8 de agosto de 2012

Por qué el método Estivill tiene adeptos

Por Ileana Medina Hernández


"He experimentado de todo, y aseguro que nada es mejor 
que estar en los brazos de alguien que amas". 

John Lennon


Estivill lanza nueva edición de su famoso librito-manual y hace declaraciones tan estúpidas como esta: "los fetos ya duermen solos en la tripa de la madre", lo cual no sólo es una frase muy fea, sino que es lógica y físicamente imposible: nunca un bebé está más acompañado que cuando está en el útero de su madre, de hecho todas las mitologías aluden a la vida intrauterina como "el paraíso perdido".

Por otro lado si ya los niños nacen sabiendo dormir (lo que es cierto, dormir acompañados) ¿para qué harían falta entonces métodos como el suyo? Los trucos retóricos que este hombre inventa para intentar sustentar lo insustentable, si no fuera por lo peligrosos que son, darían risa.

"No he visto nunca a ninguna madre embarazada que tenga que mover la barriga arriba y abajo para que el niño se duerma", como si los movimientos de la madre no fueran permanentes para el bebé intrauterino.  Puede ser muy peligrosa cuando la ciencia se desvincula de toda emoción y matiz humano, y esto es lo que hace este hombre con rostro de máscara.

Lo peor no es que un tipo como Estivill utilice su titulación y supuesto prestigio como pediatra y neurofisiólogo para firmar y vender libros como este, sino que estas ideologías encuentren seguidores, se vendan y triunfen entre un sector importante de la sociedad.

La pregunta clave no es entonces por qué Estivill, un tipo seco y sin escrúpulos como los que abundan en nuestros ministerios, dice lo que dice (aunque también tengo mi hipótesis), sino por qué tiene adeptos, por qué encuentra caldo de cultivo entre muchas familias.

Como él tiene espacios en los grandes medios de comunicación, en las grandes librerías y hasta en los aeropuertos, las voces humildes de los blogs son hoy más necesarias que nunca para contrarrestar la fuerza de tanta desinformación.

Voy a intentar desglosar las hipótesis en varios factores, aunque todos están interrelacionados entre sí.

1.-La ignorancia (y el desprecio) sobre nuestra condición mamífera y salvaje

Sueño feliz
(foto cedida por una lectora)
La evidencia de que el ser humano es un primate, un mamífero, es algo que -ahora parece asombroso- se ha negado sistemáticamente durante milenios de civilización.

Desde la cosmogonía bíblica pero también desde la científica- racional, se ha hecho hincapié en aquello que nos separa de la naturaleza y del resto del reino animal, del continuum de la vida. Una supuesta "superioridad" que hoy parece pretenciosa y absurda, además de totalmente infundada.

Se ha querido ver en la cultura, la razón, la mente, el intelecto, la memoria, el neocórtex... una ruptura con las leyes naturales, un abismo infranqueable, un eslabón faltante, un salto al vacío que se traduce también en otras separaciones características del pensamiento y la acción humanos hasta hoy: la separación mente/cuerpo, el pensamiento binario, el patriarcado, la guerra y la dominación de unos seres humanos sobre otros.

Sin embargo, hoy estamos en disposición de saber, y la propia ciencia es cada vez más clara al respecto, que es mucho más lo que nos une que lo que nos separa del resto del reino animal (hasta el 98% de genes compartidos); que la ruptura con la naturaleza que se produjo en los albores de nuestra civilización está poniendo en peligro la vida en todo el planeta; y que hay aspectos evolutivos, neurofisiológicos, bioquímicos, hormonales y psicológicos que nos preparan para amar y vivir en armonía unos con otros y con el resto del reino natural.

Abrazar el continuum de la vida nos hace mejores,  y nos permite salvarnos y salvar la vida en la Tierra.

Los cachorros humanos, como el resto de cachorros mamíferos, necesitan mamar y dormir en manada cuando son pequeños: sentirse protegidos, acompañados y sostenidos por su manada durante los primeros meses y años de vida. De hecho ha sido así durante miles o millones de años. Solo desde hace unas pocas décadas en Occidente se ha creído que los bebés y niños han de dormir solos. Es un sesgo cultural de escasa historia y escasa extensión geográfica.

Nacemos igual de desamparados que lo hemos hecho durante millones de años de evolución y cada bebé que nace espera estar donde mismo han estado todos sus antecesores: ser alimentado a la teta y permanecer en el regazo de la madre. El humano aún más, ya que debido a su gran cerebro, nace inmaduro.

Los bebés y niños se despiertan de noche porque necesitan cerciorarse de que las personas que les cuidan y les quieren están cerca. Es un mecanismo de supervivencia, no un trastorno.

Hay algo que a menudo olvidamos: "la noche es la mitad de la vida", dijo Goethe. Y la forma en que vivimos esa mitad de la vida, importa y mucho. Cuando somos bebés y niños pequeños, y nuestro cerebro y sistema emocional está en formación, importa mucho más, porque de esa seguridad primaria, dependerá todo el futuro de nuestras noches.

A la mayoría de los adultos nos gusta dormir acompañados. ¡A los niños con más razón!

 2.- La "vida de pareja"

Cada vez que se trata un tema de estos en algún blog  o periódico on-line de gran lectura, siempre hay algún comentario de lectores (ay, los comentarios de lectores de periódicos generalistas, qué buen material sociológico para estudiar a la humanidad) que se pregunta: ¿y qué pasa con las relaciones de pareja si el niño duerme con los padres? 

Otro médicosaurio de la misma basca que Estivill dice cosas como estas:

"Hay casos en que es tan descarada la introducción del niño en la propia cama marital, porque ambos progenitores (o uno de ellos) desean fervientemente que el hijo duerma en ella. ¿Cómo interpretar esta decisión? Ya lo he dejado escrito en varios de mis libros (especialmente en el último, Tenemos que educar, en el que dedico un amplio capítulo a la educación del sueño infantil) y lo vuelvo a decir aquí: es un claro pretexto para evitar el cumplimiento de las relaciones sexuales. Y voy aún más lejos, porque así me lo demuestra la experiencia: puede ser un signo de que el matrimonio está en vías de ruptura." (Dr. Castells, Paulino: No en la cama de los papás, la negrita es mía).

Vaya argumento "científico" para desaconsejar que los niños duerman con los padres.

Es evidente que detrás de la defensa de que el niño se vaya a dormir solo a una habitación, en muchas actitudes pro-Estivill y también anti-teta,   lo que transparenta en el fondo es la idea de que la mujer-madre no puede dedicarse al bebé (amamantarlo, dormir con él), porque deja de dedicarse al marido.   O sea, el trasfondo inconsciente que hay detrás es el de una competencia entre el bebé y el padre, que divide a la mujer que debe "cumplir",  "prestar sus servicios" (su cuerpo) a uno o a otro.

En patriarcas desfasados, esto no me extraña. Pero lo curioso es que se cuela también en algunos discursos pretendidamente feministas, que ven "esclavitud" en la dedicación de la madre a los niños, pero "liberación" en la voluntad de "conservar la pareja", al precio de ajustarnos a sus deseos y expectativas. 

Una frase analizada  por Jesusa Ricoy en este artículo, es muy elocuente al respecto. Gloria H, psicóloga y hasta experta en temas de "espiritualidad", lanza en una columna de El País (colombiano) algo como esto: "¿Han escuchado acaso el dolor de esa mujer madre cuando dice que su marido ya no la busca porque ‘huele a leche’? ¿Para ese chiquito lo más importante será ‘haber sido alimentado por mamá’ pagando el precio de que sus padres se distancien? ¿Han trabajado su sentimiento de culpa porque debe irse a trabajar y el pediatra de su hijo la regaña pues no le da suficiente pecho? ¿O se queda en casa por alimentar y que ‘fluyan’ los problemas económicos? Tener un hijo no puede convertirse en una esclavitud donde la cultura patriarcal la ‘obliga’ a olvidarse de sí misma para que su hijo ‘la use’ cada que se le antoje. La lactancia impuesta es, psicológicamente, uno de los factores que más rechazo causa porque la maternidad vuelve a ser la cadena con la que se ‘detiene’ el mundo femenino. ¡Un hijo no puede ‘secuestrar’ a su madre a través de la lactancia!"

Cuando en un discurso aparentemente feminista, y pretendidamente "transpersonal" o  "espiritual" se dicen cosas como estas, apaga y vámonos. Así que si sufres cuando el macho te rechaza porque "hueles a leche", eres una mujer liberada. Si das la teta, estás "secuestrada" por tu hijo. 

Detrás de esto también subyace también la persistente visión (¿cristiana?) de la maternidad como "sacrificio": si la maternidad se viera -y se viviera- como un placer (tal como hoy vemos las relaciones sexuales coitales, que hasta hace muy poco tiempo también fueron consideradas un "servicio" al macho), la maternidad como una fase más de la sexualidad femenina, una etapa regulada por las mismas hormonas de la sexualidad (oxitocina, prolactina, neurotransmisores del placer...), tal vez nadie se cuestionaría su interferencia con la libertad individual. 

Acompañar a nuestros hijos a dormir es un placer cuando el padre así mismo está dispuesto a acompañar a sus cachorros. Como he dicho en otras partes, se necesita de un padre menos machista, más sostenedor y participativo en la crianza, más generoso, para dar la teta a demanda, para practicar el colecho y para criar con apego, que para criar con biberones y enviar a los bebés a otra habitación.

(Por cierto, la sexualidad coital puede coexistir sin problemas con la lactancia y el colecho, si ambos miembros de la pareja así lo desean. Para tips prácticos, leer aquí). 

3.- Las sombras del incesto y el crimen

Otro aspecto inconsciente que pudiera influir en el temor a compartir cama o habitación con los niños, es el tema del incesto.

Muchísimas personas (se habla de uno de cada cinco, uno de cada tres...) han sido abusadas sexualmente en su infancia, por adultos de su propia familia en la gran mayoría de los casos. Algunos lo olvidan si ocurrió cuando eran muy pequeños, pero la experiencia emocional permanece en su subconsciente, en sus miedos y en sus fobias.

No me extrañaría nada que detrás de esa fobia a que los niños duerman con sus padres haya antecedentes de abusos sexuales en la propia infancia.

Hay que aclarar que el colecho es una opción segura cuando es practicada por padres y  madres sanos, conscientes y maduros. Tal como explica el científico James McKenna: "para poder definir un entorno físico y social de sueño compartido como seguro, hace falta la implicación de una persona activa y motivada que ha escogido practicarlo específicamente para cuidar, nutrir y estar próxima a la criatura, con el fin de cuidarla o de protegerla."

El colecho no está estadísticamente relacionado con muertes por asfixia ni con muertes súbitas, y es muy posible que a lo largo de la historia haya ocurrido justo lo contrario: que se haya utilizado la coartada de la muerte accidental por asfixia, para encubrir infanticidios premeditados.

En su premiado libro Las Semillas de la Violencia, el psiquiatra Luis Rojas Marcos cita un estudio indicando que, en el siglo XIX, hasta un tercio de los niños eran abandonados o asesinados por sus propios padres en Europa. MacKenna también explica que "el miedo exagerado de asfixiar al bebé durmiendo con él, pudiera estar, en parte, unido a la historia de la cultura occidental. Durante los últimos 500 años, numerosas madres muy pobres de París, Bruselas, Munich, Londres (por no citar más que algunas ciudades) reconocían en confesión a los sacerdotes católicos, que habían matado a su bebé, tumbándose encima de él, con el fin de limitar el número de hijos/as. Los sacerdotes reaccionaron con la excomunión, con sanciones y prisión, y también prohibiendo que la criatura durmiera en la cama de la madre y del padre."

4.-  La falta de conciliación

Otro argumento habitualmente esgrimido por muchas personas es "que necesito dormir porque mañana tengo que trabajar". Los niños se despiertan naturalmente de noche, y las madres y los padres necesitamos descansar para trabajar al día siguiente.

Bien, parece un argumento incontestable. Muchas parejas encontramos que logramos dormir bien también acompañadas por los niños, los niños al sentirse acompañados se despiertan menos, o si se despiertan se vuelven a dormir con solo sentir el calor corporal de los progenitores al lado, muchas veces incluso maman y ni nos enteramos.

Otra solución podría pasar también por aumentar la comprensión social sobre los requerimientos de la maternidad y la paternidad, y priorizar la crianza de los niños sobre el rendimiento laboral. No somos seres unidimensionales que debemos supeditar todo al trabajo. La crianza amorosa de los niños podría ser una prioridad para la sociedad ¿o suena extremadamente utópico?

Podríamos empezar a ver como algo lógico y natural padres que un día lleguen tarde porque sus hijos han tenido una mala noche, que llevemos con nosotros los niños al trabajo, que podamos flexibilizar los horarios, trabajar por resultados y no por horarios, erradicar el presencialismo, aumentar las bajas maternales y paternales... Quizás descubramos que así somos más productivos y sobre todo más felices, y no al revés.

Podríamos también empezar a medir el bienestar por la felicidad de todos y no por la productividad, podríamos empezar a visibilizar la vida privada, las noches, las crianzas y las tetadas... como algo importante y prioritario, y hacernos por fin más humanos.

5.- La riqueza material: la habitación propia, los cacharros, el consumo.

A lo largo de la evolución, la prehistoria y la historia humanas, nunca ha habido una habitación para cada niño. Si compartir habitación hubiera sido un impedimento para las relaciones sexuales de la pareja, o un problema psicológico para los niños, ya nos hubiéramos extinguido.

La moda de decorar una habitación expresamente para el bebé es exclusiva de las clases medias y altas de Occidente. Pero los bebés no saben que ahí estarán bien y seguros, se sienten solos, tienen miedo, sufren y esperan estar donde siempre estuvieron, en el calor y el regazo de los humanos que le gestaron.

Las clases altas habitualmente han delegado la crianza en criadas, nodrizas y  cuidadoras, muchas de las cuales ellas mismas -las más amorosas- dormían con los niños. Cuando la clase media accedió a algunas de las posibilidades que antes eran solo privativas de las clases altas (las cuales se consideran signos de status social), hemos querido copiar todo lo que ellas hacían. Incluido el modelo de crianza desapegada y subrogada. Nos autoengañamos diciendo que criar así es "ventajoso para los bebés y niños", cuando realmente es ventajoso para que la vida de los adultos no se cambie ni altere con la crianza. Disfrazamos así el egoísmo de altruismo.

Como es lógico, la sociedad de consumo fomenta continuamente la compra/venta de artefactos que sustituyen la presencia m(p)aternal: habitaciones individuales, cunas, ositos de peluche, luces y juguetes móviles y musicales, baños y cremas relajantes, chupetes, golosinas, televisión, etc... Las madres y padres, exhaustos, en nuestros límites de disponibilidad física y emocional, caemos fácilmente en el uso y abuso de ellos. Pero justo ahí comienza y se reproduce la deshumanización y la desconexión emocional: sustituyendo el abrazo materno, el contacto físico y el calor corporal, los cuentos y las canciones, la mirada y la atención personal, por sucedáneos de plástico.  Haciéndole creer al niño que sus deseos y necesidades no son legítimos ni tienen valor. Ignorando su llanto y sus demandas. Dándole "razones" para que deje de sentir.

6.- La desconexión con nuestra propia infancia

Conozco parejas muy 'progres', muy solidarias, muy ecológicas y en general muy buenas personas, que han estivillizado a sus propios hijos. Totalmente inconscientes de que la primera ética, la primera solidaridad y la primera ecología es la ecología de los cachorros mamíferos humanos: la del amor, la empatía y la compañía.

La frase de John Lennon que encabeza este artículo seguro que sería suscrita por casi todo el mundo, sin embargo no la aplicamos a los niños.

Muchísima gente avanzada en temas de psicología, espiritualidad, ecología, feminismo, etc... sigue sin embargo pensando que los niños tienen que estar solos. ¿Por qué persiste aún ese último tabú? ¿Será acaso porque es la piedra filosofal que sostiene todo el tinglado social?

¿O porque para verlo tendríamos que recorrer el camino que nos lleva hasta nuestra propia infancia? A dejar de creer que lo que nuestros padres hicieron con nosotros "fue lo mejor", a reconocernos en el niño que fuimos, a salirnos del discurso que aprendimos como correcto y volvernos a rehacer? Como dice Carlos González, quizás nunca hemos sido padres, pero todos hemos sido niños.

¿En qué momento se metió en nuestra cabeza cosas como que "un cachete a tiempo viene bien", "tienen que ser indepedientes desde la cuna", "es por tu propio bien", etc.? ¿En qué momento perdimos la capacidad de ponernos en el lugar de los niños? Cuando se silenciaron los deseos y los sentimientos de la niña o el niño que fuimos, y en su lugar se suplantó el discurso de los adultos que nos rodearon.

Comprendo y empatizo pues con todas las familias que aplican el método Estivill. Igual que a mí, nos falta aún mucho camino emocional por recorrer. Lo que no acepto jamás es que dicho método se venda como científico ni se sustente por las autoridades (sanitarias, pedagógicas, legales, profesionales...) que deberían proteger a la salud y a la infancia.

58 comentarios:

  1. Comparto contigo la opinión que detras de la hostilidad hacia el colecho, que viene de lejos, hay el temor a los abusos y al incesto.

    Estuve un tiempo fuera, en una archipielago de Chile y allí repartían colchones en las islas más perdidas para evitar el colecho, pensando que así evitaban los abusos que se producían en el seno de la família ...que ciertamente era muy elevado en esas zonas, pero que, claro, no eran causados porque las familias durimeran juntas, sinó probablemente la desestructuración social y, por lo tanto, emocional.

    Abrazo.

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  2. Ileana, eres fantastica en cada articulo que escribes por lo que puedo intuir lo gran persona y madre que eres....yo doy fe de que el colecho es lo mejor que he podido hacer en la crianza de mi hijo, todos los absurdos argumentos utilizados para que no se practique estan desmontados con mi propia experiencia...mi hijo y yo dormimos en la cama matrimonial y su papa en otra cama en otra habitacion xq la cama es de 1,35 y papa ronca...dormimos.fenomenal, mi hijo si se despierta solo con tocarme y saber que estoy ahi vuelve a dormir, nos abrazamos, nos besamos y es el mejor momento de todo el dia....y con papa los encuentros sexuales aumentaron, al contrario de lo que la.gente se piensa, las visitas a la habitacion de papa son mas frecuentes y placenteras que cuando eramos pareja sin hijos y dormiamos en la misma cama....enhorabuena por tu blog porque es fantastico...comparto casi todo lo que en el e pones. Un beso!

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  3. ¡Con que ganas he pillado este pst tuyo Ileana!!!!!!! COn tu permiso lo enlazo a mi blog y lo comparto en FB.

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  4. Muy interesante Ileana. Esa desconexión con nuestra esencia mamífera, ese "ser superiores", hace mucho daño a las cosas más sencillas y bellas de la vida. No queremos "rebajarnos" a ser como los (demás) animales, y además en esta sociedad occidental luchamos y luchamos continuamente por ser más que los demás, es decir, por tener más (dinero, posesiones...). Para eso hace falta trabajar mucho, ganar mucho dinero, comprar cosas con las que podamos presumir, con las que entrar dentro del círculo al que parece que tenemos que pertenecer porque si no seremos unos marginados sociales. La crianza, la teta, EL AMOR (con o sin hijos), no entiende de esto. Y nosotros matamos cada día lo más hermoso que tenemos por cumplir las normas de esta sociedad enferma. Gracias por tus artículos!

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  5. Para quitarse el sombrero, Ileana. Me ha encantado. Un gran abrazo.

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  6. cada uno sigue el metodo que quiere no? yo ni le doy teta a mis hijos y si quehago parte del metodo estivill y no por eso hay que criticar a nadie..

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    1. claro!pero si te molestan no haberlos tenido, se es madre 24 h y sus necesidades no tienen horarios

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    2. El sufrimiento que produce el metodo estivill sí que es criticable, y por lo tanto también es criticable quien lo pone en práctica. Cómo se hace parte del método? No lo tendrás muy claro cuando sólo haces "parte".

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    3. Joder.. y después es la misma gente que se queja de esta "nueva generación" insensible y carente de empatía....

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  7. Ile, brillante como siempre, un beso

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  8. Me ha encantado. Se puede o no practicar el colecho o la lactancia prolongada, pero no hay duda de que quedan muchos tabús que romper con estos temas.

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  9. Creo q en algun momento muchos adultos estivillizados van a demandar a Estivill

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  10. Porque cuando se habla de hechos demostrables sobre los efectos negativos del método, los que lo han aplicado, por desinformación o por interés personal, se sienten tan agredidos? Será porque en el fondo ahora leen lo que no leyeron antes de aplicarlo?

    Si tan "peligroso" es que los niños sientan "dependencia" en la primera infancia hacia los padres, si son tiranos a los que hay que mantener a raya porque si no te toman el pelo, si la vida sexual de los padres hay que defenderla porque con los hijos se ve resentida... porque tuvieron hijos?

    Muchas veces, siento que hay resentimiento hacia los niños en cuanto al dormir, al cariño que necesitan, a nuestras responsabilidades como padres adquiridas al convertirnos en ello... No será que no pensamos en que consistía realmente la vida con hijos y nos abruma tantos cambios y adaptaciones a nuestra nueva vida, que no queremos dejar la anterior? No será que se siente la paternidad como una carga y no como un proyecto maravilloso de crear personas??

    Que se enumeren los efectos negativos del método no es un ataque a nadie. Uno puede aplicar el método sin informarse, y otros informarse y aplicarlo de igual forma por conveniencia. En ambas posturas, uno debe ser firme y saber el porque hace lo que hace, sin tener que sentirse víctima o con la necesidad de atacar a las personas que dan información. Los que no lo aplicamos no tendríamos que justificarnos constantemente, y mucho menos los que, además, colechamos.

    El mismo respeto que los defensores de estivill piden para ellos es el que los que no lo aplicamos (o damos teta) pedimos para nosotros. La misma distancia, por favor.

    saludos

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  11. Me encantó. Sobre todo la respuesta al artículo de la sicóloga transpersonal publicado ayer en El país. Me dio tanta rabia lo del dolor de la madre que el marido no la busca porque huele a leche que no pude seguir leyendo.
    Yo les diría a mujeres que piensan y sienten así, que revisen sus prioridades, y vean qué necesidades tienen más relevancia en esta etapa de la vida. Y que se den cuenta que un marido como ese no sirve ni para trapo de fogón, en cuyo caso "mejor sola que mal acompañada".
    Del Estivil no tengo nada que decir que no se haya dicho ya. El tipo quiere vender libros a pesar del daño que pueda causar. Qué triste que se lo permitan!

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  12. completamente de acuerdo con el articulo
    de todas formas si una madre se va a sentir esclavizada por dar el pecho o dormir con su bebé más vale que no lo haga no?
    yo le di el pecho a mi hija hasta los 2 años y medio y tuve que aguantar toda clase de comentarios peyorativos e incluso la propia pediatra de mi hija me animaba a dejar el pecho cuando la niña tenía un añito de edad. "A usted lo que le pasa es que no quiere asumir que su hija se haga mayor"me parece indignante! suerte que yo lo tenía muy claro y cuando salia de alli hacía lo que realmente quería hacer,darle el pecho a mi hija y disfrutar con ello. Quién narices es un médico o una vecina para decirte lo que tienes que hacer con tu hijo...?!

    Estoy super orgullosa de haberle dado la teta a mi hija todo ese tiempo!!
    sabéis? mi niña ahora tiene 4 años y juega a muñecas y les da "la tetita" me emociono al verla! y todavía se acuerda de cuando tomaba teta y me dice que lo recuerda como un momento especial de "mamitos" (mimitos de mamá)
    y aunque haya gente que diga lo contrario, que no tiene nada que ver.. mi hija hasta este año no ha sabido lo que es un antibiótico
    por muchos motivos dar el pecho es super beneficioso! si todas las mamis dieran el pecho y tanto tiempo pienso que el mundo sería mejor!

    Y en cuanto al colecho... buff ese tema telita también! porque me tengo yo que avergonzar de que mi hija haya dormido la tira de noches con nosotros y los defensores del señor ese llamado Estivill cuentan con la cabeza bien alta como dejaron noches enteritas llorar a sus hijos?

    Adelante mamis "teteras" y "colecheras"!!
    estoy convencidisima de que por eso nuestros hijos son y serán unas personas super especiales y que tendremos para siempre una relación super estrecha con ellos!

    muchos besos mamis&niños

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    1. Ajaja yo le contestaría "y a usted lo que le pasa es que no tiene idea de lo que está diciendo", y a la próxima visita le empapelo la consulta con los papers de los estudios antropológicos que señalan que el destete natural ocurre entre los 2,5 y los 7 años.

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  13. Me ha encantado el artículo. Mi hijo y yo, dormimos juntos hasta que cumplió 7 años, ( ahora tiene 21 ) Os aseguro que es un chico normal, sin traumas, sin complejos y sin dependencia de la mami. Posiblemente y no es un defecto, que es una suerte es que mi hijo, con la edad que tiene,siempre ha confiado en mi, me respeta y me habla con un cariño que no veo en sus amigos y en sus madres. Disfruté mientras le di teta y mientras dormí con él, ahora disfruto al ver que no escuché a quienes me decían que lo estaba mal criando. Madre se es 24 horas al día y toda la vida.

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  14. Excelente articulo! Recuerdo que antes de quedar embarazada, sin tener conocimiento del método Estivill, yo decía que mi hijo/a iba a dormir en la cuna, que le iba a dar teta solo hasta los 3 meses, no vaya ser que se me caigan! Cuantos prejuicios tenia con el acto de amamantar y con la maternidad misma!! Hasta que quedé embarazada y leí el libro de Laura Gutman "La maternidad y el encuentro con la propia sombra" ahí mi cabeza hizo un click, fue ahí que pude ver mis propias sombras, una niñez en soledad, un vacío afectivo que me persiguió muchos años entre otras cosas. Hace 8 meses que soy madre, seguimos con LM exclusiva, porteamos, colechamos, hasta voy a dejar de trabajar porque puedo hacerlo y porque fundamentalmente mi compañero apoya y me acompaña en este hermoso camino de ser padres.
    Mariné.-

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  15. Caramba! no has podido tener mas razon con el punto #5! muy buen articulo, buenos vinculos informativos y excelente redaccion, yo estoy pensando muy seriamente el practicar el colecho con mi pequeña, pero ahora solo tiene 5m y si, mi esposo y yo tenemos miedo de espicharla cuando estemos durmiendo, porque nos movemos mucho!! saludos

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    1. Mamamusu, a mí me pasaba lo mismo con mi hija que ahora tiene 3 años,nos daba miedo que le ocurriera algo cuando era muy pequeñita y lo solucionamos con la cuna adosada a la cama. Es muy cómodo porque la pones a la misma altura que la cama sin uno de los barrotes y es como una prolongación. Saludos

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  16. Para aplaudir hasta que no den mas las manos Ileana...sos genial

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  17. que buen articulo realmente demuestra todo lo que la raza humana necesita y ademas nos invita a sacar todos esos tabus que existen acerca de la lactancia materna y el colecho yo doy teta a mis meliizos ahora con 9 meses y en ocaciones tambien colechamos y los altrnamos porque los 4 en una cama la verdad no cabemos pero en realidad muchas felicidades por el articulo felicidades

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  18. Buenísimo, como siempre. Con lo grandes que son hoy día las casas, ¿es que a la gente no se le ocurre meterse en otro sitio para mantener relaciones sexuales sin que su hijo "moleste"? Ay!, qué falta de imaginación... Ojalá tus artículos tuviesen mucha más repercusión mediática, el mundo sería otra cosa.

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  19. yo lo que se, es que los niños cada vez son más exigentes con sus padres, hacen con ellos lo que les da la gana, estan acostumbrados a hacer lo que quieren y esos serán nuestros hijos del futuro, y ya empiezan a serlo, unos niños mal educados que insultan a sus mayores y se quedan tan anchos. Nuestros padres no nos contemplaban tanto y también nos querian y jamás hemos dicho una palabra mas alta que otra a nuestros mayores.

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    1. Ese es el error. Los niños criados sin contemplaciones han educado a esos que ahora los malratan, pobre gente, no? maltratados por sus padres y ahora por sus hijos. Quizas si los hubieran educado desde el amor sus hijos ahora fueran diferentes. Ese es el futuro que queremos para nuestros retoños, el amor mutuo, por eso amamanto, para mi es un acto de amor infinito, por el esfuerzo que conlleva sobre todo en los primeros meses. Por eso no dejo llorar a mi hija si quiere dormir conmigo por eso no la castigo...por eso tantas cosas!

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    2. Tienes razón Anónimo, tienes toda la razón y más de 30 años seguro que también.
      Mira lo que dijo Sócrates hace la friolera de 2400 y pico años:
      “Nuestros jóvenes aman el lujo, tienen
      pésimos modales, desprecian la autoridad y
      no respetan a sus mayores. Son unos
      verdaderos tiranos, contradicen a sus padres
      y tiranizan a sus maestros”.
      Si ya lo decían entonces, ya, que también Platón, Aristóteles y Esíodo decían cosas parecidas: que los jóvenes son unos tiranos e iban a provocar la debacle de la civilización, disturbios en las calles, que eran groseros, ...
      Ahora, directamente, se lo atribuímos todo a los niños. Para cuando son jóvenes están directamente perdidos, pero tranquila, luego se convierten en adultos y algo les pasa, que enseguida se adaptan a ver fútbol y telebasura, a trabajar muchas horas por poco dinero, y se les acaba la capacidad de pensar por sí mismos. Justo entonces coincide también que empezamos a ver que, en realidad, la culpa es de los niños y de los adolescentes, que son unos maleducados que no respetan a nadie. Aunque no faltan voces que dicen que en realidad la culpa es de los padres, que los dejan ser así.

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    3. Luna, no la castigas absolutamente nunca????!!! Hombre, yo creo que eso no tiene nada que ver con amamantar o colechar... puede que quizás ese sea un extremo demasiado peligroso!!

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  20. Nuestros padres no nos contamplaban tanto y hoy esos hijos son los padres de esos niños "exigentes". Me parece que tu reflexión se contradice.
    Mariné.-

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  21. Ileana, espléndida como siempre. Como pediatra no puedo soportar los "argumentos" de Estivill, el último de que el niño DENTRO DE SU MADRE ya sabe dormir solito... es tan burdo, tan traido por los pelos, que se hace evidente que no sabe ya cómo justificarse. ¡Qué triste! Un abrazo!!

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  22. Genial! Felicidades por el post y por el bloc! Las q teneis miedo de aplastar al bebe, podeis poner una cama o una cuna sin la barandilla pegada a vuestra cama!

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  23. Impresionante como siempre, no puedo estar más de acuerdo.

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  24. Maravilloso artículo! te llena de esperanza y como mamá de un bebé de 7 meses al cual tengo la inmensa fortuna de estarle dedicando el 100% de mi tiempo, me hace sentir con mucho mas sentido la convivencia diaria y constante con mi hijo. hace muy poco leí que uno de los grandes problemas hoy en día es que las mujeres que antes éramos adictas al trabajo y que ahora (por decisión propia) nos definimos profesionalmente como Mamas tiempo completo, se deprimen mucho por que no sienten que su vida (laboral) tiene sentido, mas aun cuando en la calle o los mismos familiares te preguntan que estas haciendo, y uno con una cara muy fresca dice.. SOY MAMA!.
    Creo en el poder inmenso del amor que se da al darle pecho al bebé (sigo con esta práctica con mi hijo y espero continuarla todo el tiempo que pueda!), creo en el colecho, pero también en el tiempo con tu pareja, allí cada relación debe evaluar cual puede ser la mejor solución, para nosotros, el bebé duerme la primera parte de la noche en su cuarto (desde hace un mes) y cuando se levanta en la madrugada a comer o buscando compañia de papá y mamá, lo metemos en la cama y terminamos de dormir hasta la mañana los tres juntitos. así creemos, estamos criando y creando a un ser, tranquilo, seguro, sano (mentalmente) y feliz!

    desde ahora me confieso fiel admiradora de sus escritos! Gracias!!!

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  25. Magnifico Ileana, como todos tus artículos, aunque en este creo que te has superado. Con tu permiso comparto en Facebook.

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  26. Ileana, dejo otro comentario sólo para decirte que tienes un premio en mi blog. Un beso preciosa!!

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  27. Estivill lanza nueva edición de su famoso librito-manual y hace declaraciones tan estúpidas como esta: "los fetos ya duermen solos en la tripa de la madre", lo cual no sólo es una frase repugnante, sino que es lógica y físicamente imposible: nunca un bebé está más acompañado que cuando está en el útero de su madre, de hecho todas las mitologías aluden a la vida intrauterina como "el paraíso perdido".

    * Sólo por decir esa frase, ya no tendríamos que seguir escuchando ni leyendo a ese "señor".

    * Lo de "la vida de pareja" me saca de quicio. O sea, que es importante "cultivar la vida de pareja" para mantener el amor, pero no es necesario "cultivar la vida padres-hijos" para mantener ese amor. Como has dicho, una pareja que mire a la vida de frente y a los ojos, no se echa abajo por esas "nimiedades". Quienes se rompan por ese motivo, es que algo no habían entendido bien desde el principio. De modo que el bebé no les separa, sólo pone en evidencia las diferencias que había en esa pareja y que antes pasaban desapercibidas.

    * "La falta de conciliación". Pues no habré dicho yo veces que si no llega a ser por dar el pecho y colechar, no sé cómo habría podido trabajar. No han sido impedimentos para la conciliación, sino más bien los aliados imprescindibles para conseguirla.

    Por desgracia, el Estivill aún tiene cuerda. Aunque también es verdad que cada vez somos más quienes pensamos lo contrario. Y es que cada vez mas veces, alguien se me adelanta en los centros comerciales para tapar el libro de Estivill con alguno de Carlos González o Rosa Jové.

    Así que estas semillas, poco a poco, están creciendo y sacando florecitas.

    Un abrazo.

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  28. Tiene cuerda por una sencilla razón: Dormir es algo necesario para mantener la salud y la cordura en un adulto. No es un lujo o un capricho del q se pueda prescindir como dejar de salir de copas o ir al cine. Por eso, al cabo de varios meses durmiendo menos de 4 horas diarias y al borde de perder la cabeza, se recurre a lo q sea. No está de más recordar q la privación de sueño es una forma de tortura empleada en numerosas ocasiones: lo hacían los antiguos romanos y se les aplica alos presos de guantánamo.
    No veo nada de malo en q un crío se acostumbre a dormir de un tirón, o a despertase de vez en cuando. Dormir de un tirón no es perjudicial para el bebe mientras q no dormir de un tirón es perjudicial para un adulto. El adulto es el q se encarga del bebé, por tanto debe estar en óptimas condiciones. No puede ser q los niños siempre estén por encima de los padres, y sobre todo de las madres. Dormir es necesario y punto. Igual q al tener hijos dejas de lado cosas q antes hacías, el niño tiene q acostumbrarse a coger ciertos patrones de conducta. Eso de llorar por la noche pq si, sin dolores, sin hambre y sin nada no puede consentirse. Ser padres no significa dejar de ser personas. No me extraña q cada vez nazacan menos niños, con tanta exigencia y tanta pedantería. ¿De verdad creeis q antes cd se tenían 5 o 6 hermanos, con poca diferencia entre unos y otros se andaban con estos sibaritismos? De acuerdo q bajar la natalidad supone una mejora en la calidad de vida pero creo q a veces se os va un poco la olla con todos estos temas, estamos rizando el rizo demasiado

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    1. Precisamente cuando los niñ@s duermen con sus padres, rara vez lloran cuando se despiertan. Por eso es tan BUENO para el descanso adulto, ya que ese enfoque parece ser el único que te importa. Como para todo en la vida, hay que vivir las cosas para poder hablar (o escribir) sobre ellas...

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    2. Otro Anónimo lleno de razón. Y sin darse cuenta. Ella misma se contesta. Cielo, recapacita, ¿de verdad crees que en un piso de 3 habitaciones y un cuarto de baño, una familia de 6 hijos, no duerme con al menos uno de ellos?
      ¿Y qué hay de los demás? ¿Es que tú no has visto películas antiguas? Los niños, cuando tienen hermanos, duermen siempre juntos, en la misma habitación. Mamá o papá va, lee un cuento al grupo de niños (algunos en la misma cama), y se vuelve a su dormitorio, donde suele haber una cuna al lado mismo de la cama matrimonial.
      Y no me vengas con las casas de los pueblos, que tan grandes tan grandes como para que una familia de 12 hijos tengan todos habitación propia, no son. Y más antes, que también vivían los abuelos allí.

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    3. Realmente no entiendo. Tengo 2 hijas. Una de 18 meses y la otra de 6. Ambas duermen en sus cunas, junto a nosotros. Cuando despierta la pequeña, la veo yo. Si despierta la grande la ve mi marido. La más grande ya tiene horarios (con un margen de flexibilidad) para sus comidas y para el sueño. No hay problemas para que duerme, rara vez despierta. La pequeña mama por última vez entre 11:30 y 12 de la noche y duerme hasta las 5:30-6:00.A ninguna las hemos dejado llorar por ninguna causa: si lloran es porque algo necesitan (abrigo, comida, cambio de pañal o cariño), y ni mi marido ni yo hemos muerto o matado a alguien por dormir menos. Cuando me he quejado con mi madre por estar cansada (sobre todo las primeras semanas), me sonríe y me dice: "dura tan poco esta etapa, no te agobies"
      Además, biológicamente, el dormir de un bebé no es igual al de un adulto, de la misma manera que un bebé no come lo mismo que un adulto. Pretender que a los meses de haber nacido ya tenga un patrón de sueño de 8 horas nocturnas es simplemente una aberración científica.`+

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    4. Es cierto que Este Vil vende porque cumple su objetivo en la mayoría de los casos. También es cierto que las expectativas con respecto al sueño de los bebés están erradas y las prioridades también. No debe el bebé adaptarse al adulto que trabaja, sino el trabajo adaptarse a la crianza respetuosa. ¿Vivimos para trabajar, o trabajamos para vivir? El cariño y la seguridad son necesidades tanto o más importantes que saciar el hambre o aplacar los dolores. Te equivocas cuando dices que dormir de un tirón (forzadamente) no hace daño. En eso se nota que no te has informado, sino que repites los mitos y malos entendidos de siempre. No es que los niños estén por encima de los adultos, sino que los adultos somos quienes tenemos la capacidad y el deber de entender y respetar los tiempos de los niños. No por capricho, sino porque le hará bien a todo el mundo.

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    5. totalmente de acuerdo. Yo soy incapaz de pegar ojo si mi hija duerme conmigo, y como ella nunca ha tenido problema en dormir en otra habitación, todos felices y descansados para disfrutar del día. No hay cosa más cómoda que tener toda la cama para uno, vamos que lo del colecho no lo comparto para nada, porque ninguno de los dos duerme del tirón.

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  29. Anónima y tú de verdad crees que antes las madres con 5 o 6 hijos aplicaban el método Estivill? Y que yo sepa nunca perdieron la salud ni la cordura, al menos no por eso. Toda la vida los niños se acunaron, cantaron, leyeron cuentos, etc.. para dormir. Y la mayoría de los niños del mundo comparten habitación con sus padres, y ninguno ha perdido la cordura.
    Aquí al único que se le va la olla es al prepotente de ese doctor, y los occidentales que han vendido su alma a otros sibaritismos de verdad (el coche, la hipoteca, la ropa de marca, etc...) y ya no saben querer a los niños.
    Dormir de un tirón sí es "perjudicial" para el bebé, porque realmente no aprenden a dormir de un tirón: aprenden que cuando se despiertan no pueden llamar porque los padres no le van a hacer caso, o a sustituir a la madre o al padre por un peluche. Informate primero y luego opina.
    Acompañar a los niños no es "sibaritismo": es sensibilidad, amor, cordura.

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  30. Menos libros y más hacer caso del contacto con el propio cuerpo. Los pueblos primitivos, aquellos que aún no han llegado, por fortuna, a la propiedad de la tierra y a la instrumentalización de la mujer como animal de carga y mera reproductora de mano de obra para el cultico de la tierra o la cría del ganado, nos ilustran bastante bien acerca de cuál ers la actitud sxaludable y espontánea delos padres hacia los hijos.

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  31. Antes de dar mi opinión he mirado quien era el tal Stivill, porque sinceramente, he oído hablar de él y su método. Me ha sorprendido saber que director de la unidad de Alteraciones del Sueño del instituto Dexeus de Barcelona. Pues bien, este señor debería saber que homólogos suyos no están de acuerdos con sus métodos y lo sé porque , lamentablemente tanto yo como mi hija sufrimos de trastornos del sueño y vamos a especialistas, es decir, a la unidad del sueño, con pruebas de "supresión de sueño". En mi caso, hago un colecho "parcial", consistente en acostarme con mi hija en cama grande, como ella lo llama, de esta forma consigue un sueño tranquilo y reparador (muy importante a nivel neuronal) y tras esto la paso a su cama, pero ella está totalmente dormida cuando la paso a su cama. Con esta forma ha mejorado sus despertares confusionales.
    Creo que los niños no son maquinas que se pueden programar, cada uno es distinto al otro y a cada uno se le debe aplicar la estrategia, que no método, que mejor se adapte para que coja seguridad, confianza y sobre todo, dormir tranquilo y que el cerebro realices sus funciones reparadoras es muy importante para el desarrollo intelectual y emocional.

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  32. Es el eterno cuento de nunca acabar, señores que escriben libros para vender mucho, que otros señores dicen que no sirven para nada, pero otros que si, al final la casa sin barrer... y los más afectados los bebés...

    Saludos!

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  33. que buen articulo, muy buen blog. que subjetivo es lo que se escribe y que lo que se interpreta.

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  34. Yo soy muy feminista activista, mujer, tengo el pelo largo una profesión y soy madre siempre he querido serlo y me encanta que por fin se empiecen a llamar las cosas por su nombre porque es un error terrible haber entendido el feminismo como el volvernos medio hombres... o centrarnos en las cosas que nos estorban para serlo (como los hijos) solo hay que escuchar el eslogan "nosotras parimos, nosotras decidimos" que curiosamente se aplicaba para buscar la manera de no parir, pero solo ahora movimientos como los de "el parto es nuestro" le dan un sentido literal y real a ese eslogan y es que las mujeres tomemos las riendas de nuestro embarazo, nuestro parto y la crianza de nuestros bebés... Yo quiero ser profesional, trabajar y demás sin renunciar a ser mujer y a criar de mi bebé.... miren mi productividad ahora que me he pasado 10 meses produciendo alimento suficiente para criar a un ser humano, pero esas cosas no se miden no, seguimos leyendo a impresentables que nos dicen como tener hijos sin tenerlos ... eso si, lo curioso es que luego lees a mujeres que cuando oyen hablar de las amas de cria de antes les parece una barbaridad pero no darles leche de vaca a un bebe recién nacido para que no se le estropee el pecho (y lo peor es que es al contrario) o les parece ofensivo ver a otra mujer amamantando a su bebe o que las que dormimos con nuestros bebes somos o hippis o pervertidas. Pues mira, yo duermo con mi bebé y lo haré hasta que nos de la gana a nosotros, lo amamanto donde esté a demanda y lo haremos igual hasta que nos de la gana, no dejo a mi bebé llorar jamás y me molesta y me ofende que otras personas se atrevan a decirme que lo haga (¿quien eres tu para decirme que mi bebe debe sufrir?? ) y soy profesional, inteligente feminista, amante esposa, ama de casa menos pero también, amiga, hermana, compañera y hasta enemiga alguna vez...

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  35. Encuentro tanto paralelismo entre método estivill y neoliberalismo...nos alejamos cada vez más de la esencia del ser humano... abogo por una crianza con apego, con amor, y una economía por el bien común...

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  36. Fantástico artículo!! Ojalá lo hubiera leído hace 5 años... Yo estivillicé a mi primera hija, mi marido consiguió el libro por recomendación de otra madre y luego no se lo leyó, cuando lo empezamos a aplicar y oyó llorar a la niña se agobió y se puso a buscar por internet encontrando todo tipo de opiniones favorables y detractoras y al oír hablar del colecho nos pareció algo radical y extremista, habíamos oído siempre q los niños no debían dormir con los adultos y lo dejamos pasar. Aplicamos el método pero suavizado. Con el tiempo nos hemos arrepentido xq además no funciona a largo plazo y mi hija volvía a protestar por rachas, yo lo pasaba muy mal a la hora de acostarla, se podía pasar 45min llamándome lastimeramente. Luego empezó a pedir agua, pis, lo q fuera para alargar el momento de dormir y q fuéramos a atenderla... Pobrecita. Al tener mi segundo hijo estuve más tiempo sin trabajar y comencé a usar más el fb y conocer la crianza respetuosa (q practicaba en la mayoría de las cosas sin ponerle nombre) pero tampoco practicaba colecho con el pequeño, esta vez por no provocar celos en la mayor. Unas noches dormía conmigo el pequeño tras la teta nocturna y lo pasaba a la cuna a escondidas para q no me viera su hermana. Otras noches dormía la mayor con nosotros y el peque solo en la cuna. Al final pusimos una cama individual entre la de matrimonio y la pared, quedan a ras, y desde hace casi un año ya dormimos todos juntos. Y muy felices los cuatro!! Ellos se sienten protegidos y arropados. Y nosotros adoramos dormir con ellos y ahora escuchamos nuestro instinto y no los convencionalismos (y tenemos tanto sexo como siempre... O más... Y más creativo)

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    1. Gracias, muchas gracias, Yaizita, por este testimonio. Si me permites en cuanto tenga un tiempo, lo voy a reproducir en forma de post porque es muy muy bueno.
      Gracias por tu sinceridad, y por mostrar la evolución del pensamiento y del corazón, que es de lo que se trata. Nunca es tarde.
      Un abrazo!

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  37. Me encantó tu artículo Ileana, me trajo tantos recuerdos que me he tomado el atrevimiento de escribir poco más que un comentario.

    Sin que suene a confesión quiero ser honesta, deseábamos tener tanto a nuestro hijo después de 8 años de matrimonio que tuvimos que someternos a un tratamiento de fertilidad que dio resultados al cabo de dos años, todo el embarazo fue bien hasta que poco después de nacer vía cesárea nos separaron a mí y a mi bebé y sólo escucharle llorar sin verle aún, provocó que mi presión se elevara. Yo sabía de la importancia de amamantarle pero estaba insegura al respecto, ni mi madre ni mi suegra que tuvieron lactancias prolongadas quisieron compartir conmigo sus experiencias, quizá ellas daban por hecho que daría la teta sin chistar. Así que decidimos dar teta y biberón. No olvido lo exhaustos que quedábamos en aquél entonces. Mi hijo comenzó a sufrir de gases y cólicos... el pediatra que teníamos nos recetó una serie de medicamentos y leches.
    Yo me encontraba estudiando una maestría lejos de donde habíamos establecido nuestro hogar, aún el semestre comenzaría y no me sentía en condiciones de continuar, así que decidí darme de baja temporal por un semestre en lo que me adaptaba a mi nueva faceta de madre. Quién diría que a la semana de habernos instalado en nuestro hogar, mi bebé de un mes de nacido caería enfermo de gravedad, le diagnosticaron sepsis neonatal. Ese fue otro suplicio que me animaré a contarles en otra ocasión.
    El caso es que llegamos en manos de nuestro actual pediatra, él cual se portó como todo un profesional y en verdad desearía que todos los médicos fueran la mitad de como él lo es. Parte del tratamiento fue abrazarle mientras dormía canalizado y pura teta, además de continuas compresas y baños de agua debido a las fiebres que subían y bajaban. Al cabo de 4 días me le dieron de alta y el pediatra nos dijo que debíamos olvidarnos de los biberones por lo menos en un año y que leyéramos a Carlos González. A mí en lo personal me explicó cuestiones básicas de lactancia.
    El semestre se cumplió y recibí un correo por parte del director de la maestría diciéndome que debía presentarme o me darían de baja definitiva, yo mandé un correo explicando mis razones para que pudiera postergar mi regreso un semestre más y recibí una negativa; así que renuncié.
    Así de atropellada fue mi incursión en la lactancia, mi hijo dejó de sufrir de gases y cólicos. Dormíamos en el mismo cuarto, por esta región es común dormir en hamacas, así que la cama quedaba en medio de nuestras hamacas, en la cama dormía mi bebé; yo tenía que levantarme a darle la tetada cada dos horas hasta que un buen día ya no me fui de la cama y comencé a dormir con él. Al mudarnos a otro fraccionamiento en la misma ciudad nuestro hijo contaba con dos años de edad, fue cuando empezamos a dormir juntos los tres en una cama King size hasta ahora que ya tiene cuatro años, ahora esperamos a nuestro segundo bebé.
    Mi pequeño decidió dejar la teta a los tres años y medio... aún recuerdo en los inicios que pensaba "cuando dejará la teta" y leyendo un buen día a Carlos González obtuve el consejo más valioso que nadie hubiera podido darme jamás "olvidarme del tiempo" para comenzar a disfrutar el momento, y poco a poco dejé de ver el reloj con cada tetada hasta que se hizo tan natural. De la misma forma mi hijo pidió ir a la escuela, aprendió a ir al baño y últimamente dejó el pañal por las noches; sin presiones, respetando sus tiempos.
    Y bueno, el colecho no es un obstáculo para la actividad sexual de la pareja, los obstáculos en mi opinión son la falta de voluntad,la pereza y la nula creatividad.
    Con este nuevo bebé, me siento segura, informada, feliz y con toda la fe de seguir el mismo camino, pues al contrario de lo que la gente piensa incluyendo amigos, médicos, familiares y extraños; y contra todo pronóstico, mi pequeño es independiente, cariñoso y sensible. Ahora mi reto es enseñarle a no sentirse mal porque alguien rechaza una muestra de afecto suyo, en eso estamos.

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    1. Muchas gracias por tu sinceridad y por dejar este hermoso testimonio.
      Un abrazo grande!

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  38. excelente artículo, gracias!!!

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  39. Para saber un poco mas acerca del cuestionado Método Estivill revisa este enlace:

    Método Estivil

    Médico Pediatra

    Aprender Matematicasl

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