20 de mayo de 2014

10 cuestiones de sexo que no sabía a los 20 años

Por Ileana Medina Hernández

Tengo 41 años y estoy en el mejor momento de mi vida. Intelectual, corporal y emocionalmente. Mis amigas cuarentañeras están igual. Hermosas, fuertes, creativas, serenas, seguras de nosotras mismas. Reajustando cosas de nuestras vidas y quedándonos solo con lo que tiene que estar. Liberando cargas que no nos pertenecen.

Ahora me doy cuenta de que a los 18 o 20 años, cuando nuestros cuerpos están más plenos de belleza y de energía, solemos tener pocas ideas claras, mucha inseguridad y mucha mierda en la cabeza. En algo tienen que compensar los años y la experiencia.

Anoche de madrugada y después de un gran polvo con mi cazador de mamuts-semental-proveedor-sostén-cocriador-amante-amigo, me venían a la cabeza estas ideas. Aunque no suelo tratar este tema en el blog, sentí que tenía que escribirlas. (Algunas las sé desde los veintipico, eh, no todas tuvieron que esperar a los 40 :-) Algunas otras están en proceso. La vida es crecer.

Quizás las generaciones actuales ya van mucho más adelantadas. O quizás a las chicas y a los chicos de 15 años aún le puedan enseñar algo. Quizás lo lean mis hijos cuando aún están a tiempo :-) Quizás a alguna treintañera también le venga bien. Está escrito desde mi punto de vista de mujer heterosexual, pero creo que es adaptable para chicas y chicos de cualquier opción sexual. Podría ser algo así como un pequeño manual para adolescentes. Aquí lo dejo.


10 cuestiones básicas de sexo para principiantes


1. Hacer una buena felación: Ya puedes buscar por internet todas las técnicas que existen. Fijarte en las pelis porno o estudiarlo en un tuppersex. Eso ayuda pero no es suficiente. El truco para dar una buena mamada es sencillo: disfrutarlo tú también. Nadie puede ofrecer placer si a la vez no lo siente. Cuando la persona es la adecuada, hay suficiente confianza, y te entra por la nariz (en cuestiones de sexo el olfato es muy importante), el placer llega y la técnica surge sola. Te darás cuenta y él te lo hará saber ;-) Mientras no te apetezca, no lo hagas. No hagas nunca nada que no quieras hacer y que no te produzca goce a ti también.

2. Ponerte encima y gozar tú: La mujer encima, erguida y dominando el ritmo, es una diosa en todo su esplendor. No se necesita un cuerpo perfecto. O sí, tu cuerpo siempre es perfecto tal como está. Se necesita no tener complejos, estar segura de ti misma, sacar todo juicio afuera, fluir. Se necesita concentración en tu cuerpo y en tus sensaciones, soltura de cintura y elegir las posturas, movimientos y gestos que te hagan sentir de verdad. Aunque el sexo sea ofrecimiento mutuo, cada uno al final es responsable de su propio placer. En la medida en que goces tú, más gozará también él porque...

La estructura interna del clítoris tiene enervaciones
que van mucho más allá de un simple botón. Es lo amarillo.
(Para saber más aquí)

3. Lo que más les pone no es tu cuerpo serrano: No seré yo quien niegue la importancia de la belleza física. La belleza existe y tiene mucho poder. Pero no son las medidas de tus pechos ni de tu cintura lo que más les pone. Lo que más les pone en realidad, en realidad... es...pssss...¡verte gozar! Cuando tú gozas él otro siente que está haciendo también su parte y que está siendo disfrutado. Sentir que gozas y a la vez sentirse deseado es lo que más calienta al otro.  A menudo nos preparamos para el sexo como si fuera una pasarela, pensando en lo que el otro verá u opinará y no en lo que tenemos para ofrecer, a su cuerpo, a su alma, a su libido y a su autoestima. Y de paso a la nuestra. Ese es el juego.

4. Obtener orgasmos vaginales: Freud, un tipo visionario que también dijo muchas chorradas, que vio la verdad (la importancia del sexo y de la infancia) pero no pudo o no supo quitarse las gafas patriarcales, dijo algo así como que los orgasmos clitoridianos eran propios de mujeres inmaduras, y los orgasmos vaginales eran los "verdaderos". Las mujeres de mi generación sabíamos desde el principio que sin contar con el clítoris no hay ná. Mi amiga la bióloga Irene me contó que no fue hasta 1998 que la ciencia descubrió la verdadera estructura del clítoris y sus enervaciones que se extienden por una buena área de la vulva. Es muy probable que el famoso e inefable "punto G" no sea más que aquellos puntos de la vagina que permiten el acceso a las ramificaciones nerviosas del clítoris. Lo cierto es que con el "mete y saca" que se ve en los coitos de las películas, difícilmente ninguna mujer llegará al orgasmo.
Después de mi segundo y poderoso parto, yo he sentido sin embargo más placer que nunca recibiendo el falo dentro de mí. En esta etapa lo siento como lo más poderoso, pleno, completo. Y tengo orgasmos hasta en la simple posición del misionero, que ya es mucho pedir. No sé si por las enervaciones clitoridianas, por mi madurez, porque mi sexo tras la maternidad está mucho más abierto y sensitivo... Es sabido que es posible obtener orgasmos no solo desde la vagina, sino también desde los pechos u otras partes del cuerpo, sin necesidad de estimulación clitoridiana directa. Son vueltas de tuerca.

5. Decir y hacer lo que de verdad te apetece: Sin sinceridad, no hay sexo verdadero. Lo otro es puro teatro. Ayuda a tu pareja a descubrir lo que más te place. Explora, susurra, expresa, guía, grita, habla. Antes, durante y después. La "liberación sexual" que estamos intentando desde los años 60 está muy lejos de ser completa. Follamos más y quizás mejor, pero nos queda mucho. Todavía las mujeres seguimos fingiendo los orgasmos. Seguimos patrones absurdos, modas y estéticas de las películas que están muy lejos de la realidad, sobre todo de la realidad de los cuerpos femeninos. Seguimos aferradas a hacer lo que sea "para que nos quieran", con los resultados contrarios. Seguimos apresadas en los cánones que nos venden la publicidad y los medios de comunicación, que dañan nuestra autoestima. Sin una autoestima mínima, el sexo no funciona. La belleza, el buen sexo y la felicidad nacen de adentro. Seamos sinceras y busquemos parejas que también lo sean y permitan serlo. Exploremos juntos. Compartamos ideas, miedos y fantasías. Seamos quienes de verdad somos.

6. Tu lado bisexual también existe: Creo que todas las personas tenemos una (mayor o menor) dosis bisexual. O dicho con otras palabras, que todos los seres humanos tenemos la capacidad de relacionarnos sexualmente con otros seres humanos, sean hembras o machos. Es más, intuyo que los seres humanos salvajes, fuera de la cultura represiva, seríamos algo así como los bonobos. Es posible que ese lado no se manifieste en ti en toda tu vida, no vamos a buscar razones, cualquiera que sea vamos a darla por buena. Quizás estés en el extremo derecho de la campana de Gauss :-). Pero si se manifesta, no le temas. Ábrete a la posibilidad y evita las etiquetas. Los gustos y la identidad sexual no tienen por qué ser fijos para toda la vida. Es posible que hoy te líes con otra tía y mañana vuelvas a los tíos. Es posible que solo consista en explorar, probar y disfrutar. En fantasías mutuas para compartir. En momentos de sexo colectivo. Es posible que establezcas una relación duradera o para toda la vida. Todo es posible. No te reprimas. No lo niegues. No lo mandes al inconsciente ni te censures a ti ni a los demás. Siente tu cuerpo y sé conciencia.

7. La menstruación no es asquerosa: Los anuncios de compresas nos siguen diciendo que la menstruación es un incordio y que nuestros flujos huelen mal. La mayoría de las mujeres sufrimos algún trastorno durante el ciclo menstrual: sindrome premenstrual, anovulación, dismenorrea, etc... Las mujeres vivimos la menstruación como un jodido obstáculo, porque la sociedad, sus ritmos, sus valores, han sido construidos por los hombres. El proceso de reconciliarnos con nuestros ciclos y con nuestra condición femenina es largo y quizás lleve toda la vida y a nivel colectivo, necesite un par de siglos más. En medio de ese panorama desolador, es normal que nos cueste integrar con naturalidad la sangre en el acto sexual. Empecemos a mirar, tocar y oler nuestra sangre y la de nuestras parejas con más valor. Quizás descubramos que es parte nuestra, que no huele mal y que nuestro cuerpo no es impuro. Nada perdemos en atrevernos.

8. La masturbación es una aliada: La masturbación en la infancia y adolescencia es un instrumento fundamental para conocernos y familiarizarnos con nuestro cuerpo, nuestra sexualidad, nuestras reacciones. Cuando crecemos y tenemos pareja sigue siendo una buena aliada. No significa que no deseemos a nuestra pareja ni que nuestra pareja no nos desee a nosotros. Significa que nuestro cuerpo sigue siendo nuestro para hacer con él lo que nos apetezca. Para dar alas a la imaginación. Para engrasarnos y entrenarnos y volver al sexo con el otro de un modo más rico. Mi amiga Mónica dice "no es lo que se hace, sino desde el lugar en que se hace" y es una frase que me encanta. Un mismo acto puede hacerse desde un lugar de amor y luz, o desde un lugar de ahogo y huida. Aprender a saber de qué lado estamos en cada momento es lo que se llama conciencia. Y entonces ya (casi) siempre elegimos estar en el lado bueno ;-)

9. La intimidad sexual es intimidad emocional: No importa que os acabéis de conocer o que no os vayáis a ver nunca más. No importa que sea sexo ocasional, o de aquí te pillo aquí te mato. Compartir el cuerpo es siempre compartir un poquito del alma. No estoy hablando de promesas, de compromiso ni de fidelidad. Hablo de conexión. Un buen polvo, aunque sea efímero, siempre necesita conexión emocional. Si solo tocas un cuerpo, y no tocas un alma, lo que estás tocando es la coraza, la máscara, el disfraz. Es pornografía o deporte, pero no buen sexo. No es verdad. Nos deja vacíos. El cuerpo es el lugar de las emociones. La rigidez corporal es rigidez emocional y viceversa. A veces la destreza acrobática también está desconectada, ensimismada, frecuentemente lo está. Busca el lugar interior desde el que puedas ofrecer un cachito sincero de tu alma. Escucha, acaricia, masajea, alimenta, sonríe. Ofrece ternura y cuidado. Agasaja. El sexo es un homenaje recíproco. Ponle amor y alma a cualquier acto que realices, también al sexual, sin pedir nada a cambio. El mundo te lo agradecerá.

10. Huir de quien no te respete: Los chulitos se conocen a distancia. Los prepotentes. Los machistas. Los narcisistas. Los egoístas. Los gallitos de pelea. Los que son tan frágiles que te necesitarán toda la vida como su madre. Los inútiles. Los cobardes. Los insensibles. Los que no son capaces de mirarte a los ojos. Los que no hacen labores domésticas. Los que te usan. Los que te exhiben como un trofeo. Los demasiado promiscuos. Los inmaduros. Los que menosprecian tu inteligencia. Los celosos. Los posesivos. Los que te piden que seas como no eres o que hagas lo que no quieres hacer. Los que te humillan. Los falsos. Los mentirosos. Que no liguen, y menos todavía que se reproduzcan. No te enamores de nadie esperando que luego cambie. Huye. Corre. No te detengas. No mires para atrás.

45 comentarios:

  1. No paro de escuchar a amigas que cuentan lo bien que están en este tema ahora con casi cuarenta o cuarenta pasados, incluso con treintaytantos, imagino que es algo habitual sentirse tan bien en el sexo. Y justo ahora en ese momento que yo también debería estar viviendo y que tú describes a la perfección, es cuando menos ganas tengo y menos tiempo, o más cansancio, o que se yo. En fin que no me ajusto al patrón como en tantas otras cosas. Seré rara.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No te sientas rara ni mal... Son etapas. Y criar es duro y agota mucho, sobre todo si no se tiene apoyo práctico que es lo más frecuente.
      Amate tal cual, fluye, y verás que quizás en unos meses estás en otra etapa...
      Un abrazo muy fuerte!!!

      Eliminar
    2. Tengo suerte de poder contar con la ayuda de mi marido, hace poco se ha quedado en paro, y la verdad es que me ha ido bien en cierto modo, porque yo voy más descargada de responsabilidades, pero con todo estoy cansada y de noche sólo sueño con dormir, y de día con las dos "fieras" a tope, es imposible. Cuando os leo que tenéis sexo de madrugada me dais hasta envidia. Mi cuerpo y mi mente están sin baterías y más a esa hora.

      Eliminar
  2. No eres rara Arual. Hay etapas en nuestra vida en que el sexo pasa a un segundo plano, o tercero o cuarto... yo siento, cuando me pasa que mi sexualidad, la fuerza vital que todas tenemos está puesta en otros asuntos creativos.... sólo es eso.
    Ile, me encanta lo que cuentas... yo hace unos años descubrí el poder de la relación sexual cuando estoy menstruando... no tengo palabras para describir al lugar que me lleva... mujer salvaje, mujer ancestral, mujer de poder.... gracias por poner palabras

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hermosa, siempre estás ahí acompañando en el camino. Gracias!!!

      Eliminar
  3. Fantástico Ileana. Y sobretodo coincido con lo que apunta de Mónica, que en el sexo, lo que cuenta no es lo que se haga, es desde donde se haga. Una mano quieta bien posicionada puede trasmitir chispas y un pene en frenético zacazaca puede transmitir nada.

    Pasión, emoción, agasajo, entregar el propio placer, recibir el ajeno con júbilo, entrar en el círculo virtuoso de a ver quien dona más, quien ama más, sin miedos ni racaneos, eso es un buen polvo y puede ser con el marido de toda la vida o con la mejor amiga de tu marido, por ejemplo ;)

    Y sí, los cuarenta pintan bien ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajajaj... qué bueno. Quería oír tu opinión, Susana. Gracias por abrir caminos!!!

      Eliminar
  4. Me sorprende lo de las relaciones sexuales mientras menstruáis, en mi caso sería inviable, las tengo muy potentes porque sangro muchísimo, en esos días es imposible tener relaciones, aún menos que de normal, jeje, sería como la matanza de Texas!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me ha hecho gracia tu comentario. Yo tenía un mioma y durante meses mis reglas eran espectaculares, yo también dije alguna vez eso de que parecía la matanza de Texas. Siempre ponía una toalla roja o dos en la cama, pero la última vez manchamos el colchón (se lava con agua fría y ya está ). Eso sí , después nos ibamos directos al baño. A pesar de eso me apetecía y no me sofocaba por tener que limpiar la sangre, ya estaba acostumbrada

      Eliminar
    2. La verdad es que me choca, no es la primera vez que alguna amiga me cuenta que tiene relaciones durante la menstruación. Supongo que si apetece y a los dos no os importa pues genial. Yo la verdad es que esos días con el dolor de ovarios y el malestar que tengo lo que menos me apetece es tener sexo. Pero vamos cada pareja es un mundo, jeje!!

      Eliminar
    3. Y lo de limpiar sangre no me sofoca, durmiendo plácidamente mancho la cama y el pijama todos los meses. De hecho suelo tener que levantarme a media noche a cambiarme la compresa, imagina!!

      Eliminar
    4. Pásate a la copa menstrual!!

      Eliminar
  5. Genial articulo y las opiniones de todas. Me encanta. Yo voy en los 45, con 5 hijos. Y he pasado por todo esto. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. YO TENGO 30 Y SE QUE A LOS 40 VOY A LLEGAR COMO VOS Y TODAS TUS AMIGAS! ES UNA EDAD BUENIIIIIISIMA PARA MI. SIEMPRE DIGO "LOS SEGUNDOS 20, PERO CON MAS SABIDURIA, UNA COMBINACION EXPLOSIVA. GENIAL TODO LO QUE ESCRIBISTE.

    ResponderEliminar
  7. me quede pensando en lo de los orgasmos vaginales... los tengo pero no son ni complarables a los que gano con estimulacion directa del clitoris!!! tengo 30 años y tres hijos, hace un año y medio estoy con una pareja con la que descubri un cambio radical en el sexo. Gracias por este post! <3

    ResponderEliminar
  8. Sólo añadiría un "Folla con todo el cuerpo, así es mejor" :P xD

    ResponderEliminar
  9. Ileana me ha encantado este maravilloso resumen incluso me ha costado ponerme en mi piel con 20 años y verme reflejada en algunas cosas, me he dado cuenta que tambien pase por eso pero me costo recordarlo lo cual es muy grato!!! gracias por compartirte con el mundo linda!!!!
    Cari Zurita

    ResponderEliminar
  10. Guau! Me ha encantado! Tanto el contenido como la forma. Enhorabuena por el artículo!!!

    ResponderEliminar
  11. y si nunca te apetece sabeis de algo para tomar o que poder hacer al respecto?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Además del gran poder sanador y gozoso del buen sexo en pareja, existe la posibilidad de recibir sesiones de sanación sexual tao-tántrika... de la mano y corazón de un Daka o de una Dakini instruidos y expertos en este arte tan exquisito, refinado y maravilloso... Serás una Mujer Nueva... Serás Tú, total y absolutamente Tú en todo tu esplendor de Diosa Sexual y Encorazonada...
      Afrodisíacos como la Maca Andina pueden ayudar a la Mujer y al Hombre... pero nada hay como descubrirte en la experiencia holística de tu Divinidad Femenina...Te dejo aquí mi dirección de e.mail, por si deseas más información, estaré encantado de ofrecértela...
      Gracias de Corazón por este Bello y poderoso artículo...
      Namaste <3

      shiva.ray.alqvimia.y.tantra@gmail.com

      Eliminar
  12. De acuerdo en todo. Yo añado "perder la vergüenza" y me explico. Educada en el catolicismo, esto de que los hombres solo quieren una cosa lo llevaba muy interiorizado, me costó entender que yo quería lo mismo y eso no estaba mal.
    Con mi actual pareja, no nos da vergüenza nada. Si voy en plan perverso, sucio, marrano, o bien me apetece tierno, dulce, cariñoso, siempre lo verbalizamos. Nos contamos fantasías al oído, o nos acariciamos con la luz encendida y mirándonos a los ojos. Todo vale. Cuando más cachonda estoy, más cachondo se pone, es lo que dices en el punto 3, lo que le pone es verme gozar. Perder la vergüenza a explorar tabúes, ni que sean en forma de relato improvisado especialmente para la otra persona.

    ResponderEliminar
  13. Enhorabuena! Es de los artículos que más me han marcado en mucho tiempo!!!!

    ResponderEliminar
  14. Que Ileana deje de escribir sobre lactancia y empiece a escribir de sexo.

    Elena , Viajamor

    ResponderEliminar
  15. Gracias, necesitaba leer algo así justo hoy. Sobre todo los puntos 2 y 3.

    ResponderEliminar
  16. Maravilloso Ileana. Mil gracias por tanta verdad, como siempre.

    SONIA

    ResponderEliminar
  17. Magnífico post. Gracias por escribirlo. Aun no llego a los 40 pero estoy en esa fase que describes. Pienso que mi forma de vivir la crianza, esa crianza instintiva, salvaje....me ha llevado a disfrutar de mi sexualidad como nunca. Tengo la suerte de compartir mi vida con el mejor compañero posible, que ha respetado mis etapas de falta completa de lívido sin quejarse, mientras yo disfrutaba mis puerperios enamorada de mis hijos. Tal vez sea por eso que ahora estoy más enamorada de él que nunca. Y eso, unido a todo lo aprendido de mi cuerpo durante los años de maternidad, nos permite disfrutar como nunca.

    ResponderEliminar
  18. Hola Ileana,

    ¡Tu post es excelente! Trabajo con temas de sexualidad y mira que leo material y rara vez consigo textos tan genuinos y acertados.

    ¡Gracias!

    ResponderEliminar
  19. No tengo palabras,...
    ¡Felicidades!
    Por cierto, los cincuenta pueden ser también geniales, o incluso mejores...
    Un brindis por la reconquista del cuerpo

    ResponderEliminar
  20. OLE, Y OLE, Y OLE, Y OLE!!! De principio a fin, suscribo, comparto y aplaudo!!! Bravo!!!

    ResponderEliminar
  21. Hola! Igual que tu cuentas, tras un parto poderoso yo también disfruto más de la penetración y he conseguido orgasmos en postura misionero que antes creo que no se habían producido, creo que recordar que solo una vez.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El parto orgásmico es el verdadero parto...
      Dar a Luz de forma respetuosa y natural libera a la Mujer de sus miedos, estereotipos, tabúes y traumas...
      Aunque también es cierto que no es necesario esperar a tener un hijo para desbloquear el punto sagrado...
      En Tantra logramos desbloquearlo y sanarlo en la Mujer y en el Hombre gracias a las sesiones de sanación sexual...
      Estas sesiones se pueden compartir, dar y recibir en pareja o de la mano y Corazón de una Dakini o un Daka (sanadores tántrikos)
      shiva.ray.alqvimia.y.tantra@gmail.com

      Eliminar
  22. Me encanta de verdad que me encanta, yo temgo 27 años y dos nenes magnificos yo siempte fui liberal en tema sexo de hecjo estoy de acuerdp con todo lo que as escrito, pero tenia una pareja q no me dejo crecer, me separe con el obstaculo de tener doa hijos y conoci a mi pareja ahora lo disfruto hablo abiertamente de sexo y todavia hay personas que se asombran e incluso que me dicen que no se habla de eso......HAY QUE EMPEZAR A NORMALIZAR EL SEXO Y DARLE MAS NATURALIDAD!!!!

    ResponderEliminar
  23. Hola Ileana:

    Me ha gustado mucho esta entrada, me parece sencillamente perfecta.
    Afirmas que tú no sabías estas cosas cuando tenías 20 años, pero supongo que coincidimos en pensar que con esa edad, y menos, sería ideal que las conociésemos todos. Creo que la educación sexual es la gran asignatura pendiente de nuestra sociedad, y desde mi primera juventud (allá por finales de los setenta) hasta ahora, noto un cambio a peor bastante notable.

    Verás, yo enseño a conducir, llevo muchos años en esto y, quieras que no, estás con una persona durante muchas horas en un espacio muy reducido y sometidos ambos a situaciones de estrés muy elevadas en las que afloran con fuerza muchas veces sentimientos y emociones; y hasta cierta complicidad y amistad no pocas veces también. Así que no es muy raro que en ocasiones el coche se convierte en una especie de confesionario (también debe ayudar que tengo un poco pinta de cura) en el que a veces escuche cosas que surgen espontáneamente y que me sorprenden y escandalizan a partes iguales; bien, pues una de estas se refiere a la idea (que creía enterrada hace décadas) que sostienen muchas chicas referente a que si un hombre siente deseo y no lo satisface le duelen mucho los testículos. -¡Es falso! No duele nada, en serio-. Les respondo. Si eso fuese cierto nos pasaríamos más de media vida tomando analgésicos, añado; y también les digo que cuando un chico les vaya con esa milonga, una de dos: o está enfermo (probabilidad ínfima) o miente. ¡Huye! Si es un chico el que lo comenta basta con mirarle a los ojos y recordarle que soy un “tío” para que enseguida cambie de tema.

    Hace tiempo que tengo ganas de contar esto en público y tu estupendo post me ha parecido una buena ocasión. Me he encontrado con bastantes mujeres (de todas las edades) que se lo creen, y me parece importante que sepan la verdad porque si no están expuestas a chantaje emocional con un argumento que comparte raíz con el mismo que utilizan quienes no condenan la violación.

    Perdona que me haya extendido tanto. Muchas gracias y felicidades por este artículo.
    ¡Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues muchas gracias por compartirlo, Esteban, me parece muy interesante e ilustrativo del punto en el que estamos! :-) Un abrazo.

      Eliminar
    2. hola Esteban; en verdad es triste, pero sin duda una realidad muy lamentable, que recurran a esos chantajes emocionales y ni que decir de quienes los creemos y ahí vamos a tratar de complacer por compromiso dejando de lado nuestros propios deseos.

      En verdad muchas gracias.

      Atte
      Wen.

      Eliminar
    3. Gracias a vos, Ileana, por darme la oportunidad de decirlo, hace tiempo que tenía ganas de hacerlo y he creído que este blog y este post eran perfectos.
      Hay una cosa que olvidé anoche: De unos años acá, muchas alumnas me confiesan que sus amigos, novios, chicos o como quieran llamarlos, consideran un derecho tener acceso a sus móviles, emails, contraseñas, etc. Y ellas lo consienten resignadas. Me sorprendió mucho y, desde luego, me parece de una arrogancia y una falta de respeto absolutamente inaceptables. A parte de que nunca lo hice ni con mis hijos, no imagino a las amigas y compañeras que conocí a finales de los setenta permitir que nadie les abriese una carta. Eran muy "godas", como escribes desde Canarias... te lo digo así, salpicándolo con humor y amablemente, claro; además vivía en Asturias.
      Un abrazo.

      Eliminar
    4. Hola Wen:
      De nada, y muchas gracias a vos por la respuesta. Me alegro de haber puesto un grano de arena en "desfacer" un entuerto tan cavernícola.
      ¡Saludos!

      Eliminar
  24. Gracias a todxs por las visitas y los comentarios, ya es el tercer post más leído de la historia del blog!
    Amor, luz y buen sexo para todxs!!!

    ResponderEliminar
  25. Yo no quiero que dejes de escribir sobre lactancia, pero me encanta lo que escribes sobre sexo!! Y yendo para los 40, también te doy la razón. Tuve la suerte (y la cabeza) de huir a tiempo de un hombre que no me respetaba, y desde hace 6 años disfruto de una relación preciosa e intensa con un hombre que me completa en todos los sentidos, y sentirse bien en el terreno sexual es tremendamente importante para una relación de pareja!! Un abrazote!!

    ResponderEliminar
  26. Me ha encantado! cuanta razón tienes, además de contarlo tan bien. Hay que seguir aprendiendo, relajándose, queriéndose...

    ResponderEliminar
  27. hola,
    he llegado a tu post por casualidad, pero tras leerlo, y acercándome a los 40, creo que es una edad maravillosa para gozar, del sexo y de la vida en general, tienes la madurez suficiente para saber aprovechar las cosas buenas y deshacerte de las que te perjudican o no te aportan nada.
    Solo añadiría a tus 10 puntos, que el sexo anal es maravilloso, sin tabues, sin dolor, sin complejos, sin paranoias, consentido y querido por las dos partes puede hacerte disfrutar mucho muchisimo.
    muchas gracias y besos
    arancha.

    ResponderEliminar
  28. Sencillamente perfecto. Creo que es uno de los post sobre sexo que más me han gustado del último año. Muchas cosas que vas sabiendo con la edad y que son verdades como puños. Sabíendolas antes habríamos disfrutado mucho más de nuestra sexualidad (que no es que haya mos disfrutado poco :P).

    ResponderEliminar
  29. Yo ando por mis 25 y no podría estar más de acuerdo con lo que contás.
    ¡Gracias por compartir todo esto!

    ResponderEliminar
  30. Hola Ileana, por medio de una amiga de Facebok leí este artículo y me encantó... puede sonarle raro esto, debo una vieja chica, pero con 22 años siento que he pasado por varias cosas de las que cuentan sobre el sexo (no todas), pero ha sido gracias a mi pareja (me lleva por 10 años y quien ha sido el único en mi vida sexual) y la crianza de mi madre (quien me dió la confianza y la sabiduría de conocer y discutir sobre la vida sexual, desde pequeña), que me siento una mujer que ha aprendido mucho de su cuerpo y de su sexualidad; también gracias a este tipo de artículos con mi pareja con quien llevo ya casi 5 años, conversamos de estos temas y me ayuda empoderarme como mujer... encontré al hombre (si bien no es perfecto) con quien a pesar de la diferencia de edad, me entiende como nunca, es paciente y no utiliza esta diferencia para mostrarse superior, es más, me ayuda a madurar como persona y vicerversa, le muestro situaciones que lo ayudan a reflexionar y a disfrutar procesos que por diversos motivos no pudo tener.

    Ojalá las mujeres de mi edad (hablo como anciana, jeje ^.^) se den cuenta del poder que tienen y encuentren hombres que crezcan con ellas y disfruten no sólo del sexo, sino de compartir la vida en general.

    Gracias.

    ResponderEliminar