23 de junio de 2015

NO a los vientres de alquiler

Por Ileana Medina Hernández


Filósofas, juristas e intelectuales del movimiento feminista en España lanzan hoy la campaña NO SOMOS VASIJAS, una campaña contra el alquiler de vientres destinada a frenar cualquier iniciativa legislativa que pretenda legalizar en España la maternidad subrogada. 

Llevo tiempo queriendo escribir sobre los vientres de alquiler, así que aprovecho que en estos días la campaña No Somos Vasijas formará parte de la agenda de los medios de comunicación, para dejar por aquí mi opinión.

Soy partidaria de cuanta más legalización y menos prohibición de cosas, mejor. Creo que las prohibiciones en general, solo traen más mafias, más explotación, peores condiciones de vida y más riesgos para la salud y la vida en general. Soy favorable por ello a la legalización de las drogas naturales, del aborto, de la prostitución... Entiendo que cada uno pone sus límites en alguna parte y que el consenso social se va ajustando a la sensibilidad general. Actualmente, mis límites son dos: no considero legalizables ni los vientres de alquiler ni la compra-venta libre de armas de fuego.

¿Por qué NO a los vientres de alquiler?

Con respecto a los bebés:

Cada día la neurociencia demuestra más la importancia de la etapa perinatal, el parto/nacimiento, las primeras horas, días, semanas, meses y años de la vida en la formación del sistema emocional de los seres humanos. El sistema nervioso, emocional, neurológico de los seres humanos se conforma en esta etapa, y la estabilidad, la paz, la tranquilidad, el contacto físico y la seguridad que la madre/bebé disfruten en estas importantes etapas, vna a determinar los niveles bioquímicos de "hormonas de la felicidad", del placer y del amor, que configuran el cerebro en formación y son claves para formar seres humanos sanos, empáticos, felices y pacíficos para el futuro. No por gusto la oxitocina es a la vez la hormona del parto y del amor.

Resumiendo de un plumazo muchos trabajos científicos y razonamientos que pueden encontrarse sobre este tema: la salud, la paz y el bienestar de la humanidad mejora mucho con niños que sean concebidos, gestados, paridos y criados sin violencia;  en un hábitat primario, el cuerpo materno, que sea cuidado por toda la sociedad, de manera tal que pueda ofrecer la mejor calidad de amor, leche materna, contacto físico, paz, oxitocina natural, prolactina, endorfinas, que inunden de amor y de placer ese nuevo cerebro, cuerpo y ser humano en formación.

Los actuales conocimientos científicos aconsejan políticas sanitarias y sociales que vayan destinadas a fomentar maternidades deseadas, embarazos tranquilos y saludables, partos libres, lactancias maternas placenteras y puerperios felices. Eso es lo óptimo. Que luego en la vida real todo no es tan bonito, bien. Se hace lo que se puede. Pero la legislación y las políticas públicas deben ir destinadas a protegerlo y proveerlo.

Nada de esto ocurre en un vientre de alquiler. No deben traerse al mundo niños sabiendo a priori que la herida primal, la ruptura precoz madre-hijo va a producirse. En los niños de orfanatos, esto ya se ha producido. En muchos partos y nacimientos "normales" también hay distintos grados de violencia primal. Siempre va a haber factores que no podremos controlar. Se está trabajando para que los servicios sanitarios, los hospitales, matronas, ginecólogos, obstetras, etc.. minimicen la violencia obstétrica hasta ahora habitual en casi todos los paritorios, de modo tal que la sensibilidad y la conciencia sobre la importancia de estos primeros momentos se generalice. En un embarazo de alquiler, lejos de minimizar todos estos factores, lo que hacen es exacerbarse al máximo.

Siempre y desgraciadamente va a haber un porcentaje de niños abandonados, sin que podamos evitarlo. De hecho, en la adopción, el criterio fundamental es el de buscar unos padres idóneos para esos bebés, no un bebé para unos padres. La adopción es un acto altruista: provee de padres a un niño que lo necesita. Mejora una situación que ya existe. No crea un problema nuevo. Como dice la bióloga María Berrozpe, experta en temas de maternidad, sueño infantil, e hija adoptiva: no es un derecho tener hijos, lo que es un derecho es tener padres. La ley debe pues, garantizar unos padres y una familia amorosa donde todos los niños ya nacidos puedan ser bien criados, pero no tiene por qué garantizar el derecho a la maternidad/paternidad, menos aún si se violan derechos básicos de los menores y de las mujeres.

No existen antecedentes jurídicos o históricos sobre considerar la maternidad/paternidad como un derecho, o la cuestionable necesidad de hacerlo en un mundo ya de por sí superpoblado, pero sí hay multitud sobre garantizar las mejores condiciones a los seres humanos ya gestados y nacidos, de hecho sobre eso versan todas las polìticas sanitarias y de protección social.

No parece recomendable traer bebés humanos al mundo para satisfacer deseos egocéntricos, violentando, a priori y a sabiendas, las condiciones de salud primal de estos bebés, que además pueden repercutir en las condiciones de salud física y emocional en el futuro.

Con respecto a las mujeres gestantes, los criterios están ampliamente explicados en este manifiesto, al que me adhiero, acompañado por diversas entrevistas, testimonios y documentos que explican ampliamente las consecuencias de esta acción desde el punto de vista de las mujeres.

6 comentarios:

  1. Y digo yo, no es mejor legalizarlo para que haya libertad de elección? Que pasa si una madre piensa que tener hijos es lo más maravilloso del mundo y quiere ser generosa con otra mujer? Y si yo le dono un riñón de forma generosa a alguien que no conozco de nada y lo necesita? Que cansada estoy de éste falso feminismo que nos trata a las mujeres como tontas que no podemos decidir. Si estuviera legalizado no existirían las "granjas" de mujeres y estaría mucho más controlado y las mujeres podrían decidir.

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    1. Pero entonces legalizarlo única y exclusivamente cuándo no haya dinero de por medio. 100% altruismo. Yo no tendría nada en contra de esos rarísimos casos.

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  2. Le he dado a "me gusta" en facebook pero en realidad estas mujeres ilustrísimas y feministas siguen sin ver la foto completa del tema de la reproducción artificial porque únicamente lo ven desde la perspectiva adulta (por mucho que hablen de los derechos de la infancia...). Por ejemplo, la inseminación artificial anónima o la implantación de varios embriones donados también afecta a los niños, eso también está relacionado con la (i)responsabilidad paterna y ahí prefieren no meterse . Lo siguen considerando "derechos" intocables de las mujeres adultas. Un poco de historia feminista: http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2015/04/cuando-un-congreso-feminista-se-opuso.html

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  3. Me resulta contradictorio que reconozcas los estudios que evidencian la importancia de que los niños que sean concebidos, gestados, paridos...sin violencia ..y defiendas el aborto.

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    1. Dónde está la contradicción?

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  4. Vamos que todo esto es porque les preocupa que el niño nacido no vaya a tener lactancia materna... Madre es la que cría y el amor y cariño q estas madres van a dar a esos bebes tan deseados, fruto de vientre de alquiler, serán los que formen los contactos neuronales necesarios para q sea un niño feliz. Y junto con la educación recibida le harán un adulto de bien. No serán delincuentes por no poder tomar la leche de la mujer q les parió.

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