mí ya me está dando lecciones de no confundir amor con sobreprotección, me lo deja bien clarito, pero lo que necesite ahí intentaré estar. Ja ja ja, yo también me tiro por el tobogán, ja ja ja, sin complejooooos!!!

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  22. Me ha sorprendido la primera frase "no soy mamá de parque todas las tardes". Incluso parece que hay cierto orgullo en ello. ¿hay acaso un lugar mejor dónde ir?

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  23. A mi se me ocurren cientos de sitios mejores para ir que un parque, en realidad yo los odio y al principio de mi maternidad iba "obligada" y me sentía fatal por no ir más a menudo hasta que comprendí que en realidad había cosas mucho más interesantes que hacer con un niño que pasar las tardes en un parque.
    Depende como todo, de las circunstancias de cada uno, del lugar en el que vives...
    Pero los parques suelen ser sitios en los que hay poco espacio para los críos, en realidad son espacios creados por adultos, pero vamos donde esté un buen paseo por el bosque, un río al que arrojar piedrecillas, el mar...No se... sinceramente creo que el parque es la única alternativa en muchas ocasiones pero desde luego poco enriquecedora para un niño.
    Ileana la entrada buenísima, entiendo perfectamente lo que quieres decir...Y me encantó lo de que los humanos hacemos todo al revés y que cuando son bebés pretendemos su independencia y luego con 40 años siguen en casa...sobre todo en España es de risa...


    Muchos besos.

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  24. Exacto, Paloma, gracias.

    Los parques infantiles son parte de la "ruptura del continuum" de la que hablo en el post siguiente. Los niños se pasan el día dentro de un aula, y luego la tarde en un parque, ambos espacios diseñados por adultos para "contener niños", fuera de la naturalidad de la vida real.

    Yo también me sentí mal al principio por no ir más al parque, hasta que también "me di cuenta" de que puede haber muchos planes diferentes: como bien dices ir al mar, a un bosque, a una piscina o a un jardín cercano; pasear por el barrio tranquilamente; tirarnos en la hierba, mirar las hormigas; ir a casa de una amiga o familiar; ir a una biblioteca o a un teatrillo; o simplemente quedarse en casa, con una buena tanda de juegos, hasta encima de la cama o en la bañera... y bueno, algún día también al parque, pero hay alternativas suficientes para no tener que hacer lo mismo todos los días.

    Lo importante es permanecer junto al niño, comunicarnos, reír, jugar, conocer el entorno, salir, coger sol, gastar energías, aprender, mirarnos a la cara sinceramente, encontrar cosas que hacer juntos...

    Es interesante a este respecto la opinión del pedagogo italiano Francesco Tonucci en su proyecto de "ciudad para los niños".

    Dice:

    "Estoy luchando con los alcaldes para que abandonen esa costumbre de construir parques para niños con columpios y toboganes. Los niños necesitan espacios donde, dentro de un clima de control social, ellos puedan hacer lo que quieran: pisar el césped, subirse a los árboles y jugar con las lagartijas."

    Puede leerse más sobre Tonucci y su concepto de "ciudad para los niños" aquí:

    Se aprende más jugando que estudiando, de El Blog Alternativo.


    ¿Por qué necesitamos de los niños para salvar las ciudades?

    Gracias a todos!!! Un abrazo!!!

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  25. Qué maravilla de entrada y qué identificada me he sentido. Qué necesitados están de miradas nuestros niñ@s, qué solitos están y qué será lo qué les espera...

    Me alegro saber que hay más papis que juegan con sus hijos en los parques y que están disponibles para ellos.

    La verdad que a nosotros nos da hasta miedo ir, porque ya sabemos de antemano qué va a ocurrir. Y porque en tu entrada no se mencionan los gritos, los "no" descomunales a cosas que no tienen peligro alguno, ni la violencia física ejercida hacia los niños...

    Un saludo grande

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  26. preciosa, tienes un premio en mi blog
    http://aprendiendodeadrian.blogspot.com/2010/08/mi-primer-ciber-premio.html
    Besos

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  27. Hola Lleana. Tengo una hija de casi 10 meses, y está con lactancia materna, y alimentación complementaria. Se pasa todo el día conmigo sola, hasta las 4 d la tarde que viene su padre. Cuando son las 8 de la tarde nos vamos a la calle y paro en un parque porque ya está queriendo andar. Y a pesar de no relacionarse con mas nadie, cuando llegamos al parque mi niña interactua con lo demás pequeños y pequeñas. Estoy dea cuerdo contigo en esos padres y amadres que "pasan" olimpicamente, porque los veo a diario, y los chicos que se acercana a mi hija y a mi para jugar.

    Y para terminar comentar que nuestro hijos se destetan cuando nosotros deseamos y no cuando ellos quieren. Si los dejasemos, estarian 3, 4 años como sería lo natural y normal en la naturaleza, como por ejemplo para una leona es natural que su cachorro mame los meses x.

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  28. Hola, Bruiz!!! Gracias por visitarnos y enhorabuena por tu maternidad y tu lactancia!!!
    Seguimos en contacto, un abrazo!!!

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  29. Hola Ileana! Por fin me he acordado de leer este post que me sugeriste cundo hablé de los parques. Me ha encantado. A mí no me ha pasado eso de que se me acerquen los niños, igual es que mi niña es aun muy pequeña y normalmente vamos al parque cuando está vacío y no hay un montón de niños mayores corriendo que la puedan atropellar. Y así podemos jugar y columpiarnos y rebozarnos en la arena las dos juntas o los 3 juntos, que si hay gente nos miran raro.
    A todo esto, yo no sé como será por vuestras ciudades, pero en Barcelona, además de los manuales de uso, se está poniendo de moda vallar la zona de juegos, pero con cerrojo y todo, y los bancos están fuera de esa zona vallada, de modo que es impepinable que los padres se queden fuera, en sus cómodos bancos, fumando y charlando, mientras los niños juegan dentro. A algunos padres les parece lo más. Es qeu así es más seguro, dicen. A mí me parece atroz. Una forma más de quitar a los padres la responsabilidad de prestar atención a sus hijos.
    Menos mal que yo vivo en pueblico y eso no ha llegado a mis parques... todavía!

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  30. Hola, soy madre de tres niños el mayor de 8 años y la mas pequeña de tres, tengo que comentar que es muy bonito todo esto que comentais de la mirada a los niños y la felicidad de ser madre pero tambien me gustaría resaltar que la experiencia de ser madre no es solo eso. Se os olvida que la mayoria de las madres tenemos un trabajo asfixiante tenemos que cumplir con nuestras obligaciones fiscales e hipotecarias tenemos que mantener un mínimo de salubridad en nuestros hogares y poner lavadoras todos los dias, cuando encontramos un momento para llevar a los niños al parque siempre hay personas que cuidan y vigilan a sus niños como si fueran únicos y yo lo entiendo porque yo siento lo mismo por los mios, pero hay que desengañarse, los niños tienen que socializarse y eso no quiere decir que los padres no los amemos tanto si no estamos con ellos cuando se tiran del tobogan o cuando un niño se pone en medio y no pueden tirarse, en mi caso mi niña de tres años y medio negocia con los niños y si no sus hermanos o amigos la ayudan o ayudan al otro en el caso de que sea mi hija la que molesta.
    Un exceso de protección puede ser tan malo como el defecto, consiguiendo niños consentidos y caprichosos que no entienden que no estan solos en el mundo.
    No hay que generalizar porque de todo hay en casi todos los sitios, pero igual que no me parece bien que los niños no esten bien atendidos en el parque o donde sea, tampoco me gustaria que si alguna vez estoy en el parque con mis hijos y quizás en un momento que están entretenidos y jugando felices, y se me ocurre sentarme en el banco o charlar con mi vecina, se me juzgue porque segun la opinión de algunas personas a mis hijos le falte amor por eso.
    Un saludo

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  31. Lo que piensas y escribes, es tan coherente!!!.y es tan difícil poder hablar con alguien de todo esto!
    Esta claro que el "no querer saber" prima en esta sociedad por encima de todo.
    Saludos y enhorabuena !

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  32. Anónimo (la anónima del comentario del día 18 de Octubre):

    Estoy totalmente de acuerdo contigo. Hay que saber llevar un punto intermedio. Es muy bueno que los/as niños/as jueguen con los padres y las madres; pues, además, los padres y madres (y los/as amigos/as y compañeros/as) son el mejor "juguete", simbólicamente hablando.
    Un niño o una niña pronto se cansará de los juguetes, pero de las personas que le rodeen, del afecto de quien le cuida y le enseña, no se cansará jamás. Cuando son pequeños/as, sienten una gran curiosidad, les gusta explorar y aprender. Cada vez que alguien les enseña algo, les fascina, y se sienten atraídos y queridos. Por eso es muy bueno que estén el padre y/o la madre con ellos/as.

    Pero un apego continuo y único en el padre y/o la madre no deja a ese/a niño/a libertad exploratoria, y no les deja desarrollar habilidades sociales con otros niños y niñas.

    ¿Os imagináis que vuestros padres y madres se quedasen en la misma habitación que vosotros/as mientras hacéis el amor con vuestra pareja?
    Es un ejemplo demasiado fuera de lugar, pero ocurre algo parecido.

    Y esto último no implica, como sucede hoy día, que el hijo esté en el parque mientras los padres están en casa. Hay que dejarles ser independientes... pero como ha dicho Iliana el el post: también hay que depositar la mirada en ellos/as.

    Saludos: Enrique.

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  33. Genial entrada Ileana... fijaté que no la había visto... das en el clavo... que tristeza me causa... pero es cierto...

    Besazos, eres grandeeeeeeee!

    Miriam.

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  34. Debo ser afortunada. Hoy en "nuestro" parque unos papis han hecho de caballito corriendo con su hija a cuestas. Otro ha subido a la casita con los nenes. Una mami ha hecho de paciente de los minimédicos que le decían si tenía o no "ciebre". Yo he empujado el columpio. Y todos hemos conversado con todos y nos hemos ocupado principalmente de nuestro(s) hijo(s) pero también de los demás. ¿Es esto "la tribu"?¡Bendita sea!

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    1. Sí, eso es la tribu! :-) Qué bien, Pilar!
      Abrazos!

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  35. Hola! Me encanto este post y todos los que has escrito! Cada uno perfectamente redactado y fácil de leer! Muchas gracias por compartir tus estudios e ideas con nosotros, detrás de cada escrito imagino que hay corazón y mucho estudio :) aquí donde vivimos es más triste aún.. A los parques llegan los niños con las muchachas que los cuidan, si!! Yo soy una de las pocas mamás que puedes encontrar "mirando" y "disfrutando de ver a sus hijos jugar e interactuar con otros niños.. Ellas son jóvenes , y hacen bien su trabajo...pero la mirada e intervención de mama o papa para los niños es irreemplazable .. Muchos son muy peques... De un año o 2 ... Y si me da tristeza verlos...

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