17 de enero de 2013

Leche de vaca y mocos

Los pediatras insisten en que científicamente no está demostrado que el consumo de leche de vaca provoque mocos.

El excelente blog Pediatría Basada en Pruebas así lo vuelve a confirmar, a partir de dos artículos recientemente publicados en Acta Pediátrica Española.


Mi hija de 5 años se sigue pasando todo el invierno, o casi todo el curso escolar, con mocos. Varias veces he tenido ganas de quitarle los lácteos por probar (aunque tomó LM hasta los 4 años y pico, a la vez tomaba lácteos) pero no me ha sido fácil. No es fácil en nuestra forma de vida vaciar la nevera familiar de quesos, yogures, helados, etc....

Pero sin duda, hay dos -o más bien tres- cosas que no son muy "naturales" o "normales" en los cachorros humanos:

1.- Consumir leche de vaca en lugar de -o además de- la leche de su propia especie

2.- Padecer mocos todo el invierno, y a veces casi todo el año. Los pediatras siempre me han dicho que es "normal" y no hay que preocuparse.

3.- Escolarización tan temprana

No es muy descabellado pensar que las tres cosas pueden estar relacionadas entre sí, y que de cierto modo, son "síntomas" de una forma de criar -en la que me incluyo- que no es todo lo beneficiosa que pudiera ser para los niños.

Si la ciencia no ha encontrado -hasta ahora- relaciones de causa/efecto entre la leche y los mocos, es posible que no la haya, pero sí que ambas sean concomitantes y síntomas a la vez de otro "malestar" mayor, un malestar en la cultura podríamos decir, en una cultura "destetada" e institucionalizada muy antes de tiempo.

Está claro que no es muy "normal" ni "natural" que toda una civilización se base en el consumo -hasta la vejez- de leche de otro animal, con todas las implicaciones biológicas, económicas, culturales, éticas y ecológicas que de ello puede derivar. Que haya gente a la que le siente bien, miles y millones de personas que tomen leche de vaca y no manifiesten esos síntomas, no significa que no tenga relación ni consecuencias (siempre está el tonto que llega y dice: pues yo tomo 3 litros al día y estoy la mar de bien).

Los mocos tan comunes entre nuestros niños también tienen que expresar un síntoma de algo.  Yo no dudo, como dicen las teorías más "espirituales" que tanto moco pueda ser "lágrimas reprimidas", alergias ambientales, contagios escolares cuando aún el sistema inmunitario no está maduro, angustia de separación o reacción a la leche de vaca... o una mezcla de todas esas cosas a la vez. Pero expresan que algo, sin dudas, no anda bien.


20 comentarios:

  1. Hola Ileana: Te aconsejo consultar un buen pediatra. La verdad es que en casa, desde poco después de las lactancias (prolongadas) no tomamos lácteos (por problemas de intolerancia a la lactosa)-bueno, un buen queso de vez en cuando no cuenta!-Y no sé si es casualidad pero no hemos tenido nunca bronquitis ni demasiados problemas de mocos (algo de mocos sí, pero desde luego que no todo el invierno como mucha gente comenta).
    La alimentación de nuestros hijos es muy complicada hoy en día, realmente. Conseguir una dieta sana, con todos los aportes... Es que hemos perdido la cultura culinaria. Unos comen fatal, con excesos, otros se van al extremo contrario... y los del medio ya no sabemos qué hay que darles. Por eso es bueno contactar con un buen pediatra o nutricionista.
    Por cierto que podrás encontrar muchos postres y recetas que son deliciosos y sin azúcares ni leche en los libros de Montse Bradford. Los puedes encontrar en su pg. web:
    www.montsebradford.es
    Saludos!

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  2. En mi casa mi hija toma un montón de leche de vaca entera y tampoco ha tenido muchos mocos ni ninguna bornquitis. Creo que es difícil probar que una cosa esté relacionada con la otra.

    Es verdad que hay gente que no digiere bien la leche de vaca. La leche de vaca (cabra, etc) y sus derivados los consumimos los humanos desde hace muchos millones de años, se dice que desde el Neolítico. Los humanos somos diferentes en muchas cosas, por ejemplo somos el único animal que procesa la alimentación, la calienta, la hierve, cultiva los cereales y les da forma de pan, etc, etc...

    En cambio, creo que tienes razón al afirmar que los problemas de los mocos son derivados de lo que llamas "malestar mayor". Los niños se pasan el invierno con mocos por la forma de vida que llevamos, me temo.

    Un abrazo Ileana! :)

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    1. El pediatra Carlos González hablaba muy bien en uno de sus libros sobre la intolerancia a la lactosa en diferentes áreas geográficas. Me gustó mucho leerlo y entender por qué en ciertas zonas hay mucha gente intolerante y en otras no. Os lo recomiendo!

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  3. Coincidencia o no, mi hijo no toma leche de vaca, toma leche humana, y no tiene mocos.
    Yogures si que toma, y algo de queso 'disimulado' (no le gusta el queso a secas)

    También es cierto que 'sólo' va al colegio por las mañanas, que vive tranquilo y feliz, que apenas ha tenido eso que llaman 'rabietas'... ahora que pasa de los tres años, creo que se empiezan a ver los resultados de la manera en que ha sido criado.

    Lo malo de los mocos es que les pasa como a tantas otras cosas, que se dan por normales cuando no deberia ser asi, pero es mas comodo mirar para otro lado y ya en el colmo enchufarle al niño un sobrecito de miernadol....

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    1. Desde luego que los efectos de 'estar por ellos' son evidentes: a los 3, a los 5, o en la adolescencia (más allá no tengo experiencia, pero supongo que también).
      Si les hemos dado 'lo mejor' (lactancia materna, crianza natural...) cuando han sido bebés... ¿por qué pasarnos a 'lo convencional' cuando llega la edad escolar, o el destete (exceso de extraescolares, comidas artificiales con aditivos, etc.)?

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  4. Por otro lado, los mocos no son el problema, los mocos (por lo poco que sé) son una respuesta del cuerpo para combatir los virus...así que los malos de la película, como siempre son los virus no los pobres mocos ;)

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  5. Yo creo que la "demonizacion" de la leche de vaca es un poco excesiva. El mejor alimento es la leche materna, no hay duda, pero miedo me da que estas opiniones acaben haciendo que algunos padres retiren de las dietas de sus hijos la leche y mantengan otros tan sospechosos como las salchichas de franckfurt, o el pan de molde,... (Alimentos que yo tomo, pero que sin duda tienen sustancias más perniciosas que la leche de vaca)

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  6. Buen trabajo, por ello me encantaría contar con tu sitio en mi directorio, para que mis visitantes entren a tu web y obtengas mayor tráfico.

    Si estás de acuerdo házmelo saber.

    PD: mi email es: miranda.zeg1@gmail.com

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  7. Mi hija no toma lacteos casi nnunca porque es intolerante a la lactosa, pero sí que ha tenido mocos alguna vez... No se! Jeje!! Un beso

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  8. Como ha dicho otra persona, la Humanidad lleva miles de años consumiendo leche de otros animales, no siempre de vaca,sino más bien del animal que les pille más a mano: vaca,burra, búfala, camella, yak, etc. Y a mí no sólo no me parece malo sino que además entiendo la necesidad y por qué se hace. Aquí estamos acostumbrados a que vamos al súper y siempre hay de todo, los 365 días del año hay fruta y verdura, más o menos "fesca" pero la hay. Sin embargo, antes de que se transportaran tantas cosas y por todo el planeta, había (y aún hoy sigue habiendo) poblaciones donde no es tan fácil tener acceso a una dieta equilibrada, lugares donde todo el invierno hay nieve y no hay ni verdura ni fruta. En ese contexto, la leche es el alimento más completo que hay, y que más o menos puede "cubrir" todos los distintos nutrientes que necesita el cuerpo.

    Sinceramente, a mí lo que me resulta "sospechoso" es que todas estas teorías conspiranoicas anti-leche de vaca, justamente han aparecido cuando se ha producido un gran aumento en la producción de soja y ahora hay que venderla como sea.

    Un saludo.

    PD: Yo sin mi leche de vaca entera diaria no soy nadie!!

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  9. Yo lo he pensado y masticado mucho tiempo y digan lo que digan sí creo que tomar leche de vaca es de lo más antinatural, mucho más luego de super la infancia. La leche a mi me sienta fatal y lo ha hecho toda la vida, solo que antes se lo achacaba a otras cosas, igual la carne (cualquiera). Diría que las reacciones no son las mismas en todos. A mi me produce una flatulencia espantosa (como dice Burro, el de Shrek ¡como para llenar un zepellin!) y siempre ha sido así, cuando no como carne ni leche no tengo ese problema. Pero en otras personas pueden ser los mocos, mi segundo hijo cuando come queso aumenta su producción de mocos que ya es alta en la "normalidad". Se que hay personas que les afecta las articulaciones. Es un tema como tantas otras cosas, enredadas y contradictorias, cada cual se alimenta con lo que le gusta y le sienta bien.

    Este artículo tiene unos links interesantes: http://www.masalladelgluten.com/2013/01/la-leche-es-buena-o-mala.html

    Y en cuanto a mocos + escuela me acordé de este otro:
    http://crianzaygestalt.blogspot.com/2012/12/cuando-la-enfermedad-es-la-que-habla.html

    Y en todo caso, ¡que viva la teta!

    Un abrazo

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  10. Hay un libro de bioquímica general clásico muy bueno (Principios de Bioquímica, Lehninger) donde se puede encontrar información sobre la intolerancia a la lactosa. Hay gente intolerante y gente que la tolera, es así. Lo que a unos les sienta bien, a otros no. Las razones biológicas de porqué unos sí y otros no las explica muy bien Carlos González en sus libros. Saludos!

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  11. la foto genial,

    mi hijo de casi 4 años, con teta, sin leche, sin cole y sin mocos.
    No creo que haya una relación directa, pero esta claro lo que apuntas, la salud es un todo: inseguridades o frustraciones pueden causar moquitis, otitis u otras itis

    salut!

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  12. Consulta con un especialista, un otorrinolaringólogo. Puede q no tenga nada q ver con la alimentación y tu hijo tenga algún problema orgánico.

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  13. Pues la verdad no sé si la relación mucosidad-lácteos sea aplicable a todos. Yo pasé buena parte de mi infancia tomando muchos lácteos y no tenía problemas con eso. Sin embargo, hace poco menos de un año dejé de consumirlos, pero por motivos éticos (no me parece bien alimentarme a costa de que otros animales, como los terneros, se queden sin su madre y sin su teta). La leche de soya es bastante buena y los quesos vegetales (tofu, mozzarella vegana para las pizzas, quesos de almendras, de castañas de cajú) son deliciosos. Lo único a lo que no encuentro alternativa es al yogur, pero me parece que en España existen más opciones que en Chile.

    Por cierto, mi hija está creciendo casi sin lácteos. Y digo casi, porque como aún vivimos con las abuelas ellas interceden y ocasionalmente le dan algo de queso.

    Saludos :)

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    1. Yo tampoco confiaría mucho en la leche de soja... En las culturas que se come soja no se ha tomado tradicionalmente leche de soja, sino pequeñas cantidades de soja fermentada... tiene que haber alguna razón para ello.

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  14. A mi tampoco me parece muy natural tomar leche de cualquier origen, incluso humana, durante la etapa adulta. Y los lactantes deberían de tomar sólo leche humana hasta que dejen de tener esa necesidad. Si queremos destetar antes de el niño este preparado la mejor opción me parece la leche de coco. He hablado con varios nutricionistas en USA (donde vivo) y esta parece ser la tendencia por ser más parecida a la leche materna. Aquí hay incluso yogures y helados de leche de coco. Porbar no va a hacer mal!!!

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  15. En efecto como decía Elisa, existe una explicación metabólica (soy bióloga especialista en bioquímica)para la intolerancia a la lactosa que está presente en los lácteos (por eso han aparecido los deslactosados). A partir de 7 u 8 años comienza a disminuir (es un mecanismo adaptativo a nivel genético pues se asume que a partir de esa edad se destetan los humanos y deberíamos dejar de consumir lácteos) la cantidad de lactasa (enzima que degrada la lactosa) que produce nuestro cuerpo. Cuando nos mantenemos consumiendo lácteos más allá de esa edad y ante la presencia de lactosa se da un mecanismo biológico para sostener la producción de la enzima. Lo cual ocurre de manera más eficiente en unas personas que en otras, de ahí que algunos consuman lácteos toda la vida sin problemas y otros se sientan mal y llenos de gases hasta con pequeñas cantidades de lácteos.
    Eso en cuanto a la lactosa. En tanto lo de los mocos se ha asociado a la presencia en la leche de vaca de varias proteínas de gran tamaño (de mayor tamaño a las presentes en al leche humana) y algunas de ellas que no están presentes en la leche humana. Dichas proteína al ser diferentes a las presentes en el cuerpo humano, generan una respuesta inmunológica de rechazo en nuestro organismo (todo lo que el cuerpo no reconoce como propio es considerado como una amenaza y son los llamados antígenos). A dicha respuesta es que se asocian los síntomas de trastornos digestivos (diarreas, vómitos) o respiratorios (no sólo los mocos, también rinitis, tos, conjuntivitis)que ocurren como parte de la producción de anticuerpos y células inmunológicas que median en el rechazo a dichas proteínas y que desencadenan respuestas defensivas en el cuerpo (entre los tipos de respuestas defensivas aparecen las inflamatorias, la producción de mucosidad, el bloqueo de zonas, fiebres entre otras).
    Como con todo en términos biológicos muchos factores inciden en la magnitud de la respuesta de cada persona. La edad a la que se introduzcan los lácteos en la dieta, la cantidad que se ingiera, la frecuencia y la sensibilidad genética de cada individuo van a generar diferentes respuestas para cada organismo. Se ha comprobado en estudios clínicos que en algunos bebés menores de 1 año la respuesta inmunológica (con producción de anticuerpos como IgE) puede ser muy rápida y a pequeñas dosis y generar cuadros muy severos de alergia (erupción en la piel, vómitos, urticaria). En tanto en otros el proceso es acumulativo a partir del consumo prolongado de los suplementos de leche de vaca y los síntomas no son tan obvios (diarreas frecuentes con mucosidad, tos, rinitis, bronquitis recurrentes). Los síntomas son eliminados al quitar los lácteos de la dieta o de la dieta de la mamá, en los casos de bebés muy alérgicos y que son amamantados pues a través de la leche materna llegan pequeñas cantidades de estas proteínas.
    En todos los casos se considera que es una alergia más asociada a la primera infancia (2 o 3 años de vida) y que si se evita la exposición temprana a la leche de vaca disminuye su incidencia, pero eso no quita el hecho de que algunas personas que por su propia genética son más sensibles a las alergias alimentarias y que sean sensibles de por vida al consumo de proteínas de la leche de vaca.
    Así que en este sentido más allá de las creencias éticas respecto al consumo de lácteos existen condicionantes biológicas que determinan el que para muchos no sea tan saludable el consumo de lácteos y que otros puedan consumirlos sin problemas. Lo que si es un hecho es que los lácteos no son imprescindible en la dieta y es cuestión de decisión personal si los consumimos o no.
    Algo similar ocurre en relación a la soya y las carnes, puesto que las proteínas de estos también se comportan como antígenos y pueden generar alergias alimentarias dependiendo de la genética y sensibilidad de cada persona.

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  16. Son realmente valiosas tus aportaciones. admiro lo que has logrado.

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