9 de octubre de 2011

No nos vamos a enfrentar

Beatriz Gimeno, filóloga y escritora, y quizás la más importante activista española a favor de los derechos homosexuales, presidenta de la FELGTB entre 2003 y 2007 precisamente cuando se aprobó en España la ley del matrimonio entre personas del mismo sexo, publicó días atrás un artículo en la revista Pikara Magazine, titulado provocativamente ESTOY EN CONTRA DE LA LACTANCIA MATERNA. 

Debido al gran número de comentarios que tuvo su artículo, luego escribió otro en su página personal, beatrizgimeno.es, titulado Respuestas al asunto de la lactancia. 

Beatriz tuvo la amabilidad de responder a mi comentario dejado allí, y se suscitó un pequeño intercambio que pueden leer completo AQUÍ. 

Desde aquí, agradezco a Beatriz el tiempo y el espacio concedido en su página, le ofrezco humildemente mi espacio para compartir también lo que ella quiera, y, salvando las distancias entre mi escaso curriculum y el suyo, le ofrezco también mi disposición teórica e intelectual, mi corazón y mi abrazo para juntas encontrar los lugares que nos permitan A TODAS LAS MUJERES, A TODOS LOS HOMBRES Y A TODOS LOS NIÑOS AVANZAR JUNTOS EN LA CONSTRUCCIÓN DE UNA SOCIEDAD MÁS JUSTA Y LIBRE.

No nos vamos a enfrentar las mujeres en este camino. Y tampoco nos vamos a enfrentar con los hombres, ni mucho menos con los bebés y los niños: estamos obligados a encontrar fórmulas para vivir todos más felices y plenos.

Aparte de los comentarios que dejé en sus dos artículos, quiero resumir aquí en forma de carta las ideas que me han venido a la cabeza a partir de los argumentos de Beatriz:

¿POR QUÉ HABLAMOS DE LACTANCIA? 

Estimada Beatriz: 

Admiro profundamente tu labor a favor de los derechos lgtb en España, y respeto tu persona, como procuro hacerlo con todos, simplemente por respeto a la dignidad humana. 

Igual que tú, defiendo los derechos de los homosexuales (puedes leer un artículo mío sobre lesbianas y maternidad aquí), defiendo la legalidad del aborto, y defiendo el derecho de todo ser humano a LA SOBERANÍA SOBRE SU CUERPO. 

Nadie puede ser obligado a hacer con su cuerpo algo que no desea hacer. Desde ese punto de vista TODA MUJER ES LIBRE PARA SER MADRE O NO Y, POR SUPUESTO, PARA LACTAR O NO. 

Embarazo, parto y lactancia son parte de la sexualidad de las mujeres, y como tales, solo pueden existir desde el deseo, el placer y la voluntad, o no ser. Es una decisión privada, íntima y respetable. Lo dice muy bien esta imagen que me encontré hoy por las redes sociales: 

O sea, se puede ser pro-lactancia, y ser también homosexual, atea, científica, pro-legalidad del aborto (que no es lo mismo que pro-aborto, el aborto es un trago amargo no deseable, pero debe ser legal), pro-derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo y su mente... De hecho, ESA ES LA POSTURA DE LOS GRANDES ORGANISMOS INTERNACIONALES COMO LA OMS, UNICEF, etc. 

Mi respeto total y absoluto pues a todas las mujeres que eligen una cesárea programada, la epidural o el biberón, consciente, informada y libremente. Y mucho más a las que no tienen otra opción. De ahí parto. Soy yo misma, mi hermana, mi mejor amiga o cualquiera de nosotras. 

Llegados a este punto, ¿por qué seguir hablando entonces de lactancia?

Evidentemente no para convencer y mucho menos para manipular ni obligar  ni hacer sentir culpables a otras mujeres. 

Hablamos de lactancia porque las mujeres que queremos amamantar a nuestros hijos, nos encontramos aún con muchos obstáculos, reales y legales, que lo imposibilitan, o lo ponen muy difícil. Rutinas -invisibles de tan normales- que hacen que amamantar sea mucho más difícil en esta sociedad que no hacerlo.

Hay algunas medidas fundamentales por tomar, que son necesarias para no violar los derechos de las familias que amamantan y QUE NO PERJUDICAN EN NADA A QUIEN DECIDA NO AMAMANTAR. Medidas sociales similares a las de Noruega, Suecia y otros países nórdicos, considerados los mejores del mundo para tener hijos, con altos índices de lactancia materna y con la mayor participación femenina en los asuntos públicos. 

Son mucho más amplias e INCLUSIVAS las políticas sociales para proteger la maternidad y la lactancia, sin que suponga discriminación laboral para la mujer, que las que se toman para que las mujeres trabajemos, dejando a los bebés en manos de otros:

-Las bajas maternales (y también paternales, siempre opcionales) deberían ser más largas, y permitir la reincorporación de la mujer y el hombre a su puesto, sin discriminación. Para que un Estado se atreva a aprobar una medida como esa, hace falta el consenso, al menos a nivel teórico, sobre las bondades de la lactancia y de la crianza mamífera, si no, es imposible.

-Para que la lactancia funcione de forma placentera se necesita un coctel hormonal natural que solo se dispara CUANDO EL PARTO ES LIBRE Y RESPETADO. Hay que mejorar los protocolos de parto en los hospitales que permitan que las mujeres que quieran parir libremente (moviéndonos, gritando, haciendo el pino, en confianza o en intimidad o en compañía de quien queramos, etc…) podamos hacerlo. Y luego que no se lleven a nuestras criaturas sanas "por protocolo", y nos separen de ellas durante horas, porque con ello la lactancia corre peligro. Para cambiar esos protocolos hospitalarios (como ya se está haciendo) y permitir maternidades más libres, gozosas y placenteras, hace falta que esta información (científica) circule. La violencia obstétrica es aún muy habitual en nuestros hospitales. 

Si no, no podemos avanzar.

La que quiera parir por cesárea programada y no lactar, por supuesto es también muy libre de hacerlo. Pero eso es más fácil hoy en día, que lo otro. Lo otro requiere más cuidado, sensibilidad y conciencia por parte de los profesionales, de las autoridades y de las políticas sociales.

Si tú decides dar fórmula de leche de vaca a tu hijo, e incorporarte inmediatamente al trabajo, PUEDES HACERLO. NADIE TE LO IMPIDE. Solo tu conciencia es libre. Lo que digamos las demás, te la puede traer floja.

Sin embargo, para poder quedarte con tu hijo si lo deseas, amamantarlo exclusivamente por 6 meses, o cuidarlo una misma hasta que por lo menos camine, ¡¡¡necesitamos unos permisos que ahora no tenemos!!!

De eso es de lo que se trata. Tú, con la normativa legal y jurídica actual, pudiste hacer lo que quisiste. Yo y otras muchas mujeres, no.

Y ahora tú puedes preguntarme: ¿Y por qué deberíamos todos pagar con nuestros impuestos que tú te quedes en casa 6 meses o un año con tu hijo?

No puede ser porque me da la gana. Porque desgraciadamente las ganas de todos no pueden ser subvencionadas. Para yo poder responderte a eso, no me queda más remedio que echar mano de la ciencia. Que decirte, que te guste o no, mi leche es lo mejor para mi bebé. Que los bebés no pueden hablar, y que la salud física y emocional de las futuras generaciones hay que tenerla en cuenta. 

Que no es verdad ese disparate que dices de que "las ventajas de la lactancia no están demostradas en el primer mundo". 

En primer lugar, porque la lactancia materna no tiene ventajas ni desventajas. La lactancia materna es el funcionamiento de la especie by default, por defecto. Es como preguntarse las ventajas o desventajas de respirar con los pulmones en lugar de con un respirador artificial. 

Tengo tetas, y usarlas para lo que son, para alimentar a mi bebé, es mi derecho y el de mi bebé, que debe ser protegido por la legislación y no discriminarme laboralmente por ello. La lactancia es, ya no sólo un derecho reproductivo de las mujeres, sino de todos los seres humanos al nacer. 

La industria de la leche artificial está loca por imitar la lactancia natural, es su meta, pero jamás podrá. Porque la leche artificial es algo muerto. Y la leche materna es algo vivo, lleno de defensas e inmunoglobulinas: de hecho la leche materna es el único sistema inmunológico del bebé. (En ese artículo tienes muy bien resumidas y sustentadas todas las "ventajas" de la lactancia, o sea, los riesgos de la lactancia artificial, en el primero, el segundo, el tercero y el cuarto mundos). 

La superioridad de la lactancia materna sobre cualquier intento de sucedáneo no tiene discusión posible. Pero además, el pecho materno no es solo leche. Es contacto humano, es la sexualidad oral del bebé, es consuelo, placer para ellos. Nada comparable a chupar plástico. Además,  es gratuita, es ecológica, no tiene residuos, no hay que calentar ni esterilizar, siempre está a punto... Las ventajas para mujeres, bebés y familias son infinitas. Nunca un Estado ha subvencionado ni apoyado nada mejor. 

Esa evidencia científica no sirve para que tú amamantes si no quieres, pero SÍ DEBERÍA SERVIR PARA APROBAR NORMATIVAS JURÍDICAS QUE AMPAREN LEGALMENTE LA LACTANCIA MATERNA EXCLUSIVA HASTA LOS SEIS MESES, por lo menos. 

Y esto, no tiene nada que ver con el Tea Party, ni con círculos ultracatólicos ni nada que se parezca. 


Es tu discurso (y el de muchas feministas de la igualdad, de hecho de las feministas que tienen poder en España como Amparo Rubiales, Celia Amorós, Edurne Uriarte, etc... que con su corpus teórico sustentan el trabajo de los Departamentos de Igualdad) el que se asemeja paradójicamente a las doctrinas teológicas y bíblicas, en los mismísimos fundamentos del patriarcado: no tenemos nada que ver con la naturaleza, no venimos de la evolución, no somos mamíferos ni monos, no hay determinismo biológico...  (¿nos creó acaso un Dios masculino con un toque de su dedo?)…

Pues resulta que no, que venimos de la evolución, que somos mamíferos, que somos primates, y que los bebés (o sea tú, que fuiste bebé, yo y todos) tenemos al nacer una necesidad y un deseo básicos: el del cuerpo y la leche maternos. Más aún los humanos, que gracias a nuestra alta inteligencia, nacemos más inmaduros que el resto de los animales. Y la satisfacción de esa necesidad, de ese deseo, es importante para nuestra salud, para nuestro sistema emocional, para nuestro sistema sexual, para nuestra felicidad y para nuestro crecimiento más pleno. ¿Puedes ponerte en el lugar del bebé que fuiste, del que tuviste, de los que vendrán? ¿No agradecerías todos los apoyos para poder amamantar, apoyos reales y sinceros, igual que el mismo respeto si finalmente no lo deseas o no lo consigues?

No tendría por qué, pero si por amamantar, las mujeres perdemos poder adquisitivo y aumentamos la precariedad laboral, lo que hay que cambiar es ese sistema discriminatorio, y no la lactancia. Mejorar nuestros derechos como mujeres y como madres, y conciliarlos con los derechos de los bebés, que somos todos.

El feminismo que supone progreso es el que tiene en cuenta a nuestros úteros, a nuestros embarazos, a nuestros partos y a nuestros bebés: son parte de nosotras. No podemos dejarlos por el camino. Y exigiendo que la ley y el sistema social apoye el cuidado, los vínculos de cuidado que necesitamos todos, es como lograremos sociedades más justas e igualitarias.


Claro está que cada mujer tiene que ser libre para amamantar o no, pero de lo que se trata es de CAMBIAR LOS CONDICIONAMIENTOS SOCIALES Y CULTURALES que hacen que a las mujeres ya no nos funcionen las tetas (aun queriendo: son muchas las mujeres que quieren en principio amamantar y no pueden), y detestemos y "estemos en contra" de nuestras propias funciones fisiológicas.

Si de repente, a todos nos dejaran de funcionar los riñones, ¿buscaríamos qué es lo que estamos haciendo mal, verdad?

Si de repente todas las mujeres odiamos, "estamos en contra" o consideramos una carga menstruar, embarazarnos, parir y lactar, en lugar de resultarnos un privilegio, un goce, un derecho, una oportunidad y una responsabilidad social -o simplemente la normalidad y salud de nuestros cuerpos- que todos, hombres y mujeres, debemos proteger, muy mal vamos. Hacia la robotización y la autodestrucción de la especie.


De lo que se trata hoy en día no es de seguir alimentando el “sacrificio” de las mujeres: sino de darnos cuenta de que la maternidad puede y debe ser UN PLACER.

Todos los procesos fisiológicos femeninos han sido reprimidos y devastados por el patriarcado. Que está ahí también: en nuestras reglas dolorosas, en nuestros partos frígidos, en nuestras lactancias imposibles... Pero el parto, la lactancia y la crianza pueden y deberían ser muy placenteras, como el resto de los procesos fisiológicos lo son.

De lo que se trata es de recuperar nuestro poderío natural, y poco a poco, también nuestra autoestima y nuestros sistemas emocionales devastados… y exigir respeto a nuestros procesos, lo cual nos llevaría a partos como experiencias irrepetibles, a lactancias placenteras, a crianzas felices…

Es lo que necesitamos las mujeres y los bebés y también los hombres: todos. Conciliar al fin los derechos de las mujeres a tener una maternidad libre con los derechos de los bebés a ser cuidados y deseados.

Te invito a revisar lo que están escribiendo interesantes intelectuales, como las históricas feministas Casilda Rodrigañez y Victoria Sau, la socióloga Isabel Aler, la bióloga María Jesús Blázquez, la psiquiatra Ibone Olza, todas españolas… a revisar todo lo que se está descubriendo recientemente sobre la importancia del vínculo y la neurobiología del apego, a acercarte con interés y respeto a lo que están haciendo asociaciones como El Parto es Nuestro… y también, por qué no, a revisar tu historia personal herida con este tema. Y quizás después puedas escribir otro artículo con nuevos argumentos. 

Va por delante nuestro respeto a tu opción, y a la opción de todas las mujeres. Va también por delante nuestra disposición al diálogo, más que respetuoso, amistoso y constructivo. 

Un abrazo.

Ileana Medina Hernández

32 comentarios:

  1. Ileana, no tengo nada que añadir. Lo has dicho todo y lo has dicho a la perfección. Con tu permiso enlazo tu artículo en mi blog........ Un abrazo muy muy muy fuerte

    ResponderEliminar
  2. Que cada cual haga lo que quiera... Pero, cuando las cosas son tan evidentes, tan de perogrullo... resulta absurdo que una mujer inteligente y libre no se conciencie, no se convenza...
    Está basado en una experiencia negativa con la lactancia: a ella no le gustaba, no le gusta... De ahí a decir que está en contra, pues hay un matiz importante en el que las que luchamos por un ejercicio libre de la misma podemos sentirnos algo más que aludidas: atacadas incluso.
    Que nos da pena. Pues a mi particularmente sí. No puedo evitarlo. No lo hago por ofenderla, de verdad que no, pero sí, me da pena.
    A mi el aborto no me gusta, no creo que a nadie el guste, pero nunca diría que estoy en contra del aborto.... Tampoco puedo decir que sea una bendición precisamente: tener que abortar es una mierda. No se puede meter en el mismo saco la lactancia materna... ¡es evidente!... Quien no lo vea así debería reflexionar un poco... Creo yo.
    Efectivamente hay muchas mujeres que han tenido una mala experiencia con la lactancia, yo por ejemplo, con mi primer hijo, lo pasé mal al principio, porque me separaron de él nada más nacer y no pude establecer una lactancia materna exclusiva, aunque sí mixta.
    Pero hay que ir a las soluciones lógicas a los problemas. Si te molesta respirar deja de hacerlo! Tenemos unos respiradores artificiales estupendísimos.. Con el tiempo ni recordarás para qué servían los pulmones... No ¿verdad?... Vamos a ver por qué te molesta respirar...
    Vivir nuestros cuerpos en plenitud es una experiencia cuasireligiosa, sí. Es una gozada. Es parte de la libertad sexual.
    Cuando no podemos disfrutar de una parte de nuestra sexualidad creo que es nuestro derecho y nuestro deber buscar una solución para poder hacerlo.
    Es tan simple como eso.
    Nada de religión.
    Nada de conservadurismo.
    Nada de encerrar de nuevo a las mujeres.

    Las mujeres, más que nunca, queremos ser libres para ser lo que nos plazca ser, y disfrutar de nuestra condición de mujer, hembra, madre si nos place...

    Y bueno, no me extiendo más porque creo que me repito.... Ileana, tú lo argumentas muy bien. Lo increíble es que, a estas alturas, sea necesario explicar cosas tan obvias...

    ResponderEliminar
  3. Ileana, lo que revolotea en mi mente tu lo escribes de manera maravillosa... me uno al comentario anterior:
    "Lo increíble es que, a estas alturas, sea necesario explicar cosas tan obvias..."

    ResponderEliminar
  4. Me he leído casi todo (excepto los comentarios al primer artículo de Beatriz, porque eran muchos). Me ha gustado el intercambio de opiniones, y bueno, ya sabéis que soy pro-LM, por algo he dado teta a mi hija hasta casi los 4 años, he seguido trabajando, manteniendo poder adquisitivo, siendo "mujer" además de "madre", etc etc.

    Sin embargo, sólo voy a poner un puntito en una frase que dices: "la baja paternal opcional". No estoy de acuerdo, creo que ya lo sabes. No creo que se pueda ser padre opcionalmente. O se es padre o no se es padre. Pero para eso, sabemos de dónde vienen los bebés, y qué hay que hacer para fabricar uno, y qué hay que hacer para no fabricarlo... Por tanto, considero que un hombre, desde el momento en que decide tener relaciones sexuales sin usar anticonceptivos, está eligiendo la opción de ser padre, luego no le puede venir de sorpresa o ser opcional, el tomar una baja paternal. Ese bebé también tiene derecho a un padre, y ese padre eligió libremente serlo, luego creo que también el Estado tiene que garantizar que el padre pueda ejercer como tal. Y ya sabes que para mí ser padre es algo más que traer dinero a casa (eso también lo sabemos hacer las madres perfectamente, que se lo digan a todas las divorciadas que no ven un euro de pensión- no es mi caso, aclaro). En lo que no voy a entrar, pues ya hubo polémica otra vez, es en la duración de la baja paternal, a mí me gustaría que durase igual que la maternal, pero sé que ahora no va a ser ("la crisis, la crisis..."), pero sí deseo que haya un tiempo de baja paternal obligatorio, ya va siendo hora de que seamos adultos y que:

    - Los padres que quieren estar ahí, puedan estar sin temor a represalias.
    - Los que creen que echando un polvo ya cumplieron, se vayan dando cuenta de que hay algo más. De esa forma, ellos también se implicarán en la anticoncepción; que si no, siempre se nos sigue cargando esa responsabilidad a las mujeres. Sólo digo que los hombres también tienen que ser consecuentes de sus actos, y que en esta vida no todo se arregla con un par de billetitos de 50€.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  5. Ileana, maginifca disertación. Como han escrito las anteriores compañeras, lo has dicho todo. Solo quiero añadir que aqui se evidencia el desvio que ha tomado el llamado feminismo: queremos ser libres, queremos parecernos a los hombres, pero no buscamos nuestra verdadera esencia, a la diosa que fuimos hace milenios, a esa naturaleza femenina (no feminista) que existe dentro de cada una de nosotras... el machismo y el feminismo viven dentro de expresiones como "ya basta de que se siga infringiendo a la mujer de tantos sacrificos" o "ya basta de tantas exigencias a la mujer"... si no vemos a nuestra naturaleza como un goce, lamentablemente no estamos haciendo nada. Vivo la lactancia todos los dias, la disfruto, confieso que no fue facil el inicio pero aqui estoy casi 7 meses y sigo adelante a pesar de los prejuicios. Es lo mejor para mi bebe, y para mi tambien.

    ResponderEliminar
  6. Como siempre tu claridad y profundidad son contundentes.

    Agradezco tus posturas conciliadoras y pluralistas, porque una cosas es defender las ideas propias y otra muy distinta es atacar las posturas ajenas, como lo ha hecho esta señora Beatríz.

    ResponderEliminar
  7. @Misteriosa: cuando me refiero a "opcionales" me refiero a la posibilidad legal de que sea uno u otro miembro de la pareja el que disfrute el permiso. Unos permisos mínimos para cada uno, y el resto que cada pareja decida cómo los quiere usar.
    Abrazos a todas!

    ResponderEliminar
  8. Verás, hace poco leía un post sobre feministas que se maquillan, aun sabiendo lo que significa el maquillaje y los requerimientos sociales que exigen a la mujer ser bella, este post decía asi: "ya es lo suficientemente difícil el verse forzada a tomar una decisión sin sentirse además castigada por hacerlo. Lo creamos o no, hay un montón de gente a la que realmente LES GUSTA lo que la sociedad les dice que tienen que hacer. No puedes socializar a alguien para que le guste algo y luego condenarlo al ostracismo porque le gusta. Yo SE que la industria de la cosmética y los medios de comunicación me hicieron pensar que necesito máscara.¡Soy feminista pero ahora me encanta! Me gusta por mí misma. Puedo pasar sin ella pero me gusta su aspecto."
    Creo que esto es perfectamente aplicable a las mujeres insertas en el patriarcado: se las (nos) ha educado para ser eficaces, frías, intelectuales, productivas, independientes en todos los sentidos. Muchas sin embargo, incluso dándose cuenta de esto, ahora se sienten como pez en el agua en este sistema y LES GUSTA.
    Y no hay caso, aunque te desgañites la contestación será la misma: es que a mi me gusta. Lo preocupante y lo que le quita mérito a su análisis es que esta mujer no se dé cuenta de que ha sido socializada para que le guste.
    Ah, y yo sí soy religiosa y dentro de mi denominación al menos, las que pensamos y actuamos como yo somos a menudo consideradas rebeldes y libertarias al borde del paganismo pero me da igual. El fundamentalismo es sobre todo, la defensa acrítica de cualquier postura, cualquiera, sobre Dios, sobre el biberón o sobre el Barça. Esta señora ha escrito un par de artículos tan fundamentalistas como los que hubiera podido escribir la más rancia priora de un convento de dominicas.

    ResponderEliminar
  9. Gracias por cada palabra que pones y compartes al respecto de estos temas, Ileana. Saludos y apoyo, te leemos en Estados Unidos.

    ResponderEliminar
  10. ¡Vaya Ileana!
    Con las feministas hemos vuelto a topar :) Resulta muy paradójico cómo los patrones de comportamiento de muchas de estas mujeres, aprendidos en su infancia desde el machismo más acérrimo, se revelan desde el inconsciente y se cuelan en sus ideas como paradigma del feminismo cuando resulta ¡¡que va en contra de toda naturaleza femenina!! Al parecer, no han progresado tanto :)
    Me pregunto el porqué ese rechazo tan visceral a dar de mamar, a que su bebé se alimente directamente de sus tetas...dice que le aburre ¡¡qué interesante reacción!!
    Besos y ¡¡felicidades!! :)

    ResponderEliminar
  11. Ileana, comparto tu artículo con tu permiso. Es genial. Un abrazo!

    ResponderEliminar
  12. Un matiz. Escribir un artículo titulado En contra de la Lactancia es como escribir un artículo en contra de La homosexualidad. para al final argumentar que uno está en contra porque se es hetero. Se puede optar por no lactar sin estar en contra de la lactancia. Estar en contra de algo (que además pertenece a la esfera privada e íntima de las personas y que tiene su origen en la fisiología del cuerpo) sí que es propio de instituciones religiosas y de imposiciones ideológicas.
    Abrazo.

    ResponderEliminar
  13. Secundo lo dicho por Misteriosa.

    Me hace mucha gracia , las que criticaís a las feministas.El feminismo es un movimiento social heterogéneo.¿Hay que recordar lo que ha conseguido el feminismo?

    ¿Qué puede mejorar ?Pues SI.

    Kuxille

    ResponderEliminar
  14. muy interesante tu artìculo, solo añadir una reflexiòn mas; por q
    ué si no estân a favor de dar el pecho hacen uso del permiso de lactamcia? seguro que si se aprobaran los 6 meses de baja, las qe tanto lo critican ahora, también lo cogerìan. Enhorabuena por tu labor, saludos.

    ResponderEliminar
  15. Yo he comentado en el blog de María Berrozpe, porque ha compartido tu entrada, pero te comento también porque lo has dicho fenomenal.

    No se critica a las feministas. Se critica a las feministas chapadas a la antigua. Que también las hay. A mí lo que me parece es que a Beatriz Gimeno lo que le gusta es que le den la razón. En lugar de analizar lo que a ella le pasó y por qué, pretende que todo el mundo acepte su palabra y la “respete”, sin llevarle la contraria y sin decir nada en otro sentido para no ofenderla. Huele a chamusquina.

    A mí me parece una pavada que tengamos que recurrir a argumentos científicos en favor o no de la LM o el biberón. Es mucho más simple que eso. Uso mis brazos porque los tengo, no porque nadie me recomiende usarlos por sus beneficios científicamente probados. Son mis herramientas naturales y como los tengo, los uso. Las tetas igual. Sé para qué sirven y cómo usarlas para dar de mamar a mi hijo. Pues lo hago. A mí no me resulta desagradable ni me da asco nada de mi cuerpo. Precisamente esta normalización de una función humana es lo que le quita sentido al biberón o al chupete. Totalmente alejado de los “talibanismos” o “misticismos” de los que se acusa a las madres que amamantan. Vaya tela, ahora los que van en silla de ruedas nos acusarán a los que caminamos con nuestras piernas de ser unos “talibanes del movimiento”. Cosa más ridícula...

    La mayoría de las que defienden el biberón han llegado a él por falta de información o apoyo social, familiar o profesional. Eso no es ser malas madres, es el producto de un determinado contexto contra el que es muy complejo luchar. Aunque se puede. Pero por algún curioso motivo que no comprendo, en lugar de analizar ese por qué, de buscar respuestas y confiar en sí mismas, de impulsar un cambio, se sienten culpables, atacadas, reaccionan con agresividad y niegan la verdad. Yo, no las entiendo. Y eso no tiene nada que ver con el respeto o considerarlas malas madres. Igual que tampoco entiendo a una persona que niega estar enfermo y al final se muere sin tratamiento, por miedo a que el médico le confirme un cáncer que en efecto padecía.

    María

    ResponderEliminar
  16. Una entrada muy interesante. Por ello, y con tu permiso, voy a incluirlo en nuestro blog (www.bebesymas.com). Muchas gracias

    ResponderEliminar
  17. María.

    No soy madre.Soy muy joven aún estoy en la uni.Creo que mi punto de vista es objetivo al no tener hijos.Lo que veo es que tanto unas como otras quieren llevar la razón y que ambas

    se sienten culpables, atacadas, reaccionan con agresividad y niegan la verdad.

    Al menos esa es mi impresión , que todas las madres estaís muy presionadas en ser LA MADRE PERFECTA.

    KUXILLE

    ResponderEliminar
  18. En respuesta a la anonima anterior,
    Amiga, yo tampoco tengo hijos, ni pienso tenerlos, porque creo que no podria proporcionarles una vida feliz y plena como a mi me gustaria.
    Pero no por eso voy a justificar la discriminacion tan brutal que hay hacia las madres, y el estado de soledad en que estan...

    ResponderEliminar
  19. Y la verdad es que aunque no sea madre, las amo, me caen bien, me parecen seres espirituales,

    ResponderEliminar
  20. Muy buena entrada. felicidades. Creo que estas visiones antiteta que pretenden ser feministas no nos hacen ningún bien. Ya lo has dicho todo....sólo queria felicitarte.

    ResponderEliminar
  21. Como siempre, totalmente de acuerdo contigo, Ileana. Te envío un link que puede ser de tu interés. Es un texto de Russell sobre la innecesidad de estas largas jornadas laborales que aún mantenemos. Un abrazo. http://www.temakel.com/texfilrussell.htm

    ResponderEliminar
  22. Kuxille, nada más lejos de mi intención que ser la madre perfecta. Eso no existe. Ahí ya estás totalmente equivocada. Yo quiero ser madre y eso incluye hacer las cosas normales que la naturaleza ha previsto para mí. El no tener hijos no te convierte en objetiva, por cierto. Al dar una opinión eres tan subjetiva como todas las demás, porque esto no es una investigación científica, sino un foro de opinión. Afortunadamente!

    Tampoco me siento culpable. Ni quiero llevar la razón, solamente expreso mis sentimientos y opiniones. Si alguien me dice que tengo razón muy bien, y si no, vale también. Porque yo no insulto ni descalifico ni me justifico, que es lo que hacen las que se sienten culpables. Conoces el dicho "excusatio non petita, accusatio manifesta"? Pues eso: saltar como una furia contra la lactancia usando palabras duras como "fundamentalistas" o "talibanas de la teta" es indicativo de algo hay detrás. Que bastante crudo lo tenemos las que damos teta, luchando contra todo un sistema que no nos comprende ni nos acepta.

    Lo que afirmo es que el feminismo de Beatriz Gimeno, el feminismo de "dejemos a nuestros hijos y demos biberón" pertenece a otra época. Una de mis amigas me confesó una vez que ella se había sentido abandonada durante toda su infancia. No tiene problemas psicológicos, es una mujer normal, pero es sincera y dice que su padre y su madre estaban tan centrados en sus carreras que ella pasaba muchísimo tiempo sola o a cargo de familiares o en la guardería. Que le hubiera gustado que se hubiesen turnado para tener al menos a uno de los dos en casa con ella, le da igual que hubiese sido papá o mamá. Solo quería tener a alguien a su lado. Vaya. Por eso ahora ella, que trabaja, y su marido, se han organizado en equipo para atender al hijo que tienen en común en lugar de dejarlo en manos de guarderías o similares. Y es dificilísimo. A ella, como a mí, le gustaría que la sociedad cambiara para permitir a los padres ser padres. Para que su hijo no pase por la soledad que ella sí padeció.

    Por eso ahora muchas mujeres reniegan del feminismo, que siempre me había sorprendido, y no estoy hablando de mujeres sumisas tradicionales, sino de mujeres con sus estudios, sus carreras profesionales y su objetivo en la vida. Ahora entiendo por qué: las mujeres que tenemos edad de ser hijas de Beatriz Gimeno no vivimos en el mismo contexto que vivió ella su maternidad. Nuestras necesidades son diferentes porque el contexto ha variado y no nos sentimos representadas por sus ideas. En lugar de evolucionar a las nuevas necesidades, mujeres como ella se quedan estancadas en un concepto que ya no sirve. Flaco favor le hacen al feminismo, la verdad. Flaco favor le hacen a la maternidad. Que no tiene que ver con la perfección, ni con la objetividad, ni con tener la razón, ni con las pruebas científicas, sino con criar hijos.

    Esto de "no nos vamos a enfrentar" a mí tampoco me vale: hay que enfrentarse, con opiniones y aduciendo razones emocionales, porque es necesario someter al feminismo a una crisis para poder evolucionar. EVOLUCIONAR. Que es mejorar.

    María.

    ResponderEliminar
  23. Las madres son personas.Cada persona es distinta , no son seres espirituales sino terrenales con sus cosas buenas y malas.

    Tampoco yo voy a justificar su discriminación.

    Pienso que un feminismo es inerte sin madres.Pero para analizar la discriminación pienso que tenemos que analizar más allá de la victimzación.Hay que ir más allá del "que malos son los empresarios que discriminan a las madres "y del "las madres son seres celestiales , puros, fusionados con sus bebés".

    La sociedad no es más que un producto de la economía.

    Hay que conseguir una sociedad en que los bebés reciban la mejor alimentación posible , las madres no sean discriminadas laboralmente y/o dependientes económicamente del padre y que los padres no les discrimine en el trato con sus hijos e hijas.

    Kuxille

    ResponderEliminar
  24. Yo no digo que quieras ser la madre perfecta.Digo que existe la presión de tener que ser la madre perfecta.Por ejemplo a Beatriz en la web la han llamado mala madre por no dar de mamar y a otras las llaman talibanas.El caso es meterse en la vida de las demñas.

    Si , tienes razón , no se como, pero el feminismo tiene que evolucionar.

    Por cierto tener una madre sin trabajo remunerado tampoco implica que no te sientas sola.
    Kuxille

    ResponderEliminar
  25. Ileana, no puedo mas que aplaudirte.. siempre me asombra como hablas sin tapujos desde el absoluto respeto. Creo que algunos de tus argumentos pueden sernos de mucha utilidad en CRY. Con tu permiso comparto.

    Un beso enorme!

    ResponderEliminar
  26. Sólo diré que estar en contra de la lactancia materna me parece tan absurdo como estar en contra de hacer pis o defecar...

    SIMPLEMENTE, es absurdo...

    No se puede estar en contra de un acto fisiológico, te podrá gustar más o menos,y en todo caso.

    Creo que esta señora demuestra una falta de información salvaje, acerca de la necesidad tan imperiosa que tiene la mujer del siglo XXI, de recuperar parte de la madre que fue en el siglo XX, por su bebé, por ella, por la familia, y por la sociedad en su conjunto.

    Esta señora no sabe lo que es la feminidad, ni el feminismo, y me preocupa que pueda influir con sus erróneas ideas a mujeres poco formadas e informadas, teniendo acceso a realizar publicaciones como la que comentamos.

    Simplemente escandaloso, si esta persona dice defender los derechos de algún colectivo, desde luego que se limite a ellos y no tire piedras contra los tejados de las que defendemos otros.

    Esto no es feminismo exarcerbado, esto es sencillamente lamentabe...

    Un abrazo;
    Adri

    ResponderEliminar
  27. Hola Ileana, es un honor, un gran placer contar con mujeres en este mundo como tú, que saben decir lo que sentimos muchas muchas mujeres, con tanta coherencia, respeto, amor por lo que haces, con tanta sinceridad, y miles de valoraciones positivas que haría sin parar porque leer tus artículos son un lujo supongo que para muchas mujeres como yo. Gracias por abrir esta puerta hacia la comprensión de la realidad de la maternidad tal y como es, sin falacias, desde tu propia experiencia de ser madre en este sistema dominador y lleno de mentiras. No hay nada como revisarse a una misma y descubrir de dónde venimos...conocer hacia dónde íbamos y a dónde queremos ir. Soy madre de un hijo y una hija, doy teta y deseo darla hasta que mi hija quiera, colecho con ambos y mi pareja y tratamos de mejorar cada día hacia la conciencia de ser dos madres. Me encanta leerte y te doy mil gracias por el esfuerzo que te tomas en brindarnos a todas y todos tu sabiduría.

    ResponderEliminar
  28. Por cierto me olvidé decirte que siempre que puedo enlazo tus artículos en el grupo de facebook "No estivill duerme conmigo" o en mi blog mibebeconmigo.blogspot.com, aunque lo estoy remodelando, lo que ocurre es que no encuentro casi tiempo para nada, mi niña tiene ya un añito y al estar todo el día en la teta pues escribir es casi iposible pero bueno......lo seguiré intentando. Te aplaudo de nuevo

    ResponderEliminar
  29. la maleta de mi madre8 de noviembre de 2011, 23:22

    por cierto sobre los contaminantes de la leche materna...¿q pasa q las vacas de las q obtenemos la leche de formula comen alimentos ecologicos , no toman medicamentos para prevenir infecciones y no estan expuestas a los contaminantes ambientales?
    enhorabuena por el articulo me encanta .

    ResponderEliminar
  30. Gracias, AndreaSF, por tus hermosas palabras, disculpa que no te respondiera en su momento. Gracias por pasar por aquí, y ¡bienvenida a la tribu!

    Muy cierto "la maleta de mi madre" lo de que la leche de madre trasmite contaminantes al niño es el argumento más bajo que se le puede decir a una madre. ¿Y la leche de lata, de vacas criadas unas encimas de otras, hasta el potorrí de antibióticos, y encima luego pasa por la industria y se mete en una lata? Es el colmo del culto a la industria y de la desvalorización de la madre.

    Gracias a todas por vuestra compañía!

    Abrazos!

    ResponderEliminar
  31. Ileana, qué entrada más buena y completa. Felicidades por expresarlo tan estupendamente. Sólo quiero añadir que un extenso currículum no dota de argumentos per se, y que uno comparativamente escaso, tal como calificas al tuyo, no te quita razón cuando se trata de cosas tan obvias como que la teta es para dar de mamar y que la leche materna es el alimento previsto por defecto.

    Rectificar no es algo que pueda hacer todo el mundo, tampoco el ver lo que nos ponen delante de nuestras narices con claridad meridiana. Comunicarse requiere como mínimo dos partes dispuestas a escucharse, algo que desafortunadamente no ha ocurrido en el debate a raíz del artículo de Beatriz Gimeno.

    Con tu permiso, me gustaría enlazar tu post en mi blog.

    ResponderEliminar