18 de julio de 2017

"Decálogo de la madre feliz"



1.- Serías igualmente feliz si no tuvieras hijos. Amas tu vida tal cual es antes de tener hijos. No esperas que los hijos vengan a arreglarte ni a darte nada.

2.- El padre de tus hijos te pone mucho y cuando follas con él te sientes como una diosa y con ganas de procrear, como hembra en celo. Están de acuerdo en las cosas principales de la vida y ambos se sienten personas seguras, maduras y felices, juntos y por separado. Sabes que si algún día podéis separaros, él es una persona confiable, la mejor persona del mundo para ser padre de tus hijos.

3.- Cuando el embarazo ocurre, te abres a la experiencia. No te importa que tu cuerpo cambie ni que deje huellas. El colocón de oxitocina y prolactina, y la posibilidad de parir, de lactar y de criar te parecen un reto y una aventura maravillosa.

4. - Sabes que tu vida cambiará y no te importa. Has vivido cada etapa a plenitud y sabes que la nueva etapa comportará maravillas, pero también esfuerzo, cansancio y mucha capacidad de dar y de crecer.

5.- Te informas, lees y preparas, pero sigues abierta a las sorpresas de la vida. Sabes que la vida no puede encajar en ninguna teoría ni dogma. Sobrevives a la cantidad de información que pulula por internet y eres capaz de quedarte con lo que te sirve, sin angustiarte por lo que no.

6.- Aceptas que las cosas no siempre salen como esperas, y que los hijos tienen personalidad propia y no tienen que concordar con las expectativas que te haces sobre ellos. Sabes que, como dijo el poeta, "tus hijos no son tus hijos", no son tu obra y su libertad es sagrada.

7.- Disfrutas aprendiendo las lecciones que vienen a darte. Sabes que ellos son los verdaderos maestros y que la infancia es la edad de oro de la vida. Permites que desde su centro interior, sean los protagonistas de su propio aprendizaje.

8.- Pueden salir dolores, miedos, iras y sombras que no sabías que estaban y otros nuevos. Los dejas pasar por ti, los aceptas, aprendes lo que puedas y los sueltas. El carrusel de la vida se trata de eso. ¡Todo cobra más intensidad, matices y color!

9.- Buscas y cuentas con una red de apoyo, familia, amigas, grupos de apoyo a la crianza, etc... que te echan una mano y te sacan a flote en los momentos más duros. Reconoces tus debilidades y vulnerabilidad,  y eres capaz de pedir ayuda si la necesitas.  Las sociedades modernas son muy solitarias y egoístas, y esto es el peor enemigo de la crianza.

10. Abandonas el perfeccionismo y no pretendes ser todo el tiempo una superwoman. Aprendes a ser feliz con lo que tienes, y además sabes que ser feliz no es permanente ni obligatorio. Estableces tus prioridades y las haces saber a quienes te rodean. Sabes que lo más valioso es el tiempo compartido con las personas que amas, y sacar partido de los pequeños momentos y detalles de la vida cotidiana.

11. No te crees ningún "decálogo de la madre feliz".

3 comentarios:

  1. Que maravilla Ileana !!! Gracias por este blog . Espero verte pronto ! besos desde La Habana .Tamara

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    1. Oh, gracias por pasarte por aquí! Abrazos grandes!!!

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